Despistados y sin ruta

David Bonyuet / Venezuela RED Informativa

Tan importante es la rectificación ante una “ruta equivocada” como la demostración de una sincera corrección. Después de todo, equivocarse: 1, 2 y 3 veces, además de mentir “muy bien” para finalmente pedir perdón, de rodillas y llorando no es fácil … cuando todo era un gran acto para la gran ruta del plebiscito: ¿o lo llamaran el retorno de la gran traición? ¿Podemos confiar en el que ha mentido reiteradamente sin ninguna vergüenza?

No podemos olvidar que el verdadero enemigo, al que debemos neutralizar por completo es al chavismo en el poder. Pero es imposible no recordar que tantos años de represiones no habrían sido posible sin la complicidad de todos esos despistados “sin ruta”. La verdadera ruta siempre ha estado bajo sus narices: ¡intervención militar ya! Humberto Calderón Berti confirmó recientemente que “los países de la región apoyarían una intervención humanitaria en Venezuela”; entonces ¿qué pasó con esa ruta?

El pasante encargado, Guaidó criticó que “solo una BRUTAL dictadura bloquea ayuda directa a quienes hoy están en la primera línea de defensa para salvar vidas”, pero ¿qué BRUTAL político puede estar bloqueando las posibilidades de una intervención militar YA? ¿Cómo es posible que ningún funcionario legítimo haga gestiones y diligencias para promover una injerencia militar para rescatar a todos los venezolanos del conglomerado chavista? ¿Acaso no tienen una ruta a la libertad de Venezuela?

Todos sabemos que no hay forma de rescatar y recuperar a Infiernozuela bajo el yugo chavista; no hay forma ni manera que sus culpables ayuden a reconstruir un país en desgracia. ¿Pero acaso sus cómplices van a asegurar que ahora si van a definir la “ruta para no seguir colaborando”? ¿Tiene sentido que todos esos que han protegido al chavismo criminal ahora van a salir con una fórmula mágica para neutralizarlo? La ruta es muy sencilla: impulsar por todos los medios y canales gubernamentales la intervención militar para contrarrestar las fuerzas terroristas del chavismo. Mientras no haya una muestra concreta, evidente y segura de que “ahora es en serio”, cualquier llamado de “unificación” no deja que ser más serio que las lágrimas de cocodrilo derramadas en Madrid: ¡una ruta a la perdición!

El chavismo ha propiciado tantos delitos, destruido tantas familias, aniquilado tantas vidas, promovido tantas enfermedades, originado tantas torturas, causado tanto dolor, ocasionado tantas desgracias, producido tanto sufrimiento, todo esto con un profundo ensañamiento, todos actuando con una inusitada crueldad, con una persistente mal intención, sin compasión por los más indefensos, de forma tan perversamente repetitiva, por tantos años, contra demasiados inocentes, que, por Dios, no hay forma de perdonarlos. No hay forma ni siquiera de desearles un descanso eterno. No es venganza, sino ¡justicia!

No hay forma de perdonar al chavismo ni posibilidad de que sean parte de un gobierno de transición. Esa desgracia debe ser erradicada de raíz y todos los promotores de “unión al conglomerado criminal” deberán ser enjuiciados y expulsados de la carrera pública de por vida.

La ruta es tomar acciones concretas, todo lo demás es tomar atajos para seguir despistando un país que todavía cree que necesita un líder mesiánico.

Despierta Venezuela: ¡la ruta es INTERVENCIÓN MILITAR! Y para ello es necesario un interlocutor escogido por el bravo pueblo.

@DBonyuet

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