Biden reconoce a Guaidó como presidente legítimo y subraya que Maduro es dictador

Úrsula Montenegro / Venezuela RED Informativa

Según funcionarios de alto rango de la administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, su administración “no ve ninguna prisa” en levantar las sanciones contra el régimen de Venezuela en vista de que Nicolás Maduro no ha demostrado tener voluntad de tomar pasos hacia una salida democrática. Mientras tanto, la Casa Blanca se prepara para dar mayor respaldo y reconocimiento a Juan Guaidó.

De acuerdo con Diario Las Américas, un alto funcionario de la Casa Blanca, cercano al presidente Biden, dijo que el primer mandatario estadounidense ha dejado muy en claro su punto: Nicolás Maduro es un dictador y él reconoce la legitimidad de Juan Guaidó como líder legítimo de los venezolanos.

“Al no estar autorizado a discutir estos temas, el oficial pidió mantener en reserva su identidad, pero los detalles que aportó ayudan a entender cómo Biden busca lidiar con la situación venezolana, tras un enfoque de la administración pasada en el cual la opción de una supuesta invasión militar dinamitó desde el día uno la agenda de ambos países y convirtió esto en una demanda desde muchos sectores de la oposición a Maduro”, refiere el citado medio de comunicación.

“Dentro de todo esto, la pregunta siempre es cuándo Estados Unidos va a levantar las sanciones. Y la realidad es que no hay prisa para hacerlo, porque el régimen no ha demostrado que tiene la buena voluntad de tomar pasos hacia una salida democrática y eso no se hará hasta que tome esas medidas”, advirtió el alto funcionario, quien está participando en la toma de decisiones sobre Venezuela.

Legisladores piden a Biden designar un enviado especial

En una carta enviada el martes 2 de marzo al secretario, los legisladores de la Cámara de Representantes de Florida pidieron a la administración de Biden que llene “rápida y juiciosamente” la vacante del enviado especial para apoyar la democracia en Venezuela, informó The Hill.

“Venezuela es un estado fallido, gobernado por un dictador ilegítimo y corrupto que maltrata a su pueblo, socava los intereses y valores estadounidenses y fomenta las relaciones con nuestros adversarios, incluidos China, Cuba, Irán y Rusia”, escribieron los legisladores.

“Tenemos mucho escepticismo de que el régimen esté serio, porque hemos visto su forma de operar en el pasado. Entonces el enfoque aquí es seguir incrementando esa presión hasta que demuestre ese cambio”, advirtió el funcionario de la Casa Blanca.

“Hay que trabajar para apoyar al pueblo venezolano dentro y fuera de Venezuela. Y asegurarnos de que estamos apoyando una oposición unida y democrática”. En privado la pregunta dentro del Gobierno es cómo puede Estados Unidos apoyar que la ruta conduzca a una elección, restableciendo entonces la democracia venezolana.

“El primer paso para eso es dejar de usar a Venezuela como una política doméstica en Estados Unidos para conseguir votos electorales en el Sur de la Florida. Hay que buscar una política bipartidista”, dijo el funcionario.

“La segunda cosa es asegurar que la comunidad internacional esté buscando un consenso que incremente la presión sobre el régimen de una forma coordinada para que ellos vayan a la mesa con buena voluntad porque el régimen ha desperdiciado la buena voluntad de iniciativas y diálogos en el pasado”.

La administración Biden apunta, sobre todo, a romper lo que percibió con una política de aislamiento de EE.UU. con respecto a Venezuela, y sus asesores admiten que el presidente no tiene distingo de ideologías a la hora de hallar una salida a esta situación.

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