Alejandro Marcano: “El mensaje de la pandemia es que todos somos iguales, con riquezas, pobres o de cualquier color y religión”

Alfonsina Ríos / Venezuela RED Informativa

Sí, ciertamente la pandemia ha cambiado al mundo, para bien o para mal, nos ha cambiado la vida, una lección global hacia la humanidad que iba a raudal, creyendo ver lo exterior, pero a la vez, invidente hacia lo esencial, que es el otro.

Un mundo con avances tecnológicos, dinero, distintas religiones, guerras, poder por poder, discriminaciones, hambre, perseguidos, pero olvidados de amar. Y así, bruscamente nos llegó el coronavirus como la peste que detuvo al mundo, hoy vivimos encerrados y asustados, disfrazados con mascarillas, guantes, temiendo abrazar al otro, ese otro a quien le pudimos haber manifestado nuestro amor, pero no lo vimos.

Ahora quizás nos tocará reflexionar. Indudablemente, nuestro entrevistado tiene mucha razón al decir que “La pandemia nos cambió… Debemos ser más humanos y somos frágiles ante los designios de Dios. El mensaje es que todos somos iguales con riquezas, pobres o de cualquier color y religión”, señala su pensamiento.

Precisamente, en estas injusticias del mundo, el personaje de la semana, es un perseguido político, un comunicador social, venezolano-americano, víctima del régimen chavista-madurista, quien, desde hace once años, se vio obligado a abandonar a Venezuela.

Los periodistas, en el expaís petrolero, saqueado y controlado por un grupo señalados por los Estados Unidos y otras naciones como narco-terroristas, cuando son de pensamiento libre, ético y demuestran un profundo amor por la democracia y libertad, se convierten en blancos para la censura, la cárcel, la tortura y el exilio.

Así mismo, el exilio tocó la puerta del destino a Alejandro Marcano, para evitar la cárcel e incluso la muerte porque “la parte política estaba arremetiendo y persiguiendo a mi familia desde el chavismo…. Y ya no sentía seguridad ni para mí ni para mi familia. Además, ya el canal estaba resintiendo la política y comenzaba la censura y no quería terminar autocensurándome” nos comenta.

Marcano, actualmente reside con su esposa y sus tres hijos en Miami, estado de la Florida, desde el 28 de junio del 2009, cuando salió de su país, recuerda, que cuando iba dejando a Venezuela “Lloré y sabía que no iba a regresar en mucho tiempo. En mi corazón pensaba que nunca más regresaría a mi patria y creo que son 11 años”

Hoy Alejandro Marcano considera a Estados Unidos como “mi segunda casa, es mi hogar”, así de sencillo.

Este oriental nacido en Carúpano, estado Sucre, es paisano del heroico Antonio José de Sucre (el Mariscal de Ayacucho) y, de los poetas, Andrés Eloy Blanco y José Antonio Ramos Sucre, el primero abogado humorista y político y el segundo ensayista, educador, autodidacta y diplomático, dos grandes de las letras. Y el Mariscal ganador de libertad.

Sucre una región de Oriente donde han salido grandes personajes y, de bellezas naturales, como sus playas y el Parque Nacional Mochima, una reserva natural caribeña, zona donde se come una variedad de pescado, entre ellos encuentras el corocoro frito con arepa y ensalada. Marcano, apellido típico del estado Nueva Esparta, donde nació su padre, en la isla de Margarita, ya fallecido, y, su madre en Carúpano, gracia a Dios aún vive, actualmente reside en Caracas.

Alejandro, evoca su infancia feliz, jugaba en la calle como acostumbraban los niños de esa época, que se divertían con cosas sencillas como hacer un hoyito en la tierra para jugar metras o pichas. Lanzarse calle abajo con las carruchas o carros de compras y, así, pasar los ratos libres como lo hizo Alejandro, quien también tiene guardado un tesoro desde ese entonces “una moneda de plata que era de mi padre que me recuerda como la cuidaba. Tiene más de un siglo”.

A nuestro personaje desde niño le encantan los helados “me gustan tanto que aprendí a hacerlos, tortas frías y de galleta que mi padre adoraba que se los hiciera”. Ya de adulto y, en Miami, Alejandro nos comenta que no añora ninguna comida venezolana porque todo lo encuentra en esa ciudad norteamericana, pero “Ahora, si dejé atrás comidas que no volví a comer como mondongo, coro coro frito. Este último a veces me provoca, pero ese pez no se conoce en EE.UU.”.

Alejandro además demuestra su caballerosidad y humildad cuando le dije que si lo invitaba a comer que lugar y que menú preferiría: “Pediría un buen sándwich de pan francés, el lugar lo escogerías tú”.

