Conspiraciones

Editorial / Venezuela RED Informativa

Mientras el señor Biden trastabilla por las escalerillas de su avión; mientras se “filtra” el rumor sobre varios episodios de lagunas mentales serias y profundas, en las que le pregunta a su gente, en la discreción de la Oficina Oval, “¿dónde estoy?”. Y mientras Biden continúa confundiendo personajes muertos con vivos, los medios no paran de contar esos cuentos. Lo que era un secreto de candidato hace cuatro meses, ahora es del dominio de la revista Hola.

Mientras todo eso pasa, la señora Harris, ahora, casi que ni está en el mapa político de ese país. ¡Qué raro!

A Kamala Harris la llevan casi que como candidata del Miss Venezuela. La tienen repartiendo regalos y apretones de manos a “distancia social”, en hospitales, centros de inclusión y lugares de beneficencia, haciéndose la bonita.

Alguien de su staff explicaba que “eso” era natural, pues su conocimiento de lo “público” había sido solo acumulado a través de su desempeño como fiscal general de California, y nada más que como Senadora por ese estado.

Casi que la “pobre” señora es un ama de casa sin experiencia ejecutiva, en pleno proceso de aprendizaje. Y ¡nada que ver! Esa fiera es dueña incuestionable de una poderosísima cultura política, y está más y mejor entrenada y dotada para el desempeño del poder que cualquiera de los presidentes que hemos tenido en Venezuela desde 1810.

¡Claro está!, sacando de la lista al señor Maduro, quien posee varios postgrados en no saber nada de nada, pero se “moja” en todas.

El caso es que en América lo “curioso” es que a través de los meses de campaña nos enteramos de las caídas de Biden y de sus chipotazos solo por los medios alternativos y por las redes más ocultas, que lo hacían público. Ahora, en cambio la FOX o la CNN o la GLOBIVISION no le pierden patada y repiten y repiten sus “deslices” hasta al morbo. Al mismo tiempo que mantienen a la señora Harris guardada en el fondo de un frasquito de agua de rosas, listo para ser abierto en caso de cualquier “emergencia”.

No hay que ser adicto las teorías de CONSPIRACIÓN para percibir el fuerte olor a ozono que expide el ambiente en preludio de un aguacero en un día nublado. Porque allá, en América también, dos más dos dan cuatro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 × cinco =