Comedia

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

No hay ninguna duda: ¡“estos” son comediantes! Ahora, un año después, “salimos” a darnos un baño de Mundo Libre. Mientras, el país de verdad verdad se cae a pedazos y dejan arreglado con los hampones del siglo XXI, un Estado de “perfecta normalidad”. ¡En serio, realmente se creen que el venezolano es pendejo! Al presidente Duque de Colombia Juan Guaidó y sus “Vamos Bien” tendrá que darle muchísimas explicaciones, si tomamos como “serias” las pataletas de Calderón Berti.

Mientras Adentro, “estos” dejan los precios de todos los bienes aun disponibles en el país, totalmente inalcanzables para el venezolano de a pie. Tras una inflación reportada por las brujas de la economía subsahariana de la Venezuela “postmoderna”, que sobrepasó los 7.500% en 2019. Acá, que no hay ningún proceso andando para la “dolarización” del país. Ni ningún avance hacia manejos de paridades internacionales de cualquier especie. La verdad es que nos estamos ahogando en un mar de dólares sucios, que el NARCOESTADO inyecta al circulante para lavar a sus anchas. El bolívar es una moneda extinta, por obra y gracia de un “gobierno” total y completamente incapaz de llevar a cabo las más elementales y normales acciones y funciones económicas de cualquier estado no tribal en la actualidad.

Porque para “eso” y para muchísimas cosas más en Venezuela, NO hay gobierno. Acá lo que existe es una banda de saqueadores y matones de esquina, que se atornillaron en el poder político, con todo y silla en la Asamblea General de las Naciones Unidas, como si se tratará de un Estado de verdad. Y no la bufonada de mentiritas que solo explota, mata y roba sobre una superficie de casi un millón de kilómetros cuadrados a 32 millones de seres humanos indefensos. Nada más.

Funcionando como el típico malandro de barrio marginal. El matón y vendedor de drogas, que tiene a toda su comunidad azotada por una violencia y una falta total de escrúpulos feroz. Que es incapaz de leer y escribir correctamente o encender una computadora. Llevar un presupuesto familiar en una hoja Excel, o redactar una carta para el colegio explicándole a la maestra, porque uno de sus hijos no fue el jueves a clases. De “eso” esos fulanos no saben. Ni tampoco les interesa saber. Igual que al “gobierno” bolivariano le importa ocho cuartos que el suministro de gas, gasolina y lubricantes en el país funcione o no. Aun cuando sea, justamente, el Estado, quien se ufana por Ley de tener control total, exclusivo y monopólico de todo lo relacionado con los hidrocarburos en nuestro país.

Porque la verdad es que “estos” malvivientes solo están, solo usan el poder, para joder. Para hacer de la vida de millones y millones de seres humanos, grandes y chicos, de la vida normal y cotidiana, un perfecto infierno sobre la tierra. Todo lo “controlan” y nada, pero nada, sirve. Para lo único que han demostrado verdadero talento y dedicación aplicada en estos 20 años, es para desplumar y arruinar a toda una nación. Para “eso” es que son buenos.

Porque “estos” grandes carajos tienen como oficio de dedicación exclusiva robar, y permitir el delito en todas sus formas, que “administran” a su antojo bajo concesiones otorgadas a malandros y colectivos, el Pueblo en Hampa, adscrito a sus intereses y a su perverso plan de dominación por la furia de la violencia descontrolada, a manos de los psicóticos que aterrorizan al venezolano.

Usan a las fuerzas del “orden” público y a “sus” fuerzas armadas para el chantaje, la extorsión, la predación ambiental y de aquello que alguna vez funcionó, produjo riqueza familiar y empleos dignos en nuestro país. “Estos” malnacidos dedican 24 x 24 horas del día a poner el mundo normal al revés. A hacer de la vida cotidiana de todo un país una Yincana absurda, sórdida y diabólica, que acaba con tus energías al final de la tarde de cada día. Para acostarte día tras día con la sensación de haber pasado toda la vida saltando de un lado para otro, haciendo colas interminables para tener acceso a bienes o servicios que por décadas dimos por normales y a la distancia de una mano. Peleando con medio mundo, con miedo a que nos maten, nos roben o nos secuestren a mitad de cualquier calle de día claro y con sol, sin haber avanzado en nada.

Es que el venezolano del 2020 “vive” su vida en un tiempo de pérdida neta. Ni avanza ni resuelve un coño. Retrocede y vegeta, esperando un rayo de luz que le anime a volver a pensar en el país, en su vida, en la de su familia y en la de una Venezuela que tenga otra vez futuro. Y es en ese “estado de cosas” en las cuales las grandes mayorías nacionales de Adentro y de Afuera estamos metidos hasta el cuello, cuando quienes se suponen deberían estar trabajando en serio por la recuperación del porvenir Nacional, se ponen a jugar a la trivia del Concurso Millonario. Y así el idiota de Juan Guaidó nos “promete” regresar con “sorpresas” de su viaje maravilloso. Ósea, ¿debemos esperar Treinta y dos millones de llaveritos u otro tipo de suvenires de las diferentes paradas que va a realizar?

El asunto es que el tiempo de jugar al internacionalista, fue el año pasado. Habiendo formado un gobierno de transición estructurado, direccionado, con todo y un ministro de la Defensa y un plan de ataque y recuperación del país en manos de la porquería del siglo XXI. El 2019 era el año de apretar y jugar duro afuera para presionar en caliente, desde el fraude electoral de mayo del 2018, y empujar la salida a como fuera de la payasada bolivariana.

Y nada de “eso” se hizo. Y en la política, como en el negocio de la salud, si no se toma el tratamiento indicado en el momento indicado, el paciente queda paralítico, o mocho, o destartalado o simplemente muere. Así, sencillito.

Si el Sr. Pompeo consiguió la forma de manejar su papa caliente que es Juan Guaidó y al resto de los “Vamos Bien” en medio de estos tiempos electorales de los USA, bien por él.

Mejor por todos nosotros… Pero el asunto es que toda esta película de vaqueros del “nuevo” lanzamiento de todos los eneros de los últimos 20 años, nos deja a la gran mayoría del país otra vez la misma sensación de siempre en la boca, como dice la Dra. Mármol, la Abuela del Bigotes: “con sabor a poco”.

Y lo que más me preocupa a mí y a muchos otros, es que esta “nueva” estrategia de la siempre “creativa” oposición MUD, esté otra vez arreglada con el Gobierno del Sr. Maduro y su combo. Y que, otra vez, la “cosa” vuelva a funcionar como un distractor más de los que la “parejita” MUD / Gobierno siempre usa. Diálogos en Bermudas. Elecciones convenidas. Mediadores “desinteresados” importados desde Europa. Lo mismito del año pasado, y del pasado y del otro pasado. Es decir, ¡Nada!

De ser así, como todo pinta, la “parejita” vuelve junta a estar montada en el desinfle del pensamiento ya instalado en el imaginario colectivo, del otro tipo de “salida” de la porquería del siglo XXI. Porque para ponerlo bien, pero bien claro. Con viajes a Inglaterra, USA, Colombia o Davos. Con apretones de manos y fotos sentado al lado del Gran Donald Trump en la Oficina Oval. En Bruselas con “nuestro” eurodiputado favorito o con quien sea y donde sea, de “estos” solo salimos por las malas. ¿Se entiende, ¿verdad?

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