El honor no es la divisa de la Guardia Nacional Bolivariana

Pablo Marcial Medina Carrasco / Venezuela RED Informativa

¿Cómo se puede hablar de honor de un componente militar, que cuando no huele a matraqueo y a celestina de bachaqueros, dicen que  saborea el fruto del contrabando fronterizo, y si no, se apodera de la manguera de gasolina, o vende alimentos del CLAP a los damnificados por las lluvias en Guasdualito, estado Apure?

A veces, se lucen con algo menos sencillo como la tortura, hacia propios y extraños, y en otras ocasiones, se van corriendo después de morder el erario público, o se hacen los locos cuando el deber patriótico los llama, por eso se explica que acepten como Comandante en Jefe a Maduro, quien posee una probada nacionalidad colombiana, otorgada por la vía de su madre Teresa Moros, toda vez  que ella nació en San Antonio de Padua, de Cúcuta, al Norte de Santander.

Al mejor estilo de un Presidente derrocado, con quien guarda un asombroso parecido, como fue Sadam Huseín, quien despreciaba a sus militares, el cachaco les felicitó vía online en su Aniversario, quizá porque tiene en cuenta que el precio que le pusieron al  temido Jefe de Irak, antes de  tumbarlo, fue de  25 millones de dólares, o sea, 10 millones de dólares más de los que ofrecen por la cabeza de él.

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