Volviendo al tema cuando se hallaba en el país, nos confiesa que casi no conoce a Venezuela, no la recorrió porque “Desafortunadamente era miedoso para manejar en Venezuela casi no la conocí, incluso Carúpano lo fui a visitar el año antes de venirme porque no lo recordaba… Nunca fui, solo en mi infancia”.

Alejandro Marcano además de haberse graduado de Licenciado en Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Bello, Caracas, Venezuela, 1992. También cursó literatura, en la misma casa de estudios en 1985-1986. Narración televisiva con Denise Hoyer, (CBS-Telenoticias), (Miami, Florida, 1997), entre otras especialidades, que le dan una sólida formación académica para ejercer su trabajo.

En su país como reportero una de las informaciones que en él tuvo mayor impacto, recuerda fue la noticia y cobertura de “la tragedia de Vargas, me cambió la vida” expresa. El deslave o tragedia de Vargas (actualmente estado la Guaira) ocurrió el 15 de diciembre de 1999, un desastre que sacudió al país y al mundo. Las copiosas precipitaciones durante semanas provocaron que, desde las montañas, los ríos, quebradas se desbordaran y, el torrente, arrastró todo hacia el mar, así como a las personas, que, hasta el día de hoy, no se cuantifican las víctimas que hubo, se habla aproximadamente de 60 mil fallecidos. Quedando incomunicada la región.
Cuando planteamos el tema acerca de la migración histórica del venezolano, ya que millones de personas han tenido que huir de su país, a pie y como sea, debido al hambre, violencia política, inseguridad social y, tantos otro males, con lo que el régimen chavista-madurista ha flagelado a la población y, que actualmente, se hallan en otros países refugiados y discriminados, al respecto Marcano nos dice: “No estábamos acostumbrados a emigrar solo a recibir, pero la historia es cíclica”.

A propósito de alguna salida a la situación de Venezuela, nuestro entrevistado se nota poco esperanzado y nos dice: “No veo salida mientras haya cohabitación y genuflexión frente a un régimen tirano y narcoterrorista”. Y en una metáfora nos visualiza el futuro cercano o lejos “Muy lejos, no veo la luz al final del túnel”.

Marcano ha trabajado en TV Martí y ha tenido contactos con exiliados cubanos, y, quisimos conocer su impresión, en relación a la similitud o diferencia entre Venezuela y lo que vive el pueblo de Cuba, nos comenta: “Vivimos una historia muy parecida pero muy acelerada con esta revolución bolivariana castro-comunista que nos arruinó en dos décadas”.

Además, cree que detrás de las protestas violentas por la muerte de George Floyd hay “Política de la más pura y la izquierda comunista actuando para derribar el último bastión democrático y el más poderoso del mundo”.

Regresando al tema profesional en Venezuela, cuando estuvo trabajando en Globovisión, en el momento cuando cerraron a Radio Caracas Televisión (RCTV), preguntamos cómo había recibido esa noticia, y nos dijo que recuerda que “Ese día súper que terminamos todos mal cerrados y censurados”.

Como reportero de Globovisión manifiesta que fue feliz “hasta que comenzaron a bajarse los pantalones para resguardar la licencia”.

El concepto que tiene Alejandro Marcano de algunos colegas en Venezuela adeptos al régimen y, otros, que están en el exterior, casi con la misma conducta, dice: “Me dan asco, y provoca nauseas apoyar a unos genocidas. Inconcebible”.

Su mayor reto profesional ha sido “mudarme a otro país y sigue siendo mantenerme vigente en los medios internacionales… son más personas compitiendo”

Para nuestro entrevistado el momento más importante y donde ha llorado de felicidad es cuando han nacido sus hijos “son días inolvidables”.

Como hombre de escritura y palabras no le agrada mucho los oficios manuales, como pintar, ni tampoco lo veríamos arreglar su carro en cuestiones de mecánica, ya que refiere: “No tengo ningún talento para eso”

Alejandro considera además que es muy favorecido por Dios, dice tener mucha fe: “Creo en Dios que me guía y me cuida y me porto bien, aunque no es que soy muy Bueno, pero sigo sus preceptos para ir al paraíso… Dios me tiene como uno de sus favoritos. No sé porque razón pero que no cambie”.

Finalmente, nuestro reportero desde Miami, Alejandro Marcano, en exclusiva para Venezuela Red Informativa nos da un gran “tubazo”: “Algo que nunca he contado: chupé dedo hasta los 40 años. Mis tres hijos me vieron chupar mi dedo índice tocando mis orejas frías”. Así, simpáticamente, se despide nuestro personaje de la semana.

Alejandro Marcano, un periodista todoterreno

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecisiete − catorce =