De poderosos a fugitivos

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa

En el chavismo suele desarrollarse un síndrome de corredera, que implica cierta paranoia en personajes que tras haber obtenido mucho poder y dinero han huido de Venezuela, cargando consigo altos niveles de responsabilidad en el desastre y el caos que hoy hunde al país.

Vale preguntarse por ejemplo por uno de los que pretende seguir siendo protagonista como Rafael Ramírez, cuya fortuna es incalculable, tanto, que le permite financiar incluso a miembros de la oposición como Juan Guaidó y Carlos Vecchio.

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