Argentina

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

¡Claro que duele la Argentina! Y me duele desde el fondo del alma. Mi hija vive cobijada por la Ciudad de Buenos Aires, haciendo su juventud profesional y de pareja, con una normalidad que acá, Adentro, nos fue robada hace muchos años. ¡Claro que me pega la salida del presidente Macri! ¡Y por supuesto que me espanta como el kirchnerismo se volvió a esconder nuevamente con su banda de rufianes, en Casa Rosada! Pero no nos sale repetir a los beatos. Fernández & Fernández no llegaron a Casa Rosada por obra y “gracia” del mismísimo Mandinga. Dejemos la estupidez para los estúpidos.

Tampoco nos traguemos el cuento del Poderoso Foro de San Pablo, el miserable de Rodríguez Zapatero, los “genios” de la Habana y de los narcotraficantes del gobierno bolivariano de Venezuela haciendo posible los resultados electorales del domingo.

¡Muy simple!

Si los individuos que conforman esa pequeña lista de malandrines de la política hemisférica no son capaces de controlar y medio administrar el suministro de gasolina, el fluido eléctrico y las cuatro porquerías con que parapetan una miserable caja CLAP, tampoco es que son el omnipresente Coco de los miedos infantiles para hipnotizar a un pueblo inteligente.

La verdad bien dicha es que el presidente Mauricio Macri, amigo de la Venezuela en ruinas y protector de los venezolanos en su Gran País, se empeñó en NO hacer las “cosas” como se debían hacer. Y en política, los errores y las torpezas se pagan. Y duro. Como en el baseball. No gana el equipo que “empuja” más carreras. Sino también quien comete MENOS errores…

¡Que fácil sale decir que el pueblo argentino votó por el justicialismo porque es burro, o flojo o no tiene televisores en sus casas para ver el horror de la basura del siglo XXI en Venezuela!

¡Por favor!

Si esa nación pudo parir a un San Martín o a un Horacio Quiroga o a un Sarmiento o a un Jorge Luis Borges, es imposible que pensemos que son torpes. Que tienen una venda en los ojos o que las pizzas y el fútbol los hace tontos. ¡Para nada! Son brillantes. ¡Hermosos y tienen un corazonsote que no les cabe en el pecho! Dejémonos de vainas. Una las tantas razones que acabaron tan pronto con la luna de miel de la Era Macri, fue el abuso sostenido del “Vamos Bien” con acento bonaerense con que “funcionó” buena parte del tiempo su administración.

A Mauricio Macri, tras una gestión pública moderna y modernizante en Buenos Aires Ciudad, todo indica que La Argentina en pleno y completa, le quedó grande. Los enormes retos que significaba reencontrar a ese Fabuloso País, con el Mundo Postmoderno, le quedaron grande. ¡No pudo con ellos! En una de Guaidó eterno se tragó sus años al frente del gobierno con poquísimos logros que mostrar, y a un costo político y de desgaste de imagen demasiado alto, si calculamos los pocos benéficos de Estado alcanzados. Todo indica, contrario a su oferta electoral original, que usó muy poca de la mentalidad de empresario exitoso que le permitió su primer gran triunfo, y sobre la que el electorado depósito la confianza nacional.

En América Latina NO es suficiente para preservar y mantener las expectativas colectivas, mostrar a una VP en silla de ruedas. Franklin D Roosevelt era un individuo lisiado por la poliomielitis, y con acciones y decisiones duras y muy valientes, sacó a su país de la más horrenda depresión económica, convirtió a Norteamérica en El Arsenal de la Democracia y venció al nazismo y al Imperio del Japón andando en muletas y con las dos piernas forradas de hierros… Sin que nadie lo notara. ¡Pero HIZO! No solo mostró que hacía… ¡Mauricio Macri levantó, pero no consiguió llevar a la cama a todo su pueblo! ¡Por eso se jodió!

¿Que quienes lo reemplazan en el poder forman parte de la Mierda Continental? ¡Claro! ¿Que quienes ganaron el poder seguramente dedicarán buena parte de su tiempo político, para mantener atornillada a la Gran Argentina en el sótano de las posibilidades de acceso al Primer Mundo? ¡Seguro que SI! Lo cierto es que este y otros desastres hay que cargarlos a las cuentas personales de la mediocre dirigencia política de la derecha en América Latina. Ella, las más de las veces, es incapaz de profundizar los cambios y los giros de timón que nuestros pueblos necesitan para enrutar a la Posmodernidad y así finalmente poder sacarnos del basurero donde nuestra propia historia nos ha echado.

Mauricio Macri, Leopoldo, su muñeco parlante Guaidó y los fulanitos de la 4ta. en Venezuela que ahora presumen de “estadistas”, no son capaces de superar el ácido de la realidad. Las más de las veces son solo formas, sombras chinescas, atractivas y emocionales, pero con poca profundidad conceptual y práctica como para torcer la historia de nuestros países. Millones de Argentinos y millones de hombres y mujeres llenos de sueños de cambios, esperamos por años seguidos más de Mauricio Macri. Esperábamos un “Gran Viraje” en lo económico, que colocara otra vez a la Gran Argentina en el Mapa de la Globalización.

Nos quedamos esperando una significativa reducción en el tamaño del Estado Argentino.

Nos quedamos esperando que hiciera lo legal, lo paralegal y lo que fuera necesario para extinguir a Cristina, la pesadilla fundamentalista que siempre le acompaña y a la porquería del siglo XXI que le hace comparsa. Total, para la Gran Argentina esperamos “cosas” que, seguramente, Fernández & Fernández NO van a realizar. Pues esa llave, como es “normal”, siempre trae un solo plan: perpetuarse en el poder, sobre el populismo de estado que tan bien han perfeccionado.

Para nosotros, Acá, Adentro y Afuera, Mauricio Macri es un espejo. Claro y nítido.

Si nos miramos en él nos obligamos a poner en remojo todas estas opciones de fatuos y sin contenido, que dicen conocer lo que necesita nuestro país del Día Después. Y es que si Acá, Adentro, las cuentas que hacen los mequetrefes del “Vamos Bien “, Leopoldo López y la cuerdita de la Franquicia Comercial de la MUD, NO dan con la “metodología” real y posible para salida de esta pesadilla, muchísimo menos tendrán el más mínimo talento para sacar a Venezuela del siglo XIX del chavismo de los últimos días, para llevarlo al verdadero siglo XXI que todos anhelamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 − 2 =