Daniel Scotto y Rebeca Cordero: “Sentimos gran nostalgia de nuestro amado terruño por querer disfrutar de sus sabores y olores frescos”

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Daniel Clemente Scotto M. y Rebeca Alejandra Cordero de Scotto son dos exitosos jóvenes venezolanos que hicieron una perfecta dupla para llevarse por delante todos los escollos que pudiesen encontrar en sus caminos al salir de Venezuela en el año 2015 rumbo a Chile. Daniel es un hábil abogado, egresado de la Universidad Gran Mariscal Ayacucho, a quien definen como negociador, propositivo, líder de equipos de alto desempeño, y optimización de recursos. Facilidad para anticipar y resolver conflictos, que expresa: “Un buen líder es capaz de hacer que su equipo encuentre el mejor camino para hacer la mejor versión de sí mismo”. Rebeca es médica, graduada CUM Laude y la primera de su promoción, especialista en Cirugía General egresada de la UDO, quien considera el triunfo como una suma de buenas decisiones, de estudio y preparación y de actitud.

Ambos, llevan adelante con gran éxito en Chile una prestigiosa firma de atención médica integral, con un equipo de excelentes médicos de distintas disciplinas que se llama Especialidades Médicas MediPro.

-¿Cuándo deciden irse de Venezuela y por qué?

Rebeca (R): En 2015, luego de la llegada de Daniel de Italia, tomamos la decisión con todo el dolor del alma de pensar vivir en otro país. Sobre todo, por el tema de la inseguridad.

Daniel (D): Decidimos irnos de Venezuela a principios del 2015, hubo un peak en el tema de inseguridad personal y comenzaban a “escasear” algunos productos de cesta básica (harina, mantequilla, detergente, jabón, entre otros), en ese entonces teníamos una sola hija, Antonella de 5 años, y para evitar que ella sintiera los temores de inseguridad, jugábamos a “quien corre más rápido para entrar en el carro cada vez que salíamos y volvíamos a casa, estos dos temas fueron cruciales, así que decidimos iniciar los trámites de apostilla, etc.

-¿Cómo se sintieron cuando se fueron del país y qué fue lo primero que pensaron cuando llegaron a Santiago de Chile? ¿Los esperaba alguien por esos lares?

R: Gracias a Dios ya veníamos dos años antes preparando la salida, así que fue como aterrizar sin mucha turbulencia. Obvio que igual existía mucha ansiedad y tristeza por lo dejado, nuestra casa, nuestra familia… Habíamos venido a Chile antes de vacaciones y la hermana de Daniel vive aquí desde hace 10 años, así que, sí la teníamos a ella acá, que fue un punto muy importante y uno de los motivos que nos hizo tomar la decisión de que fuese Chile el país donde queríamos vivir.

D: Las emociones en torno a la partida, según nuestra experiencia, tiene que ver con cómo has planificado tu viaje. Claro que hay emociones muy profundas sobre el desarraigo que se tienen durante toda la vida en emigración creo. Nosotros aún sentimos mucho la ausencia de la familia, el no vivir las tradiciones juntos, es un tema siempre sensible, sin embargo, la planificación previa nos permitió y permite a todos “sufrir” menos los embates del primer empleo, el primer invierno, el primer diciembre, la primera depresión de alguno del equipo, etc., y el equipo de soporte que puedas construir rápidamente para estar un poco más preparado para cuando eso llega. Para nosotros fue de mucho apoyo mi hermana (en ese momento con 5 años ya en Chile) y mi cuñado (chileno). Fueron sin duda un gran gran apoyo.

-¿Cómo logran compaginar de manera perfecta en Chile la profesión de Daniel como abogado y la de Rebeca como Médico egresada de la UDO? ¿Daniela tuvo que hacer reválida como médico en Chile?

