El desmadre social nos dejó sin palabras

Rodrigo Zárate / Venezuela RED Informativa

“Planificar es traer el futuro al presente para que puedas hacer algo al respecto ahora”. Alan Lakein
Aquí presentamos algunas referencias de nuestro pasado, comenzamos en el 3 agosto de 1498 cuando Cristóbal Colón descubre la tierra firme venezolana por la costa de Paria, a la que llamó “Tierra de Gracia”, en su tercer viaje a las Indias y utilizó para llegar tres carabelas: Castilla, Correo y Vachina o Vaquiña. Un hecho curioso ocurre en el delta del Orinoco cuando Colón observó un gran río que le impresionó y escribió en su diario, cito: “…con un rugir muy grande…que hoy en día tengo miedo en el cuerpo…”. Se trataba, indudablemente, del río Orinoco. En lo que respecta a nuestro nombre Fernández de Enciso, testigo presencial del descubrimiento, en su obra Suma de Geografía, publicada en 1518, y explica detalladamente, cito: “…cerca de la tierra está una piedra grande que es llana encima della. Y encima della está un lugar o casas de indios que se llama Veneci uela…”. De esta manera el nombre de Venezuela es autóctono y no un diminutivo veneciano.

Sobre los movimientos revolucionarios tenemos que el primero registrado es la rebelión de Andrés López del Rosario (Andresote), quien se alzó en armas contra los españoles entre 1730 al 1733, luego de varios movimientos llegamos al 19 de abril de 1810 momento en el cual se declara la independencia, seguidamente el 5 de julio de 1811, se firma la declaración, para llegar a la batalla del 24 de junio de 1821 donde consolida la emancipación de nuestra patria, de allí hasta nuestros días sangre, sudor y lágrimas se han derramado por cualquier causa en diversas guerras o luchas fratricidas sin ningún sentido, pero con mucha ambición caudillista1 , y por lo visto no hemos aprendido la lección.

Acerca de nuestra ubicación estamos al norte de Sudamérica, en el Trópico de Cáncer, en la parte septentrional de Sudamérica, nuestro límite sur está cerca del ecuador terrestre, el territorio continental e insular presenta variados climas tropicales, con grandes potenciales naturales de energía solar renovable, expresada en una exuberante y variada vegetación en ambientes cálidos y húmedos. Asimismo, presenta una gran diversidad fisiográfica, originada por la ocurrencia de 27 zona climáticas, 12 tipos de vegetación natural, 23 tipos de relieve y 38 grandes unidades geológicas, con una cubierta de suelos que posee una amplia variedad de características y cualidades, igualmente se debe considerar las dos fachadas: la marítima, que se orienta hacia el mar Caribe y el océano atlántico, y la continental, con tres frentes: el andino, el llanero y el amazónico. Este singular país presenta ambientes únicos en el planeta, ejemplo de ello tenemos: al Tepuy2 JauaSarisariñama de 2300 ms. de elevación y unas depresiones de 350 ms. de diámetro en la boca y 350 ms. de profundidad, también está la cueva “El Fantasma” o “Charles Brewer Carias” (de aproximadamente 23 kilómetros de largo) en el estado Bolívar, donde se produce por la acción de baterías extremófilas unas estructuras vivas de la cuarcita, y como dice el artículo confirmado por la Nasa, cito: “Se trata de un microorganismo exobiológico, mitad vegetal, pues nace, crece, se reproduce y muere con rasgos minerales por que produce ópalo, un material de sílice parecido al vidrio” lo que indica una gran biodiversidad natural existente en los cien tepuyes venezolanos.

Ahora como sociedad, en las últimas dos décadas hemos vivido una gran cantidad de desmanes, infortunios y atrocidades, producidos por un grupúsculo enfermo de poder, apoyados por una sarta de delincuentes, oportunistas y resentidos trasnochados con una idea de un comunismo fracasado, pero con un plan preconcebido maquiavélicamente y ejecutado magistralmente. Al principio dieron de comer al pueblo las mieles de la dulzura con misiones (programas sociales), plan Bolívar 2000, derrochando el erario y sembrando la esperanza en un pueblo necio e ingenuo, recalcando hasta la saciedad que no se requería de esfuerzo alguno para vivir, porque ‘éramos ricos’. Sí, tenemos muchos minerales: petroleó, gas, hierro, bauxita, coltán, arenas silíceas y fosforita, oro, tungsteno, torio, uranio, tierras raras, arcilla, sal, zinc, níquel, basalto, cobalto, barita, plomo, cobre, pirita, talco, cianita, bario, calcio, asbesto, antimonio, cromo, titanio, manganeso, carbón, calizas, feldespato, cuarzo, grafito, mercurio, plata, dolomita, diamantes, caolín y la lista continúa. Sin embargo, lo que no le dijeron al pueblo fue la necesidad de inversión, esfuerzo, conocimiento, planificación y control ambiental, para poder obtener las riquezas del subsuelo; y en segunda instancia, pero más importante, es que el soberano (rey o príncipe gobernante) lo quería todo para él y su grupúsculo; el resto de la población serían los esclavos, siervos de la gleba o más cónsono con la ideología marxista el lumpen proletariado (clase social decadente, con ingresos que provienen de actividades marginales).

