¡Déjense de vainas!

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

Acá no se piensa en cuál de las partes que componen la ecuación política de Venezuela es la mejor. ¡Acá lo que se pone en duda, es cuál de ellas es la peor! ¡Pa’ poner las cosas en claro!

¡De una! Sin muchas perdederas de tiempo ¡ni para usted ni para mí! USA le soltó al Gobierno Legítimo que preside Juan Guaidó el control absoluto y completo de CITGO, no porque Calderón Berti y sus “amigotes” de siempre sepan mucho de petróleo. Ni porque el viejo exministro del presidente Herrera, conociera y fuera alto pana del Jeque Ahmed Zaki Yamani de Arabia Saudita. Ni porque jugara golf con casi toda la nomenclatura de ARAMCO y de los príncipes kuwaitíes y emires del Golfo Pérsico.

Tampoco es que los yanquis pasaron a las manos “angelicales” de los titiriteros de la compañía teatral que tiene este año el contrato de la explotación para hacer oposición al gobierno del chavismo de los últimos días, para que el papá de Leopoldo López empujara su carrera como candidato a Eurodiputado.

O porque Guaidó sea ingeniero. O porque la versión criollita de Lilian Tintori saque buenas fotos de su nevera vacía para rompernos el alma a todos los venezolanos, por sus “apuros” de madre primeriza. Tampoco los yanquis entregaron CITGO a los payasos de este circo de pulgas, solo para hacer un acto de malabarismos, y evitar que la empresa cayera en manos de ROSNEFT o la estatal petrolera china. De ahí que se afanaron en “permitir” y “ordenar” la liberación del pago de los intereses de los Bonos PDVSA 20/20, por parte de la Asamblea Nacional.

Buscando bajar la presión en los tribunales mercantiles de la ciudad Nueva York, por el tema de las sopotocientas demandas por robo, abigeato y expropiaciones a la “carta”, que el hijo de la gran puta eterno y el resto de los mentecatos que le hacían séquito, hizo a diestra y siniestra.

Condenado al vacío a cientos de proyectos y campos en plena fase de explotación comercial, a todo lo largo y ancho de los diferentes Bloques de la Faja con los cuales se “ensañó”. Para preservar los “sagrados” interese de la patria.  ¡Por supuesto!  Vulnerados, según su enferma visión del siglo XXI, por la Apertura Petrolera del presidente Caldera II.

Mr. Donald Trump ordenó, construyó la metodología e instruccionó al Departamento del Tesoro, de Estado y al Departamento de Energía de los EE. UU la entrega de CITGO a estos “pajaritos”, para hacer de esa empresa monumental la caja chica, el motor “energético” que apalanque la recuperación de la libertad y de la democracia en Venezuela. En manos de los “otros” malandros que componen el “cuadrito” político de nuestro país. Mientras que, por otro lado, la administración Trump asegura un bien patrimonial de la república de Venezuela, cogido de piñata por la porquería del siglo XXI desde hace mucho tiempo. A la vez que los yanquis protegen sus intereses estratégicos territoriales, bloqueando la amenaza de una CITGO en manos de los rusos o de los mismísimos chinos…

¡Por favor! ¿Cuál parte no se entiende de esta jugada? De este lado de la hamburguesa de pobres que es la Venezuela de la primera semana de Julio, donde 32 millones de almas apenas llegamos a ser mortadelas baratas, en medio de 2 panes bien gorditos regados con semillitas de sésamo, ya no quedan muchos pendejos.

¡CITGO se entregó con un propósito! CITGO nos tiene que servir como palanca de transmisión, para el esfuerzo desde Afuera, de recuperar al país. Un país que está en manos de piratas, malvivientes, asesinos y ladrones que nos están aniquilando como raza… CITGO no es solo para pagar los viáticos de los alumbrados que la están tirando a pegar, como embajadores de nuestros paisanos en desgracia, en la Argentina, el Brasil, Colombia o Estados Unidos.

A la final, una panda de espabilaos que no se pierden un sarao, un cóctel o un buen negocio, a cuenta de la tragedia humana de más de 6 millones de venezolanos que andan dando tumbos por medio planeta.  El control de CITGO por la Venezuela que tiene que salir de esta HAMPOCRACIA por las malas, es una excelente idea. ¡Es una idea brillante! ¿O no?

Manuel Antonio Matos, doctor y general de la Venezuela de los primeros días del siglo XX, era el presidente del Banco de Venezuela. Arrecho y humillado hasta hincarse, le tocó junto con otros banqueros caraqueños que se negaban otorgarle un nuevo empréstito a Cipriano Castro, desfilar encadenado hacia la Estación de Caño Amarillo, con destino al Castillo de San Carlos. El infierno en vida, situado en la barra del Lago de Maracaibo…

A última hora, antes de embarcarlos en el tren que los llevaría a la Guaira con destino al Lago, cambiaron “espontáneamente” de parecer aceptaron las demandas de Don Cipriano, y soltaron los reales. Al poco tiempo, un contingente de mercenarios y enemigos de los Andinos, se “dejaron caer” por las costas venezolanas.  Armados hasta los dientes. Con los mejores jugueticos que la tecnología bélica había desarrollado para ese momento, desataron los demonios de la última de las Guerras Civiles que se registró en Venezuela durante todo el siglo XIX: La Libertadora.  El compadre de Don Cipriano, un hacendado de poco hablar, pero de muchos cojones, logró sofocar la invasión.

Meses después, las costas de Venezuela fueron bloqueadas y debidamente cañoneadas por una fuerza de tarea conjunta Británica, Alemana e Italiana, como postre de esa mesa de intereses, que era el subsuelo virgen de nuestro país videntemente conectados con los dineros del Banco de Venezuela, y de los hacendados ricos de la Venezuela de finales del siglo XIX.

A los pocos años el “compadre” se hizo con el poder. Juan Vicente Gómez construyó el Estado Moderno venezolano. Este nació con un fuerte olor a petróleo. Con voces en inglés y en flamenco, y vida mejor. ¡La plata es para lo que es, vale!

Por eso: Conmino a la Junta Patriótica, que preside desde el exilio Pablo Medina, a los militares venezolanos que no paran de repetir lo judío que estamos en este país. A la diáspora honrada y comprometida… A todos los venezolanos de Adentro y de Afuera… A que presionemos juntos la construcción de una salida de fuerza, de Afuera hacia Adentro financiada con los enormes recursos con que se disponen en CITGO. Propongo que nos montemos en un nuevo 5 de Julio. En una declaración nueva y posible de independencia de estos matones y de los sádicos que los acompañan. ¡Esa vaina no es de ninguno de esos cabrones que dicen estar montados en lo que evidentemente NO están: pulverizar a los hijos de putas del siglo XXI! ¡Qué carajo de “¡Vamos Bien”, ni qué ocho cuartos! ¡La plata es para lo que es! Ya veremos después como “emparchamos” esta volada.

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