Cae producción venezolana mientras aumenta la oferta de productos importados

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa

Los anaqueles abastecidos de alimentos y de productos han traído tranquilidad para muchos venezolanos, después de 4 años de gran escasez y compras nerviosas; ahora ciertamente hay más ofertas y más variedad, en un escenario en el que ganan los productos importados a los nacionales.

En Venezuela existe una competencia desleal entre productos nacionales e importados; al fabricante nacional le presionan y le cobran toda clase de impuestos e incluso le cobran tributos, para importar los insumos necesarios para fabricar,  pero no ocurre lo mismo en el esquema de la importación.

Maduro desde el 2018, firmó un decreto con el que libra de impuestos a la importación de productos intermedios y terminados, con el objetivo de “acelerar el crecimiento del país”. Esa exoneración estaba prevista para un año de duración, pero el decreto se ha venido manteniendo con muchas prórrogas y aún está vigente.

La competencia desleal, entre la importación y la producción nacional, se ha derivado, por ejemplo, en una mayor oferta de productos importados, que compiten deslealmente con los que se logran en la economía interna, hundiendo así a la producción nacional.

En un país donde la hiperinflación ha disminuido drásticamente la capacidad de compra de los ciudadanos, la oferta de productos en dólares es la expuesta mayoritariamente, pero lo que no hay es consumo, porque la gente no tiene ingresos en divisas, para adquirir esos productos.

En las zonas populares por ejemplo, los consumidores tienen la opción de muchos artículos extranjeros ofertados en dólares, algunos lo pagan pero la mayoría no, toda vez que carecen del poder adquisitivo para hacerlo.

Entretanto, abundan en los mercados los productos nacionales como harina de maíz, café, leche y azúcar, entre otros, que no tienen tanta salida y por el contrario, sus ventas han caído, toda vez que  no pueden competir con los artículos importados.

El costo final del producto nacional recibe el impacto de problemas como el soborno y el abuso de los impuestos, mientras que el producto importado se mantiene en su precio y en su calidad, con menos impuestos y menos abusos. Hay que anotar que al incremento voraz de los impuestos municipales, contra los productos nacionales, se suma el cobro de la matraca policial.

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