AMLO sus invitados son torturadores en Venezuela

Dr.

Andrés Manuel López Obrador

Presidente de México

Recurro a usted, luego de comprender perfectamente que, en mi país, Venezuela, las instancias de la justicia y del respeto a las normas de funcionamiento social y aquellas que regulan la convivencia humana, dejaron de funcionar. Hace años fueron secuestradas por las bandas de delincuentes que han destrozado al Estado venezolano.

Es un hecho público, notorio y comunicacional que el sistema de administración de justicia venezolano, tanto civil como militar, está en manos de los mismos individuos que tienen confiscado al resto de los poderes públicos de la nación, desde hace más de 20 años.

Así las cosas, a la Venezuela que sueña, aspira y está montada en la recuperación de nuestra tierra solo le resta denunciar, a través del Sistema de Organizaciones Multilaterales, las arbitrariedades y los horrores que nos toca vivir. Hacerlo desde adentro, es perder el tiempo, o la libertad, o la vida.

El caso del Capitán Guardia Nacional, Juan Carlos Caguaripano Scott, es uno de los que conforma la Agenda de Pesadillas con que nos toca vivir en nuestro país. Este militar venezolano irrumpió en contra de las estructuras castrenses, corruptas y controladas por fuerzas extranjeras de invasión, que dominan nuestras fuerzas armadas. 

El Capitán Caguaripano fue traicionado, capturado y encarcelado. “Procesado” bajo cargos de rebelión y subversión; se le agregaron muchos más, como siempre ocurre en las dictaduras para estos casos.

Sobre la persona del Capitán Caguaripano, se han ensañado los organismos de “seguridad” del estado con una particular crueldad. El militar ha sido objeto de una virulencia y de un sadismo muy especial. Su condición de Guardia Nacional, con toda seguridad, ha desatado la furia más enferma en su contra, por parte de sus torturadores.

Para nadie es un secreto, que el régimen de Nicolás Maduro, asistido por “expertos” en sadismo de sus gobiernos aliados, usa como forma de “ablandamiento” humano la tortura y el tormento desde el Estado. 

El caso es, que el Capitán Caguaripano, desde su misma detención, se encuentra recluido en un lugar de castigo llamado la TUMBA. Un complejo de horror y terror enterrado a cinco pisos de profundidad, debajo del edificio sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en la plaza Venezuela de la ciudad de Caracas.

Se trata de un bunker, que en su momento fue confiscado al Metro de Caracas, y luego convertido en centro de torturas. “Equipado” con las más variadas tecnologías concebidas para infringir sufrimiento y envilecer la voluntad de la verdadera disidencia; esa que adversa en serio al régimen de Maduro. Así, el Capitán Caguaripano, literalmente se pudre entre sus paredes. Él, y muchos más, reciben “tratamiento especial” de operadores cubanos e iraníes que acompañan al NARCOGOBIERNO venezolano, en el propósito de extinguir toda verdadera Resistencia en nuestro país.

En nombre de todo lo expuesto, y en mi condición de Presidente de la Junta Patriótica; de venezolanos comprometidos con la libertad y con la dignidad de mi gente; confiando en su compromiso con los más nobles propósitos de decencia y respeto de los pueblos de (América o del Mundo), concurro a usted con el propósito de solicitarle muy encarecidamente:

a)         Haga usted, al igual que hacemos todos nosotros, un llamado de alerta – urgente que asegure la integridad y la vida en peligro del Capitán Juan Carlos Caguaripano Scott, enterrado en vida en la TUMBA por las fuerzas de seguridad del gobierno de Nicolás Maduro, en la Ciudad de Caracas.

b)         Haga usted, al igual que hacemos todos nosotros, un fuerte llamado de atención y alerta sobre los muchos otros hombres y mujeres presos y sometidos a las más viles y sangrientas vejaciones que se llevan a cabo en la TUMBA, por orden del gobierno de Nicolás Maduro. 

C)         Haga usted, al igual que hacemos todos nosotros, un llamado internacional que presiones para el cierre definitivo de la TUMBA, como sitio de reclusión y tortura del régimen de Caracas.

d)         Haga usted, igual que hacemos todos nosotros, un permanente y constante llamamiento internacional sobre las condiciones a las cuales está sometido el pueblo de Venezuela, como consecuencia del nefasto régimen que preside Nicolás Maduro; que no tiene contemplación alguna ni con la vida, ni mucho menos con la paz del pueblo venezolano.

Venezuela, el país que hace más de 200 años, se extendió desde sus límites coloniales para liberar a la mitad de un Subcontinente, en este momento se encuentra sola. El país completo, está a merced de fuerzas siniestras y malvadas, dedicadas a la tortura, los asesinatos y las desapariciones forzadas desde el Estado.

Los Organismos Internacionales son la última frontera; el último rincón de cordura y justicia que nos resta dentro de los bordes de la paz.  

Queremos creer que son los Organismos Internacionales quienes pueden, finalmente, comprobar la propia eficiencia del Sistema Multilateral, en parar estos terribles sucesos que aún ensucian el funcionamiento de la raza humana. 

Pablo Medina.

Exsenador. Pdte. De la Junta Patriótica de Venezuela.

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