Caracas es una ciudad inhóspita para sus habitantes (+Video)

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa

La Vega, populosa parroquia caraqueña que tiene varios días tomada por bandas delictivas, por lo que no se puede entrar, ni salir a esa comunidad, ha sido objeto desde este sábado 12 de junio, de un operativo por parte de efectivos del FAES.

En las barriadas populares, en la práctica como consecuencia de la pandemia hay más flexibilidad, para que el ciudadano salga a la calle, con el agravante de que se expone a los riesgos que implican por ejemplo, la presencia de bandas delictivas descontroladas, que operan a diestra y siniestra, y sin autoridad alguna.

Entretanto, la población permanece en medio del terror y es que la capital de Venezuela, no es precisamente una sucursal del cielo. Sus habitantes sufren a diario los embates de la inseguridad, además de la falta de transporte público, de agua potable, sufren la tortura de un servicio de electricidad intermitente al igual que el de internet.

Vivir en Caracas es involucrarse en un laboratorio de caos, marcado por una crisis de hiperinflación y signado a propósito de la pandemia, por un drama sanitario en el que ahora prevalece la angustia por la vacunación anticovid, lo cual genera colas tan enormes como las que también se hacen por ejemplo, para lograr una bombona de gas doméstico o para realizar el famoso “trueque”, el cual se ha impuesto como mecanismo de pago en el comercio, por la escasez de efectivo en el mercado.

La recreación que pudiera ser una vía de escape para los agobiados caraqueños, no existe como alternativa porque las restricciones como consecuencia de la pandemia, dificultan el relax y el escape del dramático caos, que viven los citadinos.

Las familias viven encerradas, asumiendo una suerte de toque de queda y es que en las calles de la capital, reina la soledad tanto de personas, como de vehículos y más aún al final de la tarde, cuando los pocos que salen de sus viviendas, a buscar el alimento del día en medio del fragor de la anarquía, regresan agotados por la dura jornada.

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