Chisme

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Una conversación entre dos personajes de la más alta nomenclatura del Gobierno colombiano se “suelta”, por obra y gracia del Espíritu Santo. Se hace “misteriosamente” pública para convertirse en un “escándalo” que despeja muchos de los más secretos arcanos de la diplomacia hemisférica del 2019.

El chisme devela que la Casa de Nariño que juega a la política exterior bien en serio, ya no se come ni por un día más ni al “Vamos Bien” ni a los chicos “Vamos Bien”, que tienen la franquicia 2019 de hacer oposición al NARCOREGIMEN que regenta a Venezuela.

Que al presidente Duque lo tomaron por buena gente, en la mamadera de gallo del Concierto Libertador y en el Paso de las Ayudas Humanitarias que nunca llegaron. Pero que, si se robaron o entregaron a la Cruz Roja venezolana, para que corrieran el mismo destino.

Que Juan Guaidó y su compañía del teatro de Pulgas “López & Fuerza y Fe”, está parado. Que no arrastra a nadie. Que pocos le creen y que cada vez menos gente les para.

Que los yanquis les han endosado a los colombianos el lío gordo de sus vecinos. Que están claritos que las presiones del Departamento del Tesoro sobre los ríos de dinero sucio venezolano que lava la Caixa y la “industria” inmobiliaria española da vértigo, y que sigue sin parar día tras día.

Que el resto de Europa está cubanizada, enganchada con el sueño de recuperar la maquila perdida en la Isla, cuando Donald Trump pierda las elecciones presidenciales en noviembre del año entrante.

Que la precampaña electoral en ese país está empantanada con por los errores y desaciertos en Política Exterior de los EE.UU., a todo lo largo de la Administración actual.

Que los yanquis solo pueden anotarse como único acierto, la salida de Evo Morales del poder en Bolivia. Mientras se ha perdido la Argentina. Perú, Ecuador y Chile hacen agua. El México de López Obrador apenas cumple con hacer barrera humana en su Frontera Sur, para así bajarle dos al antojo del Muro. Y en el Brasil el presidente Bolsonaro comienza a dar risa, o a acercarse a un cuadro de naturaleza psiquiátrica.

Que quienes están pagando los platos rotos del desastre en Venezuela son los colombianos.

Que el presidente Duque se enfrenta a una ola de protestas, paros y amenazas mientras la economía colombiana este año crecerá por encima del tres por ciento, con el fuerte olor de la denominación de origen bolivariano.

Que Vecchio y Tarre ya no tienen que decir. Que muelen plata y no logran nada.

Que en Venezuela la cosa esta cuesta arriba. Que aquello que los NARCOMILITARES de “estábamos, íbamos y veníamos” se iban a voltearse al lado correcto de la historia era un cuento. Un invento. Que ni la estrategia de sacarle a los hijos, las esposas y las queridas de Norte funciona. Pues con mandarlos para España tienen.

Es decir, según lo que se le “escapó” a la recién nombrada Canciller colombiana Claudia Blum en DC, fue el mismísimo cuento de la papa caliente: Venezuela.

Que no se “resuelve” con otra visita de Ivanka Trump a Cúcuta, y formar un peo porque se están robando los millones sobre millones que los USA están bajando para parchar el tenebroso desastre migratorio que produce el socialismo del siglo XXI.

Total, yanquis y colombianos parece que están bien claritos que fueron “vencidos” por la viveza y la picardía criolla de los “Vamos Bien” y sus grupos de apoyo.

Se avecinan nuevas formas con nuestros vecinos. Amanecerá y veremos.

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