Aplicando la mayeútica de Sócrates ¿Qué tenemos hoy, después de 22 años de comunismo en Venezuela? ¿Cuáles son los niveles de pobreza extrema? ¿Por qué no hay alimentos, medicamentos, servicios públicos y la inseguridad es extrema? ¿Qué nos pasó como sociedad? ¿Alguien nos alertó? Fueron muchos los personajes de nuestra sociedad que alzaron su voz, pero no prestamos atención a los hechos históricos ni a las acciones del caudillo. Sobre los visionarios que vaticinaron este desastre social tenemos varios ejemplos, entre los que destacan: el Presidente Carlos Andrés Pérez en una alocución de fecha 30 de mayo de 1996, de la que extraigo: “… Es como la rebelión de los náufragos políticos de las últimas cinco décadas. Los rezagos de la subversión de los años sesenta. Con nuevos reclutas. Los derrotados de las intentonas subversivas del 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992 se incorporan a la abigarrada legión de causahabientes. Todos los matices, todas las ambiciones y todas las frustraciones juntas de repente… Quiera Dios que quienes han creado este conflicto no tengan motivos para arrepentirse”, ¡Cuanta claridad!; luego el General de Brigada del Ejército Néstor González González, se pronunció públicamente el 10 de abril de 2002 ante los medios de comunicación social, en contra de la política de aquiescencia del Presidente Hugo Chávez, sobre la presencia de grupos terroristas de las FARC-EP y ELN en territorio venezolano; ¡fue directo al punto neurálgico del mal!; inmediatamente después en su libro “Habla el General Herminio Fuenmayor ¿Comunismo o Democracia?” publicado en el 2006, el autor y General vaticinó el futuro descalabro social en el cual nos encontramos sumergidos; y para cerrar, el 31 de marzo del 2017, la Fiscal General de la República Luisa Ortega Díaz mostró sus objeciones a las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, diciendo “se evidencian varias violaciones del orden constitucional y desconocimiento del modelo de estado consagrado en nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, lo que constituye una ruptura del orden constitucional”.

Desde 1999, hemos presenciado una violencia extrema, un terrorismo de Estado y una anomia gubernamental siempre en aumento como la serie matemática de Fibonacci en la que cada número se obtiene por la suma de los dos anteriores, y sigue en aumento el desconocimiento de las virtudes, los valores y las leyes llegando a un primitivismo irracional nunca antes vistos en nuestro país. Algunos ciudadanos quedaron sin palabras para describir este desmadre social, por que no se justifica desde la lógica racional, pero sí desde la enferma y retorcida visión de los comunistas que intentan cosificar al ser humano se podría entender.

A modo de cierre se me ocurre un quijotismo (aquella acción de un hombre que cree en la determinación lógica y moral con la esperanza ilimitada puesta en el ciudadano, organizado preparado y decidido a lograr un mundo mejor donde reinen la libertad y la justicia para todos), este es el caso del teniente de la Fuerza Aérea venezolana ya retirado, Eduardo Figueroa Marchena quien recientemente publicó un ensayo y lo tituló “El naufragio de teorías…y sus razones (20 años de desaciertos)”, y nos explica algunos errores de nuestra sociedad entre los que destacan: la inmediatez de los venezolanos por razones históricas, la falta de liderazgos de los diferentes sectores de la sociedad y cierra con un mensaje esperanzador: “Por ahora, mi esperanza sigue posada en que en algún momento los capaces y probos del sector militar y político puedan encontrarse, reconocerse y logren así completar la menesterosa trinidad de Clausewitz: voluntad, probabilidad y estrategia. Amanecerá y veremos”.

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