¡Dios los agarre confesados!

Editorial / Venezuela RED Informativa

Los gobiernos-payasos que han secundado el juego del megafraude electoral en Norteamérica, ya enseñaron sus preferencias. Ya hicieron saber al mundo de cual lado están.

Afuera y adentro de EE.UU. se han realizado enormes esfuerzos para que un pelele como Joe Biden cuelgue por un tiempo su ropita en los closets de la Casa Blanca a partir de enero de 2021.

Una mesa bien servida por las cabezas más poderosas y siniestras de nuestra época, han privilegiado los intereses económicos de las grandes inversiones extranjeras e inversionistas de origen norteamericano que llevan en casi su totalidad su ciclo de producción en China, a la sombra y bajo el resguardo del aparato del Partido Comunista de ese país.

El descomunal capital ubicado en China por empresas estadounidenses y europeas que disfrutan del “confort” empresarial que les garantiza el Partido Comunista Chino es lo que está detrás y ha financiado la monumental mamarrachada electoral al mejor estilo del chavismo del siglo XXI: Hecho en Socialismo.

¡No nos confundamos! Los medios, las grandes cadenas, tanto americanas como muchas europeas, así como sus anclas e intelectuales -opinadores de pago- solo son el ciego. Quien dio el garrote está detrás…

“Esto” es muchísimo más serio y profundo de lo que se puede apreciar en la TV. Por eso es por lo que Biden, enfermo y decrépito, apenas articula palabras en medio de todo este lío.

Obama, Hilary, la señora Harris y los peces gordos del Partido Demócrata del siglo XXI lo van a dejar solo, vestido y alborotado para la fiesta de cambio de inquilino en la ciudad de Washington que nunca se va a celebrar.

Esta historia apenas está en sus comienzos. Con las fichas perfectamente identificadas y correctamente ubicadas en el lado que cada uno tiene que estar, ahora le toca mover a Donald J. Trump. ¡DIOS LOS AGARRE CONFESADOS!

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