De cómo el chavismo infiltró a Juan Guaidó

Demetrio Fernández Díaz / Venezuela RED Informativa

Existe un esquema secreto para lavar increíbles cantidades de dinero proveniente del narcotráfico y la corrupción destapado por la Fiscalía Estadounidense que tiene su origen cierto en un entramado de importantes relaciones de poder de Raúl Gorrín y Samark López, Wilmer Ruperti, el Cartel de los Soles.

Raúl Gorrín y Samark López por órdenes directas de Nicolas Maduro procedieron a identificar jefaturas fundamentales en los cuadros jóvenes de los partidos de oposición, jóvenes sin escrúpulos ni valores que fueran susceptibles de ser comprados por sustanciales cantidades mensuales de dólares provenientes del tráfico ilegal de drogas.

Estos “dirigentes” fueron metódicamente seleccionados fundamentalmente por su proyección mediática, pero más por su ambición desmedida de dinero sucio, que por su inclinación colaboradora a salvaguardarse bajo el ala protectora del régimen. Así inicio una captación de los diputados que representaban una amenaza relativa a la alta boliburguesia del régimen.

Voluntad Popular (VP) se apoderó de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional por lógica estratégica y financiera.

Así captaron a Freddy Guevara, quien fungía como presidente de esa sensible comisión. Este adicto confeso a la marihuana fue el primero que cedió a los billetes verdes del Cartel de los Soles. Se vendió para no investigar a testaferros y bolichicos. Luego apagó la calle y por medio del primer “diálogo” nos llevó a las “elecciones”.

De esta vil manera, Raúl Gorrín y Samark López fueron comprando diputados y dirigentes opositores con miras a instaurar el diálogo, a apaciguar las calles y fracturar definitivamente al contingente opositor.

La MUD, el Frente Amplio y VP fueron infiltrados por Gorrín mediante factores negociadores y corruptos que finalizaron por encargo con las protestas de calle y concretaron la estafa del diálogo y nos llevaron a unas elecciones fraudulentas por encargo de sus jefes en el régimen.

Todo esto no fue de gratis, toda esta estrategia de claudicación continuada fue facturada por una importante suma en dólares de la narcodictadura. Ya de esto no queda duda alguna. Se vendieron y nosotros el pueblo lo sabemos.

Es particularmente interesante el caso de VP, partido político que en un momento clave de la lucha de calle rompió con sus principios y fue sin explicación lógica alguna a plegarse directamente a los tránsfugas y dialogantes de oficio, y cedió su lucha a unas “elecciones” regionales.

¿Por que? ¿Que aconteció para que se quebrara súbitamente el espíritu de lucha de VP y su compromiso con la resistencia de calle?

Ahora mediante una investigación exhaustiva dentro del núcleo mismo de VP procedemos a exponer las causas de ese cobarde “repliegue”.

Todo el proceso de rendición incondicional, claudicación y retirada de VP la inicia con un nombre nefasto:

Roberto Marrero
Este “operador” político de Raúl Gorrín y Samark López dentro de Voluntad Popular fue el arquitecto jefe de la rendición opositora. Más peligroso, ambicioso y dañino es quien ahora le suple un personaje oscuro y manipulador, un tal Rafael Rojas Saavedra alias “Guayaba”.

Alias “Guayaba” ahora figura en múltiples reuniones en el exterior como licenciado cuando es sabido que jamás culminó sus estudios en la UCV. Este aprendiz de corrupto se ha inventado una mampara de asociación con el objetivo de recolectar dinero sucio de los chavistas caídos en desgracia.

La mal llamada “Asociación Venezolana de Consultores Políticos” es una compañía fachada creada para recoger (Martillar) dólares provenientes del tráfico de drogas. Por otro lado, este acaudalado delincuente de recién cuello blanco también se dice director de una forma internacional llamada “Poliestrategia”.

Esta otra compañía fachada es utilizada para solicitar comisiones a los tenedores de bonos. Es sabido que los tenedores de bonos son en su mayoría Chavistas poderosos que albergan en su poder esos bonos y han logrado mediante lobby llegarle a este Sr. Rafael Rojas “Guayaba”.

