Del interinato y sus pecados (Vol. 1)

Eduardo Figueroa Marchena / Venezuela RED Informativa

En un mundo cada día más pequeño donde todos tenemos acceso a infinitos portales y redes de opinión, resulta hasta irresponsable no denunciar, no exigir, no reclamar o señalar esas realidades que resultan ser fortalezas resistentes ante cualquier tendencia o interés, que se mantienen a flote por más que ofendidos, bandidos o grupos de poder deseen mantenerlas en el fondo de un mar profundo. Antes de abrir una nueva ventana para que tome aire y sol otra de las incomodas verdades que para el interinato quizás ni siquiera existe, yo necesito aclararle a los pocos amantes circunstanciales que quedan de esa cleptocracia paralela de raíces acentuadas y vicios perturbantes, que yo escribo principalmente para cumplir conmigo, con mi necesidad de hacer lo que se debe y cuanto se puede por el rescate de un país que cada día se va viendo más borroso, porque después de mucho, pero mucho pasar y vivir tengo la absoluta certeza que para salir del régimen de Maduro, primero debemos salvar el mayor obstáculo, que viene siendo el g4. Sostengo esta verdad ante quien sea porque a garrote, persecución, cárcel y exilio me convertí en un hombre de datos y argumentos, dejé los dogmatismos, las pasiones y los impulsos amarrados en un cuarto oscuro, porque con ellos nadie avanza. Para mí es importante aclarar también que no respondo ante ningún grupo, persona o partido, ya que eso es imposible de entender para los que solo pueden sobrevivir adheridos a una estructura. Yo solo respondo ante Venezuela, pero sin rasgarme las vestiduras ni sostener falsos romanticismos arropado con una bandera, eso es para Chávez, Leopoldo, Diosdado o Borges, que vienen siendo lo mismo, respondo ante los millones de afectados por la dictadura, los mismos que han sido estafados por el interinato, porque increíblemente somos un país, con dos tiranías y ningún estado.

Desde el 2014 las coaliciones de oposición no han hecho más que vivir y cobrar en nombre de los presos políticos, las sumas que incontables ONG, países, Instituciones, empresas y hasta personas naturales han donado en nombre de ellos exceden las decenas de millones de dólares. Y mientras, en las cárceles, nuestros presos de conciencia no reciben ni siquiera una arepa, mientras, los niños de nuestros torturados, muertos y presidiarios no tienen como comprar un cuaderno de sus útiles escolares, mucho menos como atender emergencias médicas. Nuestros presos, y digo nuestros porque nos pertenecen a todos los venezolanos que soñamos un cambio, sólo dependen de sus familias y de algunos pocos que eventualmente pueden materializar alguna donación de comida o medicina. Las historias detrás de cada PP ablandarían hasta las placas del macizo guayanés, es por ello que me ofende, me frustra, los pocos oficiales que jalando bola en la sombra y no echando escardilla en el sol, me señalan por mis críticas en contra del interinato. Ellos, así como el chavo, siguen esperando que los volteen a ver y al menos les lancen una torta de jamón. En esa esquina se van secar.

Bien podría hacer un libro de varios volúmenes relatando las vicisitudes de cada preso político, de los familiares de asesinados y de cada hombre y mujer que sin pertenecer a un partido han arriesgado todo por Venezuela, para ellos las consecuencias de sus acciones han sido tan crudas como amargas. En contra parte y aunque suene increíble, para muchos de los diputados, alcaldes, concejales y militantes de algún partido, la cárcel y la persecución ha sido marketing del más alto nivel y un negocio de dividendos sólidos, en cada entrar y salir de sus centros de reclusión sus cuentas se elevan en miles de dólares, los más vivos crean fundaciones que auspiciadas bajo sus partidos recolectan sumas vulgares. Como corolario de la desfachatez de nuestros “líderes de oposición” hay que explicar y dejar en claro, claritico, que mientras las calles son forradas con carteles de perfiles en carbono de estos mártires políticos, ellos retozan en las áreas V.I.P. de las cárceles, comiendo bien, durmiendo bien y alejados del lumpen carcelario, de la sarna, de las infecciones, del puñal y las revueltas, eso se logra sólo con billete. De los ex diputados de “oposición” que están en el exilio, las jóvenes promesas, de ellos escribiré más adelante, porque para ese tema hace falta mucha tecla y trasnocho, también varios tecitos de manzanilla para no morir reventado de una arrechera, porque en ellos se depositó mucha esperanza.

Algunos cándidos de burdel levantan sus voces para pedir unidad y enfilar todas las artillerías contra el chavismo, pero los que están colocando bombas y lanzando morteros dentro de sus propias barracas es el G4. La dictadura esta tan afianzada y holgada que desde hace años ya ni se preocupa en guardar apariencias, son tan pero tan sinceros que todos los miércoles Diosdado informa sobre su hoja de ruta, sus nuevas medidas de represión, de los movimientos insurrectos que tienen infiltrados y hasta van financiando para llevarlos a la quebrada. Sencillamente no pierden energías en aparentar lo que no son, porque entendieron que eso es pérdida de tiempo y fuerza, que en otros periodos les ha pasado facturas. Pero Leopoldo, Borges, Allup y Rosales, por solo nombrar al pranato, ellos siempre juegan con las manos en la espalda, con las pocas fuerzas que a diario le quedan después de estarse mordiendo los dedos por dinero, trazan a su conveniencia y bajo sus tiempos las estrategias Fabianas que, en algún momento, quizá, tal vez, llevarán a Maduro a decirles; “Vengan a comer, ahí les dejé estos pellejos”. Está claro que su paciencia no es la misma de los que tienen hijos con hambre o en hospitales.

Mientras escribo este articulo me informan del cónclave que se está realizando entre las fuerzas del G4 para sacrificar a Guaidó y relevarlo de su presidencia imaginaria, esa del cese de la usurpación que solo quedó para reconocer y legitimar a Maduro, para negociar la salida (y pronto regreso) de Leopoldo y levantarle las sanciones al régimen, para definir su participación en las elecciones venideras y continuar peleando por los 80 millones que soltaron los gringos. Les juro que empecé este articulo para contar una historia totalmente diferente a lo que hoy quedó en las líneas, historias de esas tan tristes que te dejan pensando por varios días, relatos de hombres y mujeres que hoy viven en literales infiernos por haber cruzado en accidentes del destino sus ideales y convicciones con Leopoldo o cualquiera de sus grupos. Quedo en deuda, trabajo en ello, y lo hago más allá de las letras y los artículos a pesar de las amenazas, señalamientos y berrinches.

Yo soy amante de Marvel y sus películas, hace poco imaginé tener el poder de chasquear los dedos y hacer desaparecer a toda la oposición, no al chavismo, porque de hacer lo contrario al par de unos años el comunismo estaría entronizado nuevamente. Imaginé que haciendo eso, en poco tiempo pudiésemos ser gobernados por algún Maestro de escuela, por algún abogado creyente en las leyes, por un empresario noble o sencillamente por un poeta. Mientras forjamos una nueva oposición esas esperanzas no se pueden perder.

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