El Islam invade Latinoamérica (V)

César Guillén Citterio / Venezuela RED Informativa

Diálogo entre nosotros, la gente común

AHORA QUE SOMOS EL 90%. SEGUIMOS ¿Rodilla, o con las cuatro patas en tierra?

Los pueblos árabes poseen baja tecnología y desarrollo propio, pues todo es elaborado por empresas extranjeras, pagadas con petróleo. Su fortaleza es el comercio y la inversión financiera. Su mano de obra, proviene de países pobres. Hacen gala de extravagantes lujos y derroche en su modo de vida, que recuerda más a reinos ostentosos y arrogantes, que a modestos y solidarios líderes religiosos.

Latinoamérica aparece en este escenario, no por la tradicional emigración o por razones comerciales, sino apoyando células islámicas, que les son favorables para el lavado de dinero propio. Gobiernos que pactan para mantenerse en el poder, exponiéndonos a una peligrosa e incierta geopolítica internacional, donde no tenemos decisión ni acción, sino todas las de perder. “A quien no sabe, cualquiera lo engaña, y a quien no tiene, cualquiera lo compra”, Simón Rodríguez.

Venezuela, mayormente cristiana y tolerante, ha sido invadida por grupos islámicos. Se están apoderando de segmentos importantes de la economía y de la industria con la protección oficial, y segregando al venezolano, ya que no se mezclan con nadie. Resultan contradictorias, las patrióticas afirmaciones de soberanía del alto mando militar y de los socialistas, en contra de la “injerencia extranjera”. Averígüese cuantas “colonias musulmanas” existen en Rusia y en China, se sorprenderían.

Nuestro pueblo recibió con mucha solidaridad a europeos, musulmanes, chinos, latinos y árabes. Jamás les impusimos condiciones y menos religiosas, aquí pudieron progresar sin tener profesión o títulos y formaron sus familias en paz. Pensábamos que, por haber sido espléndidos con los inmigrantes, esperábamos igual trato. La amarga realidad, demuestra que la bondad puede ser gratificante, pero que la vida no siempre es justa.

Sorprende su indiferencia, una significativa proporción permanecen callados y mantienen sus negocios bajo la protección o coacción oficial. La humillación es intolerable en el trato sufrido por los venezolanos en el exterior: asesinato de mujeres; condiciones laborales de explotación, etc. Hasta nuestros niños son víctimas de violencia. Debemos revisar nuestra política inmigratoria, AHORA QUE SOMOS EL 90%.

En la ciudad de Valencia-Venezuela, se observan jovencitas venezolanas con el atuendo musulmán, como esposas de los invasores. Edificios completos ya son habitados por musulmanes, que, en buses con vidrios oscurecidos, salen uno tras otro, ataviados en una suerte de procesión medieval. Se han apoderado de gran parte de la zona comercial de la ciudad, y proliferan las inversiones. “En un país quebrado” Ofrecen montones de dólares, para hacerse de terrenos en donde construir sus mezquitas.

En definitiva, si tomamos en cuenta que 1,600 millones de los habitantes del mundo militan en alguna secta de la religión islámica y están convencidos de que “Alá” es el único Dios, Venezuela podría convertirse en un paraíso islámico, y perder recursos y soberanía, gracias al grupo de ineptos que hoy gobiernan. Los radicales son hombres de una sola idea y de un solo fin, cambian los métodos, pero su arrogancia e intransigencia permanecen. “La fuerza hizo los primeros esclavos, su cobardía los ha perpetuado”.

FEDEPETROL-CARABOBO

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