Estos fondos milmillonarios deberían ser depositados en cuentas oficiales de obligatoria auditoría pública ya que esos dineros pertenecen a todos los venezolanos.

Pero la realidad fáctica es otra. El Sr Rafael Alberto Rojas Saavedra alias “Guayaba” está realizando la labor de esconder en paraísos fiscales (Barbados) esos millones de dólares preparando el exilio dorado de sus jefes políticos en Venezuela. El plan macabro es desaparecer de la lucha con la plata que le han congelado al régimen en el exterior y dejar al pueblo sólo, abandonado y guindando de la brocha.

Nos preguntamos ¿Como es posible que Rafael Rojas alias ” Guayaba” sea actualmente el Coordinador del despacho del Presidente Encargado Juan Guaidó? ¿Como va a Miami y es recibido este amoral infame por la comunidad venezolana residente en USA y medios de comunicación como un mensajero del triunfo sobre la dictadura?

¿Como se puede entender que un extorsionador de oficio que cobraba las comisiones para “salvar” lo más granado de la boliburguesia chavista en la comision de Contraloría forme parte hoy el alto gobierno de Guaidó?

La respuesta es que era el segundo de otro ladronazo. Era el asistente y carga maletín del ahora mártir Roberto Marrero.

Este sr. Roberto Marrero quien presume de ser alto dirigente de Voluntad Popular resume en sí todo vicio existente en la política. Experto en compra y alquiler de conciencias es un ser corrompido, cínico, ruin, aprovechador, astuto, sucio y pragmático, cuyo único fin es lucrarse a como dé lugar de la política.

Formado en estas artes un famoso garito nocturno de los 80 propiedad de su cuñado, este elemento se precia de haber extorsionado a grandes empresarios chavistas a cambio de no investigarles debidamente cuando Voluntad Popular presidía la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional. El mandadero para recolectar las maletas de dólares en efectivo era por supuesto alias “Guayaba”. Por Globovisión se le veía mucho. Este elemento Roberto Marrero inició contacto preliminar con Raúl Gorrín a través de Rafael Rojas “Guayaba”, contacto que fue expandiéndose hasta tener arrodillados y bajo su orden en su nómina 7 diputados principales y 4 diputados suplentes.

La metodología seguida era ofrecer tarjetas negras sin límite de gastos a sus esposas, madres y familiares en bancos allegados a Raúl Gorrín y jugosos sueldos en dólares a los propios diputados a cambio claro de su voto colaboracionista para obstaculizar cualquier investigación de corrupción en la Asamblea o iniciativa para salir del régimen.

En esta oscura trama de colaboración no debían estos parlamentarios presentar objeción alguna al diálogo que oxigenaría a la dictadura o jamás debían permitir ninguna propuesta para derrocar al régimen. Incluso debían informar si existían iniciativas peligrosas a Maduro dentro de la oposición.

Básicamente se les pagaba para alargar la vida del régimen lo más posible y apagar la calle. Ese fue la tarea de Roberto Marrero y Rafael Rojas “Guayaba”. Por supuesto esta tarea fue muy bien remunerada y Roberto Marrero posee un altísimo nivel de vida, lujoso e inexplicable para un elemento que viene de desempeñar cargos públicos desde 2006.

Hagamos una breve reseña de su currículum, o mejor dicho portuario criminal: Roberto Marreo es genéticamente un criminal político. Un ser amoral, desprovisto de cualquier idealismo y valor ético. Un traidor a todo y a todos. Su virtud inherente es saber aplicar la tracalería abyecta, la venta de valores, la negociación obscura y la corrupción para complacer al mejor postor, en este caso el mejor ofertante es el régimen y sus narcodólares.

El suele catalogarse a sí mismo de adeco consumado en grado superlativo y artista de la vuelta y el cuadre. No es más que un carterista subido de grupo, un arrebata cadenas que en este desastre logró penetrar estructuras de poder para coronar sus fechorías con mucho dinero sucio. Sería uno más de miles si su propósito ulterior no fuera perpetuar al régimen y cobrar dividendos en dólares por ello.

