Ayudas humanitarias

Editorial / Venezuela RED Informativa

Acá, en Venezuela, un pocotón de malvivientes están haciendo su agosto con el asunto de la peste china.

El “gobierno” del señor Maduro va para dos años invicto, sacando y metiendo a medio país de sus casas. Este encierro le ha funcionado divinamente para evitar contagios, disidencias y protestas populares.

Las NARCOFUERZAS armadas bolivarianas, entre alcabalas y alcabalas, han disfrutado de una de las épocas más lucrativas de los últimos 20 años. Martillan sin piedad ni tarifas a cuanto cristiano transita por las calles en carro, moto, bicicleta o burro en nombre del incumplimiento de las órdenes y restricciones “sanitarias” dadas desde Miraflores.

Los comerciantes e “industriales” se traen un relajo bien sabroso, con la remuneración de sus trabajadores. Igual templete tienen con los precios de cuanto cacharro revenden. Todo sube en bolívares, mientras que el dólar busca su equilibrio dinámico en el mercado, con tendencia cierta hacia la estabilización.

La oposición MUDa y el resto de los “operadores” salva patria, se apuran en capitalizar como propios los privilegios excepcionales que, en materia migratoria, les han sido otorgado por algunos países a la diáspora venezolana.

Tratando de ganar indulgencias con escapularios de otros, “dicen” organizar desde sus embajadas virtuales la instrumentación, listas inútiles y un bojote de censos sin pies ni cabeza no se sabe para qué

Total: ¡cada quien en lo suyo! Pero nadie va en serio en un plan de vacunación que nos libere del encarcelamiento doméstico.

Seguro que muchos de ellos todavía insistirán en contar con un plan milagroso para la liberación del país, cuando la verdad es que no pueden con lo “menos”.

Pero todos ellos tienen en común el discurso de las AYUDAS HUMANITARIAS. Entonces, si de verdad verdad quieren AYUDAR a Venezuela, ¿Por qué no nos AYUDAN, pero en serio, trayendo al país las vacunas que tanto se necesitan, y empujan una campaña masiva de vacunación para recuperar nuestras libertades y poder salir de nuestras casas?

Vacunarse en contra la peste china es la única ventana real para reiniciar algo de vida normal en este país. Sea esta como sea… Todo hace pensar que ninguno de estos malvados siente ni un poquito de piedad HUMANA por la Venezuela atrapada dentro de Venezuela.

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