En serio

Editorial / Venezuela RED Informativa

La Venezuela de verdad verdad no puede estar en la onda de lo que pueda pasar en México o no. Esa misma Venezuela, no suena, que esté tampoco muy pendiente de si se trata de Suecia, a través de su “infalible” modelo de negociación-reconciliación, sobre lo que descansa nuestro futuro. Y muchísimo menos se puede pensar EN SERIO que la Venezuela de agosto de 2021 imagine, sueñe o tan siquiera espere algún resultado, de alguna utilidad o provecho, que beneficie a las grandes mayorías en y después de lo que ocurra en México.

Extintos los últimos pendejos, dentro y fuera del país, la Venezuela que va EN SERIO no espera que ocurra nada SERIO en México. Y, de suceder “algo” en México, la gente sabe que será de tan, pero de tan penosa utilidad, como lo ha sido la presidencia interina de Juan Guaidó para el país; o la rotunda ilegitimidad e ilegalidad del señor Maduro; o las elecciones internas del PSUV; o la reconversión monetaria o el relanzamiento del esquema de protección arancelaria y el nuevo «compre venezolano», acordado entre las bandas de FEDECÁMARAS y los facinerosos del chavismo.

Asuntos, elementos distantes y muy lejanos de lo útil. Sucesos extraídos de YouTube, de las noticias de Telesur o de la Globovisión bajo arreglo. O sea, una agenda que hace siglos dejó de conmover a un país que hoy piensa, habla y funciona en clave de hechos. En tiempos de EN SERIO.

Un país empoderado desde lo estomacal, con un pensamiento realmente anclado en su propio futuro. Sin pajas. Sin disipación alguna, en aquello de acomodarle la vida a toda una clase de parásitos de la política, que nos han puesto a jugar obligado con ellos por siglos. Colocándonos fuera de nuestras expectativas como gente, de lo que realmente nos interesa como pueblo.

La Venezuela EN SERIO piensa hoy en cómo será la escolaridad de nuestros hijos a partir de octubre, considerando la ínfima tasa de inmunización que llevamos. Cuándo nos llegará la cita para vacunarse en contra de la peste china. Cuándo recuperaremos alguna normalidad, en cuanto a los servicios públicos. Cuándo volveremos a poder contar con un trabajo que nos permita cubrir los gastos mensuales de vida.

EN SERIO: ¡El país, el grande, cambió! Por dentro y en profundidad. Todo indica que muy pocos se toman EN SERIO la rochelita montada en México por un grupete que no permite, que no desea, ni le conviene, que el país resuelva lo importante para la gente.

EN SERIO: ¡Qué poco seria es nuestra clase política!

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