A cada quien según su trabajo

Editorial / Venezuela RED Informativa

¡Seamos justos! El mayor y mejor elaborado logro del pensamiento estratégico de Fidel Castro y de Hugo Chávez fue la creación de una oposición venezolana a la medida de sus necesidades.

Pensada para ahorrarse el costo que tuvo que pagar en su momento la Cuba de los Castro, por el tema de la transgresión de las libertades individuales y colectivas, la creación y mantenimiento de una ficción concertada de contrapeso político era, es y será de muchísima utilidad. ¿A quién no le va a gustar dormir en chinchorro ajeno con aire acondicionado…? Además, si a “eso” se le suma la medicina Smarmatic: ¡tenemos revolución por 20 años y 20 años más!

El “mejor sistema electoral del mundo” es impensable que funcione solo. Con nada más que una gordita subiendo y bajando por la rampa que lleva a la Sala de Totalización del CNE, no es suficiente para tener mareado por tanto tiempo a todo un país, con profunda y arraigada cultura del voto.

Así las cosas, el chiste que se inició con el Referendo Revocatorio de 2004, y que dio a luz a la Coordinadora Democrática, hoy es la misma porquería, un intento continúo de reinvención anual. Solo le cambian el nombre. Pero en esencia es la misma basura: una maquinaria compuesta por un empobrecido y corrupto liderazgo de la Cuarta, con un mundo de, seguramente, honestos venezolanos haciéndole comparsa de buena fe y mucho candor, para salir de esto por las buenas.

Hoy, en cambio, más de 20 años después, y tras procesos sobre procesos electorales, todos tan amañados como las excusas de los cómplices de pago que se buscó el gobierno para el contrapeso de sus aberraciones, promover o asistir un nuevo evento electoral es ridículo.

Tras la realidad una y varias veces verificada, la convocatoria a otras elecciones, de la naturaleza y el alcance que estas puedan ser, produce risa. O pena ajena, por la presunción de oligofrenia de los individuos que se empeñan en justificarla.

Si partimos del principio de la necesidad del evento electoral como valor en el Mundo Libre, una oposición como la venezolana debe pedir “por la colaboración” al gobierno, una suma bien interesante por simplemente armar el barullo de presentarse en noviembre. ¡Y seguramente lo hará!

Como reza la máxima socialista que los mamarrachos del chavismo repiten y repiten como loros, ignorando, como siempre, quien fue su creador: “…A CADA QUIEN SEGÚN SU TRABAJO”.

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