Alguien que haga algo

Editorial / Venezuela RED Informativa

De resultar cierta la frase del señor Maduro de “…no descansaré hasta que el salario del venezolano sea digno”, nos mantendremos presos por esta gente, al menos por cien años más.

Lo del decreto de “aumento” se trata de un chiste. Un piso salarial NO puede ser de 10 millones de bolívares. Al tipo de cambio que se utilice, hablamos de 3,5 dólares al mes. Con esa “cantidad” de dinero NO pagas un boleto de bus, ni de metro, en una sola dirección, en ninguna parte del planeta Tierra.

Total, que el nuevo “aumento” del 1° de Mayo, “conseguido” por el gobierno socialista, chavista, obrero y bla, bla, bla, NO es más que un simple decir. Un instante dentro de la discursiva de estupideces, para rellenar los espacios vacíos que dejan por todos lados estas alimañas que controlan el poder en Venezuela.

Por si las moscas, no se asusten ni adentro ni afuera: acá, en Venezuela, NADIE lleva a cabo NINGÚN tipo de trabajo por esa cantidad de dinero. ¡Ni siquiera lo intenta!

El hecho real es que, el mercado laboral venezolano se mueve sobre unos “precios”, o salarios, particularísimos. De la única forma posible: arreglados entre las partes interesadas de esa ecuación. Hoy, un “asunto” casi que íntimo, entre el empleado y el empleador.

El único “patrón” que ha sobrevivido al desastre de estos veinte muchos años, consiste en lo que queda de un empobrecido y desvencijado aparato de gobierno. Estructuras clientelares altamente ineficientes, desprofesionalizadas, controladas por las NARCOFUERZAS armadas, que cuentan con varios millones de zombies como trabajadores. Individuos con licencia formal e institucional, por parte de sus generalotes a la cubana, para redondearse sus ingresos a través del cuanto hay pa’ eso y del muy nuevo “hay que colaborar con tanto”.

Es decir, solo aquellos varios miles de individuos que no han logrado escaparse a Miami, a Lima o a Medellín, tratando de “conseguir a Dios” en otros lados.

Así pues, que, los salarios, a pesar del señor Maduro, ni tampoco por un acto de “conciencia” de algún empresario filántropo, han mejorado. Tenían que “ajustarse”. Imperativamente tenían que “corregir”.

Era “eso” o simplemente esperar vaciar al país y dejarlo sin ALGUIEN QUE HAGA ALGO.

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