R: El extranjero es un lugar de estrés para las parejas: o te unes más o te puedes llegar a separar. Hay mucha tensión. Daniel y yo estábamos conscientes de ello y pensamos que si algo nos unía era el interés social, yo por mi parte médica y Daniel con su herencia política (Daniel viene de una familia de dirigentes políticos de alto vuelo, tanto por la parte paterna, como por la materna. Nació en medio de discursos, campañas electorales, actividades políticas de todo nivel en Guayana, Lara y Caracas). Decidimos que sería una buena idea acercarnos en este ámbito y aprovechamos la coyuntura de un trabajo que no se dio, para decidir dedicarnos al proyecto.

D: Bueno, es difícil, nosotros tuvimos un gran apoyo, pero también nos falló la planificación, cuando a los dos meses de estar en Chile Rebeca quedó embarazada de nuestra segunda hija, Daniella Alessandra, si bien ya yo estaba trabajando y Rebeca en su proceso de reválida, pues un hijo recién emigras te hace replantear obligatoriamente los planes… sin embargo, sin entrar en tantos detalles, lo logramos (risas). Hoy, a esta fecha de la entrevista, Daniella está a 3 semanas de cumplir 3 años.

-¿Cómo se les ocurre el proyecto de MediPRO? ¿Tienen pacientes venezolanos allí? ¿Es muy costosa la medicina privada en Chile? Venezolanos que viven en Chile me dicen que sí, pero que hay facilidades para pagar una emergencia médica o un parto que se complica.

D: Esta pregunta te la respondo en 4 tiempos:
Tiempo 1: Cuando llegué a Venezuela luego de haber vivido en Italia, llegué decidido con que había que desarrollar alternativas de ingreso distintas a una sola fuente de trabajo, ya que en Venezuela todo pintaba demasiado complicado. Por lo que una de las inversiones fue comprar algunos equipos médicos.

Tiempo 2: Chile es un país que demanda muchas horas al día en el trabajo, y dependiendo del trabajo demanda mucha carga intelectual y física. La emigración, por su parte, demanda una energía emocional muy fuerte, más si quieres lograr tus metas, aún en pareja. Por lo que yo trabajaba durante muchas horas del día durante toda la semana (sin días de descanso), estaba en un grupo de empresas donde me tocaba desarrollar estrategias de negocio, ayudar, y en casos, liderar el desarrollo de la estructura empresarial de ese holding, por lo que estuve durante todo ese tiempo conociendo cosas del país, indispensables para desarrollar un negocio.

Tiempo 3: Teniendo ya 6 meses en Chile y 35 años de edad, producto de las demandas de esfuerzos físico, intelectual y emocional que me demandaba el trabajo que realizaba, un día cercano a las 3 am, sentí un fuerte dolor en el pecho (lado izquierdo), desperté a mi esposa, le pedí que me preparara un té caliente. Estando ella en la cocina, sentí un hormigueo en la cabeza, la vista se me nubló por completo y me desmayé… pasados unos muy largos segundos, desperté con mi esposa y mi hija desesperadas, mi esposa haciéndome RCP… no teníamos adónde llamar, a quién llamar, ¿qué hacer?… Así que llegadas las 6:30 am, llamamos a mi hermana y mi cuñado, quienes nos buscaron para llevarnos a la clínica, en vista de que los exámenes e imágenes del corazón y cerebro no estaban alterados, se concluyó como diagnóstico “síncope vasovagal”.

Tiempo 4: En la espera de una oportunidad de trabajo de una gran empresa de mucho reconocimiento y prestigio en Chile, por lo que representaba una muy buena alternativa para mí, pero la respuesta “Aceptado” no llegó; así que teniendo la sensibilidad por lo vivido (síncope vasovagal), pensando que es un evento que muchos migrantes viven y repiten, sin estar preparados sobre qué hacer, adónde acudir… siendo que había aprendido el background de cómo desarrollar un negocio en Chile y teniendo equipos básicos y fundamentales para iniciar las consultas médicas; decidimos que iría a Venezuela en búsqueda de los equipos e iniciar y dedicar todo el esfuerzo a este proyecto “Especialidades Médicas MediPRO” (www.medipro.cl), hoy ya con 15 meses de funcionamiento.

