Al pan, pan; y al vino, vino

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

Mucho se ha hablado de derechos humanos, pero pareciera que es algo etéreo por inmaterial. Sin embargo, realmente existe una tutela constitucional y mundial por esos bienes jurídicos donde destaca como el primero de ellos la vida e integridad física, de segundo la libertad y de tercero los bienes materiales.

En Venezuela, el primero está seriamente conculcado e irrespetado, el segundo proscrito y el tercero a disposición de los criminales. No tenemos libertad, nuestras vidas están en peligro y nos arruinaron. Todos lo saben aunque no lo asuman.

Los politiqueros han pretendido desdibujar verdades tan atroces como éstas por sus intereses personales de acceso a beneficios sin trabajar, de espaldas al dolor de los venezolanos.

Ha existido una corriente bien intencionada de solicitar ayuda humanitaria de alimentos y medicinas, por la timidez que la gente siente frente a las acciones que verdaderamente requerimos. Antes que esos bienes necesitamos libertad y protección de la vida y nuestras propiedades. ¿Cuándo se dirá la verdad que además todos conocen, para pedir ayuda militar?

Los criminales que usurpan el poder quieren asustar a la gente para que rechacen una necesaria acción militar de liberacion del país. Quieren hacer ver que habría un holocausto de guerra al mejor estilo de Hollywood. Basta ya, no es verdad y nunca sería así, pero la ayuda humanitaria que necesitamos es libertad y protección de la vida y los bienes de cada quien.

Cualquier acción militar en nuestros tiempos y para restituir nuestros derechos humanos de vida, libertad y propiedad, sería admirable por lo limpia y certera.

La llamada FANB es un enjambre de burócratas asustados que solo rezan para que no pase nada, mientras vociferan sandeces por cumplir órdenes. Quien no lo crea debe preguntarse ¿por qué y para qué plagaron de criminales organizados todo el país?

Debemos pedir ayuda, de manera abierta, clara y contundente. Cuando un ladrón te atraca no dialogas con él para que te devuelva lo sustraído, buscas la policía. Aquí se ha dialogado con el ladrón porque los políticos lo decidieron y ¿dónde está lo que nos robaron? Se lo repartieron los dialogantes y nos mantienen secuestrados para seguir su fiesta.

Nadie puede escapar de su destino sino asumirlo. Solo debemos quedarnos en casa como ellos quisieron para sus fines, ahora por los nuestros para que se haga el trabajo de limpieza y libertad.

Sería bueno que mientras tanto Guaidó le diga al gobierno de Cabo Verde que Alex Saab no es diplomático venezolano y asuma la responsabilidad de pedir ayuda militar para salvar a Venezuela.

De la Orden de los Caballeros de Fénix

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