El miedo del tirano

Alfonsina Ríos / Venezuela RED Informativa

“Es mejor ser temido que amado”, dice una de las máximas de Nicolás Maquiavelo en su tratado de doctrina política “El príncipe”, que para los tiranos ha sido una guía, unos por haber aprendido de Maquiavelo y otros por su ponzoñosa naturaleza reafirmando ese consejo y, cuando se ven acorralados, se tornan más crueles, pareciera que en esta última categoría se ubica su tocayo el usurpador del poder en Venezuela.

“No se equivoquen, es una revolución pacífica, pero armada”, expresaba Hugo Chávez como advertencia a los opositores, frase que repiten como loros la dirigencia chavista-madurista y especialmente Nicolás Maduro en estos últimos tiempos, intentando infundir miedo en la población. Sí, ya al usurpador se le acabó la “salsa” esa que solía bailar con “Cilita”, el techo se le está cayendo encima, a juzgar por su aspecto físico, como que hay muchas noches de insomnio, tal vez, por “las víboras con cabeza triangular… que lo acompañan”, como expresa Isaías Rodríguez en su carta de renuncia, o por miedo, sí, por el miedo, porque los tiranos también son cobardes. ¿A dónde va a ir cuando termine esta situación de crisis en Venezuela? Con tantas violaciones a los Derechos Humanos, con tanto preso político torturado, sí con tantas muertes de jóvenes en manifestaciones y, sobre todo, por la hambruna y la falta de medicinas a las que han sometido al venezolano.

Pero la “revolución” en la lógica de los opresores tiene que ser armada, esa es la táctica, a pesar de hablar de diálogos para buscar la paz, mientras se pertrecha de armas, porque también tiene que ser temido, es su prioridad. Hay un enemigo interno y externo, y por fuerza combatirlo, por eso Maduro culpa de todo el desastre en el país a la oposición y al imperio, refiriéndose últimamente a las sanciones de Estados Unidos, que han sido básicamente a su camarilla.

Desde 1999 hasta 2015 se gastó en armamento militar 5.620 millones de dólares, según el conteo del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (Sipri), ocupando el puesto 18 en América Latina e iniciándose así una carrera armamentista en Venezuela. Los beneficiados en la venta fueron los “panas” de la “Revolución Bolivariana”: Rusia (4.005 millones de dólares), China (597 millones de dólares) y España (290 millones de dólares). A la par, la nación iba hacia el franco desastre, profundizándose la escasez de insumos en hospitales, de medicinas y de alimentos, se observaban y se observan las grandes colas a las afueras de los abastos y supermercados para poder adquirir los principales productos de la cesta alimenticia. Venezuela agoniza.

Se escucha también la frase favorita del chavismo “el pueblo en armas”. Sí, en los barrios hay muchas armas en manos de la delincuencia, así como de los grupos civiles armados que el mismo régimen equipó para que les sirvan de grupos de choque, en cualquier manifestación actuando violentamente en conjunto con funcionarios militares que en numerosos videos quedan registrados. El crimen y la intimidación se han desatado en el país, el venezolano de a pie, ese que se levanta tempranito para ir al trabajo, se siente azotado por la inseguridad.

Recién vemos a Nicolás Maduro aprobar 50 millones de euros destinados a la compra de materia prima para uniformes militares y más de 6 millones 833 mil euros dispuestos a la producción de la subametralladora Caribe calibre 9.19 mm a realizarse en Cavim, para ser entregados a la milicia, a las policías y los soldados venezolanos, según él para librar al país de la dependencia del “yugo del Imperialismo”. ¿Dónde está el bloque económico, del cual tanto cacarea? Hay recursos para armas, pero no para las prioridades en salud, medicina y alimento para el venezolano, la mentira del usurpador se le cae de la boca.

En este sentido, al referirse a la aprobación de recursos para el sector militar, desde un acto en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Juan Guaidó criticó con fuertes palabras a Maduro: “Ayer, en el mismo discurso en el cual dijo que no había comida, y que una criatura había perdido la vida por no tener acceso a una operación, dijo que aprobaron 50 millones de euros para uniformes militares y 6 millones para ametralladoras… alguien debe revisarle el discurso a ese señor, o buscarle un psiquiatra mejor del que ya tiene”, www.lapatilla.com/2019/05/24/guaido-paso-coleto-con-maduro-y-jorge-rodriguez-en-menos-de-un-minuto-video/

La denominada Milicia Nacional Bolivariana creada en 2007 es una trinchera de la “revolución” calificada por muchos como un “ejército político” integrada por civiles, reservistas y militares retirados, bajo la orden directa del presidente y entrenada para la defensa de cualquier ataque interno o externo contra el régimen y, que ahora, serán oficialmente dotados de subametralladoras Caribe, aunque supuestamente, les han visto entrenar con equipamiento de mayor poder de fuego respecto a sus habituales fusiles FAL. Muchos se preguntan: “¿mono con hojilla?”.

Otra de las expresiones “organizarse para defender a la revolución”, esa no es una frase de connotaciones cándidas, eso lleva implícito estar preparados, alertas y el pueblo armado, no para defender a la patria, en los términos reales de ser “patriota”, sino al andamiaje del régimen, “rodilla en tierra” y si es necesario inmolarse por él. Tratan de orientar al hombre nuevo de la revolución, endulzándolo con migajas alimenticias, en pro de un supuesto pensamiento militar-cívico. El tirano tiene miedo.

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