Colombia, la buena

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

El presidente Duque de Colombia está bien clarito. El renovado interés del NARCORÉGIMEN venezolano en “recuperar” las relaciones diplomáticas entre ambos países, no lo toma por sorpresa.

A pesar de los muchos intentos de los “Vamos Bien” de tapar la mugre con un dedo, haciendo “nada” para que NO pase nada Adentro de Venezuela y todo sepa a “normalidad”, la Casa de Nariño es clara y concisa: “! ¡Con delincuentes NO se negocia!”.

Ni con terroristas. Ni con narcos que les da por dinamitar medio país, para evitar la extradición. Con esos bichos uno NO se “entiende”. Simple, se les extermina. Se acaba con ellos, mientras corretean por los techos de un barrio de la Ciudad de Medellín. Muy buena lección. Una excelente muestra de poder real de un Estado que busca de verdad verdad, salir del lodo.

Colombia se las ha visto verdes, en sus años recientes como república. Y se ha mantenido en sus trece. Con valor. Con coraje. Enfrentado lo malo y venciéndolo. No les ha sido fácil. A Colombia le toco mirar espantada como una banda de delincuentes incendiaban su Corte Suprema, con todo y magistrados adentro de ella.

Tragó humo, pólvora, balas y TNT. Vio en vivo y en directo, cómo asesinaban a sus candidatos presidenciales, balean a sus alcaldes y gobernadores de Departamento y secuestraban y mataban a sus senadores y cuadros políticos.

Pero los enfrentaron. Sin niñerías. Con la ayuda de los yanquis. Con armas y fuego. Con bases, equipos y entrenamiento. ¡Y triunfaron!

Y hoy son el segundo país latinoamericano con mayor crecimiento sostenido del área. Con las mejores y más rentables redes de relaciones bilaterales y multilaterales del subcontinente. Solo igualados por Chile.

Colombia es un país hermano que, al paso que marcha, a la vuelta de algo menos de una generación, estará tocando los indicadores de vida y progreso que identifican a los países del Primer Mundo.

Arrojo, cojones y una clarísima concepción, manejo y articulación de su política exterior, comercial y doméstica, le pintan un brillante futuro.

¡Despegados! Nos llevan una morena. Venezuela está en la Edad Media, encerrada en el empobrecido y embrutecido siglo XIX oscuro de nuestra historia, mientras que Colombia está de lleno en pleno siglo XXI. ¡Bien por ellos! ¡Son nuestro ejemplo!

Colombia logró superar el chantaje, la coerción y el control del narcotráfico como forma de gobierno y desde el gobierno, para finalmente sacar su “visa” para el futuro.

Por eso, para el presidente Duque es una molestia y un verdadero estorbo contaminante, la vecindad con la Venezuela actual y con los maleantes que la regentan.

No puede resultar fácil compartir “frontera viva” con individuos como Freddy Bernal, controlando todas las actividades ilícitas y chuecas de la región Táchira / Norte de Santander.

No puede ser fácil para Colombia tener que lidiar con el nuevo Camino de Ho-Chi-Minh de la Pasta de Coca. Ese que sale del Caquetá, recala por los llanos colombianos y termina en los laboratorios de procesamiento del clorhidrato de cocaína, montados en el Alto Apure venezolano. Empresa “mixta” propiedad de las FARC/FF.AA, administrada por el Cartel de los Soles bolivarianos.

Ya nos pasó en su momento a nosotros. Cuando hace más o menos unos 30 años las hordas de familias completas corrían de caseríos colombinos enteros espantados, huyendo de las matanzas y de las mutilaciones de los enfrentamientos de paracos / guerrilla, para protegerse en el Catatumbo venezolano.

El presidente de Duque, sabe de eso. Y sabe también que lo que se acerca a Venezuela es bueno y debe iniciarse, tiene que prender, justamente por “ese” lado. La verdad es que poco importa a la final que los socios MUD del gobierno bolivariano estén en lo que están: ¡Nada!

Lo que interesa es que nuestro aliado más cercano y más comprometido con la suerte de nuestro país. Nuestro aliado que es nuestro aliviadero para la Resistencia. Nuestro aliado que nos da paso franco y libre para el resto del mundo, sigue siendo Colombia, la buena.

Y todo indica que con el presidente Duque al frente del Gobierno Colombiano, NO hay equívocos posibles. Colombia NO es España. Colombia es nuestra hermana. No la cómplice de nuestros captores como sucede con tantos y tantos países de los famosos 60 y picos que dicen “estar” con Venezuela. Aun cuando no dejamos de preguntarnos ¿con cuál Venezuela será con la que realmente “están”?

No se doble, Señor Presidente Duque. Otra vez liberaremos a Venezuela desde la Nueva Granada. ¡Viva Colombia, la Buena!

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