Dale

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Si acá, Adentro, estamos adormecidos por “algo” que le echaron al agua, la única explicación posible para entender a algunas expresiones de la diáspora venezolana, es que está estúpida. Lo de Sol, en Madrid, fue patético.

Al mismo momento en que Delcy Eloína era recibida por el alto gobierno español en medio de una pista del Aeropuerto de Barajas, los venezolanos amuñuñados lloraban a moco tendido, contemplando la escenita de Juan Guaidó de pedir perdón por lo mucho que no ha hecho en todo este tiempo, y por la leche derramada luego de un año de torpezas y negociaciones con los malos.

Que Adentro, por la falta de todo, incluido un liderazgo valiente que empuje una salida de calle, estemos aguevoneaos, hasta se podría entender. Falta de proteínas. Demasiados golpes por todos lados. Pare de contar.

Pero, ¿los de Afuera? En la Plaza del Sol de Madrid, con una tarima que da frente a la pastelería que vende los hojaldres de bonito más sabrosos del mundo por 3 euros, ¿se creen las patrañas de novela de estos tipos? De pana: ¡hay que estar tontos!, como dicen allá.

En estos días Orlando Urdaneta invitó a Juan Guaidó para una “charla” con el exilio cubano en Miami. Le pedía su asistencia para que explicara cómo es que va “eso” de solucionar el asunto Venezuela desde La Habana.

Invitación, por supuesto, que el muchacho ni de vainas acepto. Como tampoco aceptaría la invitación individuos como Henry Ramos u otros tantos que están funcionando como operadores de ambas aceras, tanto allá como acá a la vez.

Porque la cloaca de la MUD ha logrado finalmente hacer del “ejercicio” de hacer “oposición” en Venezuela a la porquería del siglo XXI y a sus dueños, una magnifica y súper rentable industria sin chimeneas. Pero solo para ellos. Solo con “derechos” a los accionistas preferentes, Tipo “A”. Nada más que para los dueños y los altos administradores de las botellas vacías que ellos llaman “partidos políticos”, o franquicias comerciales políticas, más específicamente.

Vistas, así las cosas, pues no hay de otra, la Resistencia venezolana tiene que declarar abierta la temporada de caza de cubanos, invasores y cómplices a todo lo largo ancho del país.

Simple. Hay que buscarlos y acabarlos. Así. Sencillito. Con la misma sangre fría que ha demostrado tener para el “oficio” el gobierno bolivariano, a través de sus esbirros, malandros, colectivos y pranes al servicio y al pago del Estado de Venezuela. ¡Ojo por ojo…!

¿Qué es esa actitud perversa y criminal nos hará iguales a nuestros captores? ¿Qué nos hará perder el camino de la paz, la humanidad y hasta la ruta de cada uno de nosotros hacia el cielo?

Ruego a los pacifistas, gente de fe, seguidores de Mahatma Gandhi, veganos y personas decentes de nuestro país, Adentro y Afuera, que hagan un tiempo y pregunten a la gran mayoría del pueblo judío, y muy en particular a aquellos que viven en Israel, ¿si “existe” otra forma práctica de “abordar” el genocidio y el exterminio de todo un pueblo por solo unos pocos?

La Europa ocupada durante la WWII, reventaba en atentados de todo tipo, formas y colores en contra de los nazis y sus colaboradores “locales”. No había una sola línea férrea, una planta generadora de electricidad, acueducto, o cualquier elemento que resultase crítico o importante para el sostenimiento de la ocupación alemana, que no hubiese sido objeto en algún momento de algún tipo de acto de sabotaje. Aun cuando las retaliaciones eran feroces y sumarias por parte de los nazis. Así todo, ¡se las jugaron!

¡Acá tenemos que darle! Hacer explotar unas cuantas estaciones de servicios que generan millones diariamente a la corrupta Guardia Nacional y a sus dueños cómplices y enchuflados con el mal, es una “atractiva” forma de empezar a poner “orden” en este rompecabezas de mentiras, conchupancia, robo y saqueo por unos pocos a todo nuestro país. Lo mismo que darle a supermercados y bodegones de enchuflados. Tiendas de carros de lujo. Lugares de esparcimiento y “recreo” de una nueva clase de bandidos y pillos que hacen del dolor y de la miseria colectiva una forma mantenida y sostenida para ganarse la plata.

¿Queremos que “Vengan por Nosotros”? ¿Realmente creemos que el Solos No Podemos pueda ser escuchado y tomado en serio por el Mundo Libre y Bueno, y entonces entiendan que deben ayudar de verdad y “actuar”? ¿Si la respuesta a ambas preguntas es SÍ? Pues entonces, ¡incendiemos al país!

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