Hoy al salir a la luz su red de colaboradores dentro de la AN, le recordamos ingratamente ufanándose con su característica risa cínica en plena Asamblea Nacional de haber comprado una fracción entera de diputados y no olvidamos tampoco cómo públicamente se envanecía de poseer todas las capacidades para corromper íntegramente un estamento sano con la sola promesa de dólares fáciles.

“Nadie se resiste al Míster Dólar”, decía. “No importa de dónde venga, ni quién sea, lo compro. Todo el mundo tiene un precio”. Y realmente ese es su credo; es un experto en obtener ganancia fácil sin trabajo, es un avezado del dinero sucio y un hábil negociador en situaciones extremas para siempre llenar sus cuentas off shore con dinero mal habido del narcotráfico y del régimen.

¿Como este crápula de Roberto Marrero logró pervertir una bancada completa?

Fácil, lo logró por intermedio de cómplices en las direcciones nacionales de los partidos, lo concretó con íntimos y allegados como Rafael Rojas “Guayaba”, que juntos colaboraron estrechamente en este plan diseñado por la más alta instancia del régimen para quebrar la confianza de los seguidores de la oposición.

Demás está decirles que hizo muy bien su trabajo, cumplió bien sus órdenes y cobró mejor por ello.

Por eso, mis queridos lectores, es que estamos así.

Por individuos licenciosos y depravados como este fue que se llegó a la ignominia de aceptar las elecciones regionales como estrategia de apaciguamiento de la resistencia de calle y luego se llegó al cenit de la claudicación al aceptar a Zapatero como “negociador” en República Dominicana.

Lo único a ciencia cierta que se negoció en República Dominicana fue con cuantos dólares salía cada uno de esa mesa y por cuanto tiempo colaboraban estos maquiavélicos “opositores” para extinguir la llama libertaria de nuestros muchachos. No importándoles para nada las muertes de nuestros jóvenes mártires. Es más, pisando, orinando y escupiendo sus tumbas cobraron suculentas comisiones del grasiento dinero sucio del régimen para replegarse cobardemente y rendirnos a merced del hambre y del comunismo cubano. Todo este putrefacto proceso fue dirigido desde las sombras por Roberto Marrero y Rafael Rojas “Guayaba”, cómplices en este delito de lesa patria.

¿Como piensa el pueblo cobrarle esta infamia a semejante traidor?

Francamente no se comprende cómo a este charlatán, este personaje despreciado y despreciable se le haya permitido transitar libre e impunemente los corredores y pasillos del poder opositor.

Como no somos nosotros quienes guardaremos y ocultemos al público en general los nombres de los cómplices que estructuraron, colaboraron y crearon con Roberto Marrero esta sucia encomienda de Gorrín, pues aquí consignamos a continuación los verdaderos culpables del cataclismo opositor:

Roberto Marrero. (Diosdado, Flores)

Rafael Rojas “Guayaba”. (Gorrín, Samarck)

Roland Carreño. (paga dólares a influencers y es ficha de Samarck López)

Cipriano Heredia (Maikel Moreno, Ruperti)

Samuel Olarte. (Testaferro Marrero y de Guaidó)

Dip. Freddy Guevara. (Bolichicos, Rafael Ramírez)

Dip. Francisco Sucre. (Compadre de Wilmer Ruperti y Rango Gómez)

Dip. Juan Andrés Mejía. (Rafael Ramirez, Tareck El Aisami)

Dip. Sergio Vergara. (Cartel de los Soles, Testaferro de Guaidó)

Dip. Carlos Paparoni. (Freddy Bernal)

Dip. Miguel Pizarro. (Ficha de Tareck El Aisami, PCV)

Dip. Stalin González. (Ficha de Tareck El Aisami, Samark López y PCV)

¿Quiénes fundamentados en su capacidad ilimitada de alquilarse cualquier meretriz política reciben gustosamente el dinero de las drogas y el terrorismo para disimular que operan la liberación y lo que realmente hacen es alargarle la vida al régimen para lucrarse sin importarles nada el hambre del pueblo y sus penurias, deben ser respetados y admirados o condenados y silenciados?

Diga usted hermano venezolano la última palabra.

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