Cuentos chinos

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Rapidito. Una historia sacada de la vida real. En una elegante, intima y muy exquisita reunión “social” del más alto mando de los responsables militares de la OTAN en Bruselas, una vez, un grupo de generales y almirantes del Mundo Libre, con más condecoraciones que el mismísimo Cristóbal Colon, discutían molestos entre sí. Dejan caer sus puyas a un general de cuatro estrellas norteamericano que los acompaña, cuyo gobierno es quien costea la casi totalidad de los gastos que pagan los sistemas de defensa más imponentes, sofisticados y fabulosos que haya conocido la humanidad a lo largo de toda su historia como raza. ¡Y hasta los “tequeños” que en ese zarao se estaban comiendo!

Italianos, belgas, franceses, checos, españoles, polacos y lituanos, se preguntan molestos por que el idioma que se utiliza dentro de la Alianza es el inglés. ¿Por qué no reconocer la poderosa cultura, el increíble capital genético del siete por ciento del territorio del Planeta Tierra, Europa, que fue capaz de transformar al Mundo Antiguo en Moderno?

El general Yanqui, moviendo despacio su wisky de maíz que tanto le gusta tomar, sin siquiera levantar la vista de su vaso les contesta: “porque si no hubiese sido por nosotros los norteamericanos que vinimos a resolverles sus problemas en los años cuarenta, el idioma que todos ustedes en este momento hablarían, sería el alemán”.

Ello a propósito del establecimiento de una Cortina Sanitaria entre Europa y América, decretada por el presidente Donald J Trump, con posible vigencia “indefinida”.

Haciendo real la peor de las pesadillas de los presuntuosos europeos, tras la extinción de la infamia nazi que los exterminaba a mediados de los años ‘40s, gracias a la increíble maquina industrial de los Estados Unidos de Norteamérica: ahora están solos.

Quien produce el 28% del Producto Territorial Bruto del Planeta Tierra, cortó de golpe y porrazo con Europa, tras un simple discurso desde la Oficina Oval. ¡Y ya!

Con una igual sensación de pánico colectivo que significaría el arribo de una flota de naves interestelares alienígenas a la Tierra, los europeos quedaron estupefactos ante su exclusión “por decreto”, de las preferencias y querencias de los yanquis, llevadas a cabo de un solo plumazo.

Así las Bolsas de Valores cayeron en más de un 10%. Los mercados de monedas se resbalaron al abismo. El multimillonario negocio del transporte, el turismo y la carga aérea simplemente despareció de una noche a la mañana. El Euro se convirtió en papel de Monopolio y todo quedó en suspenso para el mes que viene.

La supremacía europea. El eurocentrismo y no se-cuantas-vainas más se acaban de caer del sexto piso de los todos los libros de historia que alguna vez hemos leído.

Nuevamente, ¿qué tal?

Para el presidente Trump, América es Primero. Se entiende, ¿verdad? Para él, América esta Primero que todo y que todos.

De cara a su archirrival comercial China, siempre en eterno coqueteo ambiguo con los europeos “cultos” y muy “sofisticados” que le juegan el juego.

Frente al Oso Ruso. Torcido y sin escrúpulos. Que hiberna en su patio trasero y deja sus desechos por todos lados. Que han inundado con un empuje de sobreproducción a un mercado en recesión momentánea por la caída global del consumo de petróleo, destrozando a toda la industria con la caída de los precios del crudo.

En contra de dementes y chiflados del Medio Oriente, capaces de lo peor y con los peores para hacerle la vida imposible, solo arropándose con la contención de su más caro juguete geopolítico, Israel.

La América de Trump será quien gané la Guerra en Contra del Virus de la China, como él mismo ya lo llama. Acusando a los asiáticos de malas prácticas, explotación, crueldad e injerencia en su patio de atrás.

Así, espantado el Mundo, al Sr. Maduro solo le resta pedir un auxilio puente de 5 mil millones de dólares para enfrentar la “calamidad”. Y jura que no se los robará, como suele acostumbrar él y su pandilla.

Por lo pronto, entre rezos y lloros de cifras de infectados y puñados de muertos que no representan a nivel plantario aún el número de asesinados por el hampa/gobierno en Venezuela. O los desplazados de nuestra patria que deambulan por medio mundo, la oposición venezolana también entra en cuarentena. Ellos no se han enterado que quien ganará este y los otros rounds que faltan en esta truculenta historia, será los Estados Unidos de América. Por eso, nuevamente, y sin un ápice de sorna o de cinismo. God Bless America!

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