-¿Cómo ven a Venezuela desde un proyecto exitoso en Chile, como el que ustedes lograron llevar adelante? ¿Y cómo se sintieron como venezolanos con los graves conflictos ocurridos en Chile desde el mes de octubre 2019? ¿Salir de Venezuela en dónde todo es tan difícil y ver, de repente, situaciones que ustedes no se esperaban jamás en Chile?

R: Venezuela siempre está dentro de nuestras conversaciones y planes, cada uno sigue preparándose individualmente porque creemos que se puede regresar y brindar cosas mejores al país. Lo que está pasando en Chile fue una especie de déjà vu, angustia, preocupación, que nos ha dado más tacto para tomar decisiones. A la expectativa de lo que pueda suceder.

D: Efectivamente un déjà vu, y una situación que deseamos que no vivan los chilenos, la situación de protesta ha marcado sin dudas igual un antes y un después de cómo todos los venezolanos vemos a Chile, estamos siendo más cautelosos en cómo invertimos. A Venezuela la vemos como un gran país, definitivamente como parte del impulso para que esa pesadilla acabe más temprano que tarde, y ojalá estemos en las condiciones esperadas para decir presentes en todo el proceso de reconstrucción que ello signifique. Creemos que compartimos ese pensamiento con muchísimos empresarios y emprendedores, no solo los que están acá en Chile, sino los sembrados por todo el mundo.

-¿Tienen tiempo para distraerse con tanto trabajo como el que suponemos que tienen?

R: Sí, lo procuramos de manera intencional, por las niñas, por nosotros. A mí me encanta dormir y estar en casa, a Daniel salir y viajar, así que con las niñas organizamos ambas cosas para pasar tiempo juntos los cuatro.

D: Hemos entendido que hay cosas que hay que forzar para que se den, aún con cansancio, aún hasta el tope de trabajo, los espacios hay que procurarlos, no solo para estar los cuatro, sino también para dedicar tiempo a cada uno por separado, para que podamos, pese a la falta del círculo familiar cercano, darles fortalezas a nuestras hijas para el mundo que vivimos y que no pierdan la solidaridad y cercanía con la familia que ahora está también por todo el mundo.

-Dicen que los jóvenes que se van de Venezuela y les va bien en el exterior, a la hora de que las cosas cambien en nuestro país (con un gobierno democrático), regresar no está entre sus primeras prioridades, porque es volver a empezar de cero. Y eso de empezar de cero otra vez, no debe ser muy agradable… ¿Ustedes en Venezuela o desde Chile podrían apoyar desde el ámbito de sus fortalezas y experiencias vividas?

R: Sí. Definitivamente regresaría al país. Cómo dije anteriormente, quiero seguirme preparando en donde esté con la intención de brindar cosas buenas a mi país. Pero por ahora estamos forjando MediPRO y estamos concentrados en brindar desde donde estamos ayuda y atención de calidad, principalmente a nuestros compatriotas.

D: El mundo está cambiando de una manera muy rápida… no sé si desde Chile o desde Venezuela como centro de operaciones principal, pero sin dudas que mucho de nuestro esfuerzo presente está pensado en cómo a futuro somos un elemento de utilidad y apoyo para la reconstrucción, y que nuestras hijas no pierdan nunca su deseo por ser parte de lo que se viene para Venezuela.

-¿Qué extrañan en cada amanecer de Venezuela en Chile? ¿Qué es lo que más les gusta de Chile?

R: Extraño amanecer con sol. El aire puro de Venezuela. No tenía tanto estrés en mi país. De Chile me gusta que es un poco más ordenado. Al menos se intenta. En general se cumplen las reglas. Con sus excepciones, pero eso funciona.

D: De Venezuela extrañamos casi todo, la cercanía de la familia, los encuentros tradicionales eran perfectos, la playa, el olor del llano, la comida… yo en esto traigo a la memoria a Valentina Quintero, de su presentación “Venezuela tiene con qué”. Tuve por fortuna, la oportunidad de ir por tierra y aire a muchos lugares de Venezuela, y la verdad es que es majestuosa… extraño todo, aunque también he descubierto cosas espectaculares en Chile, pero el arraigo es el arraigo…

-¿Qué les aconsejan a los jóvenes venezolanos que desean irse de Venezuela? ¿Qué mensaje de esperanza les dan a sus compatriotas desde Chile y a los que viven allí?

