Consuelo

Editorial / Venezuela RED Informativa

Las últimas declaraciones de Mario Moronta son demoledoras. Es que todos tenemos el derecho de enmendar. Mucho más si se es un prelado de la Iglesia Católica, cuyo giro operativo siempre ha estado alrededor del asunto del perdón, la expiación y el arrepentimiento.

Por eso es por lo que acompañamos al señor Moronta en su nueva percepción del país, que expresa con aquello de: “Tenemos una dirigencia de redes sociales y fotografías bonitas”. ¡Muy cierto!

Sin embargo, nos cuesta olvidar que se trata del mismo Mario Moronta quien en plena guarimba, con los muchachos matándose en San Cristóbal con la NARCOGUARDIA Nacional, ordenó darle la espalda a ese nuevo liderazgo, cerrando la Universidad Católica del Táchira que él preside, a la disidencia callejera de aquellos carajitos valientes, por razones de simple y frío “cálculo”.

Pero igual decimos: ¡Bienvenido al buen camino, padre! Y sí, es patético que el país continúe huérfano de líderes que salgan a enfrentar a la porquería del siglo XXI, más allá de algún tuit genial o de algún escrito temerario. Estamos claros: ¡Con “eso” no se tumba gobierno!

Las fotos bonitas y hasta las palabrotas que se puedan escribir en contra de los crápulas que regentan al país, solo nos ofrecen el CONSUELO de la catarsis. El gusto sensorial por “sacarnos” un pedazo del clavo que todos llevamos por dentro. ¡Pero nada más!

Hace falta más, mucho más. Solo con rezar para que ocurra una intervención de naturaleza militar que nos ayude a salir de estos depredadores no es suficiente.

Una agenda de salida, no un mantra de rosario, es lo que necesita el pueblo para echarse a las calles para recuperar al país.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: