Colombia

Editorial / Venezuela RED Informativa

La Colombia del presidente Duque comienza a entrar en la espiral de violencia callejera que se reproduce por buena parte de subcontinente.

Una pandemia de protestas antigubernamentales se riega a través de la Cordillera Andina. A pesar de un vigoroso crecimiento económico para este año, que no será menor al 3 por ciento del PIB colombiano, el desmantelamiento acelerado del Estado Benefactor y los enormes costos asociados a la paz tras 60 años de guerra, golpean duro la popularidad y la gestión de la Casa de Nariño.

Si a todo eso se le agrega la tensión desestabilizadora que genera la porquería del siglo XXI que se derrama desde el NARCOESTADO venezolano, el cultivo está listo para una tremenda infección.

No hace falta pasar 7 años por una escuela de Medicina para dar con el tratamiento internacional. El siguiente paso tiene que ir más allá del simple cordón sanitario alrededor de Venezuela. Muerto el perro, se acaba la rabia… El que entendió entendió.

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