R: Que no es una moda emigrar. Es una decisión importante a menos que tengan alguna emergencia de salud o de seguridad, pero tener paciencia y no frustrarse tan rápido son clave. Y a las personas que deciden quedarse, también es una muy importante decisión, respetable y admirable. Mucha paciencia igual y tratar de hacer cosas buenas donde quiera que estén.

D: Hay dos cosas esenciales “planificación y decisión”, esto aplica para el que está allá y quiere o no emigrar, y para el que esta acá y no sabe si decidió bien y vive generándose incertidumbre… decide lo que quieres hacer, lo que te gusta hacer y planifica en base a ello, nada sucede porque sí, todo es consecuencia de lo que hacemos y cómo lo hacemos… tu condición actual no tiene porque ser la que tienes, si quieres cambiarla o modificarla, decídelo y planifica en base a ello, todo el universo conspira para darle a quien está decidido y obra con bien. Sabemos de muchos casos de separación en el exilio, y creemos que se debe a la frustración, a no planificar juntos cosas, busquen eso que les da integración como familia y como personas a los que estén solos y decidan salir a buscarlo como equipo.

-¿Qué es el fracaso y el triunfo para ustedes?

R: El fracaso es parte del éxito, es una parte importante del triunfo. Es como el anochecer para el amanecer. Y el triunfo no es uno solo, son sumas de buenas decisiones, de estudio, preparación y de actitud. Es súper importante la actitud.

D: Suscribo las palabras de mi esposa.

-¿Una frase de un personaje venezolano o mundial que siempre recuerdan cada uno de ustedes y que los inspira?

R: En mi caso una frase de mi papá, que siempre dice: “Más fácil es hacerlo bien”. Y aunque suene obvio no siempre es tan obvio. Hacerlo bien a veces es difícil al inicio, pero al final es simplemente lo más conveniente

D: En mi caso me cuesta decidir por una, porque además creo que se integran… abuso y traigo tres: “Tarde o temprano la disciplina vencerá a la inteligencia” de Yokoi Kenji. Eesta frase me retumbó en un tiempo de mi vida de mucha indisciplina. “Siempre se puede más, siempre se puede mejor” de Clemente Scotto, mi papá. Hoy por hoy la aplico y la comparto con el equipo médico cuando evaluamos nuestros procesos, siempre son susceptibles a mejorarse. Y “Más allá de este lugar de cólera y lágrimas donde yace el horror de la sombra, la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo. No importa cuán estrecho sea el portal, cuan cargada de castigos la sentencia, soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma”. William Ernest Henley.

D: Gracias Trinidad, aún cuando hicimos esta conversación por vías no convencionales, me sentía entrevistado por ti ¡cara a cara!, fue pasear por muchos paisajes no solo naturales, sino propios de nuestra cultura y nuestra idiosincrasia venezolana.

Nuestros personajes de esta semana, Daniel Scotto y Rebeca Cordero de Scotto. se despiden con este gratificante mensaje: “Reciban todos nuestros compatriotas que están en Venezuela, un saludo afectuoso. Sentimos una gran nostalgia de nuestro amado terruño por querer disfrutar de sus sabores y olores frescos, que, aunque muchas cosas hayan cambiado y estén cambiando, nada como la tierra de uno. Reciban de vuelta un gran abrazo de esta tierra maravillosa también que es Chile, y que hoy alberga con generosidad a un número importante de venezolanos que, como nosotros, todos los días se esfuerzan por encontrar eso que los realice, sustente y permita hacer la distancia menos dura. Y para el cierre de esta entrevista, queremos recordar ambos una frase de Nelson Mandela: ‘Ser libre no es solo liberarse de las propias cadenas, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás'”.

Página web laboral de MediPro de los entrevistados de esta semana: www.medipro.cl

El gran equipo de MediPro junto a Rebeca y Daniel

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: