Armonía

Editorial / Venezuela RED Informativa

Por decreto presidencial el señor Maduro ordena ponerle punto y final a la peste china en Venezuela. Tras haber alcanzado las tasas de inmunización más bajas en todo el hemisferio occidental, su gobierno escribe el capítulo final sobre la pandemia en el país.

Apostando a una hipotética inmunidad de rebaño, nuevamente juegan con la salud del pueblo venezolano. Sin impórtales, ni mucho menos preocuparles, como ocurre siempre, en lo más mínimo nuestro futuro. Lo mismo que sucede en la dictadura cubana: allá todos están vacunados, son atendidos desde el nacimiento hasta que mueren por un “eficiente” estado protector, donde todo lo malo que pueda pasar es culpa siempre de un infame imperio.

Por fortuna, para ambas dictaduras, la Administración Biden, apuesta al diálogo. En el caso Venezuela, entre el gobierno y la oposición; a como sea. En cuanto a Cuba, entre la disidencia interna y los asesinos que controlan el poder desde hace seis décadas. Que se dejen de inventos: ¡nada de lanzarse al mar para llegar montados en cauchos a las playas de la Florida! La ley Pies Mojados/Pies Secos fue derogada por Obama.

La receta final de mister Biden para Venezuela se inicia desde un brillante diagnóstico de situación. Las medidas y las acciones administrativas sobre la estructura del gobierno ilegitimo y aquellas que cuelgan sobre nuestros captores, no han servido para nada, ni tampoco servirán. Para la Administración Progre de la América de la inclusión hay que desmantelar las iniciativas de Donald Trump; insistir una y muchas veces en el diálogo, en la búsqueda de la ARMONÍA y de los encuentros. ¡Increíble! El recetario es el mismo para Díaz-Canel y sus asesinos.

Así las cosas, y viendo cómo “funciona” el dueño de la Casa, solo queda irrumpir, acá abajo, en el garaje, y quebrar y abordar por las malas a “estos” que nos mantienen pisados; antes de que se cumplan los 62 años que lleva Cuba esperando una salida en ARMONÍA.

A la América de Biden/Harris no le importamos. Para China, Rusia y Europa somos un territorio sin ley en donde se puede hacer lo que se quiera, si te arreglas con Miraflores.

Para la nomenclatura cubana somos una puta desgatada, pero que aún puede seguir produciendo. Para los iraníes, etarras, la guerrilla colombiana y el resto del bajo mundo con quienes compartimos la construcción de la patria apenas llegamos a ser una franquicia para delinquir con absoluta impunidad.

Total, a Venezuela solo le queda Venezuela para salir de “esto”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 + 17 =