El chavismo convoca elecciones ignorando caos del venezolano

Glenda Romero / Venezuela RED Informativa

Haciendo abstracción de la emergencia humanitaria que viven los venezolanos, el órgano electoral reformado,recientemente por el Parlamento mayoritariamente chavista, anunció en la voz de su presidente, Pedro Calzadilla unas elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales,para el 21 de noviembre.

La realización de este proceso eleccionario, se prevé de espaldas a un pueblo con hambre, sin agua, sin gas doméstico, ni luz, sin empleo, con el salario mínimo más bajo del mundo, sin derecho a la salud; que sufre altísimas tasas de inseguridad, que carece de transporte, por falta de gasolina y que sabe mucho de la corrupción de los que gobiernan, mientras se debaten a diario con la inflación más elevada del continente.

Obviamente el votante pagará con la misma moneda, seguramente para el ciudadano las elecciones serán ignoradas, y una vez más la abstención será la verdadera ganadora de la contienda.

Los chavistas que gobiernan no se plantean que el ciudadanono puede prestarle atención a unas elecciones, en las que dos minorías compran y se dan el vuelto, porque está inmerso, cotidianamente en un cuadro de muchos problemas de difícil solución.

El pueblo venezolano será testigo, una vez más, de unas elecciones inconstitucionales dirigidas por una élite, que desde el antivalor conspira contra sus beneficios.

Este show electorero, se realizará con la complicidad de una sociedad débil, que se ha hecho indiferente a los procesos eleccionarios, porque le huelen a trampa y porque ahorita la prioridad para el venezolano es sobrevivir al caos.

Los venezolanos saben que el objetivo es la perpetuidad de la clase que manejael poder y que hoy la democracia venezolana es un sistema que se controla desde arriba, sin centrarse en lasnecesidades de la gente.

Todo gira en torno a la centralización paternalista y no hay frenos, ni contrapesos capaces de reforzar las defensas institucionales, de las libertades individuales.

Los poderes de los chavistas no son limitados y con esos opositores leales, impiden el surgimiento de nuevos liderazgos, para una saludable alternabilidad democrática.

Esta cuenta electoral será la primera luego de las legislativas de 2020, cuando el chavismo mayoritariamente, retomó el Parlamento.

Esas elecciones buscan sostener un régimen, sobre la base de una economía que no es auditable, que no rinde cuentas y que manipula información, para ocultar la corrupción.

No obstante, Venezuela se apresta a unos comicios regionales y municipales para renovar las autoridades de 23 gobernaciones y 335 alcaldías. También 251 legisladores y legisladoras, así como unos 2.459 concejales.

Este entramado persigue dar una apariencia al mundo, de que en el país hay democracia, porque de forma recurrente, se hacen elecciones y el ciudadano vota.

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