En toda la historia de Venezuela jamás un oficial de las FANB fue torturado y asesinado en custodia por ningún gobierno: ¡Asesinos!

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Haciendo un poco de historia, ni en la Dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, ningún militar ¡alzado!, fue detenido y torturado en los calabozos de la Seguridad Nacional que controlaban Pedro Estrada y “el negro” Miguel Silvio Sanz. El único militar ¡alzado! que recordamos, fue el teniente del Ejército León Droz Blanco, campeón de tiro a nivel nacional e internacional, a quien asesinaron en Barranquilla, Colombia, el 19 de junio de 1953, quien SI estaba ¡alzado! y en clandestinidad en contra de la dictadura perezjimenista.

Y lo asesinan los esbirros de la SN, en una calle de Barranquilla, porque Marcos Pérez Jiménez le tenía mucho miedo y temía obsesivamente que alguna “bala perdida” de Droz Blanco lo matara, cuando menos lo esperara en un acto público (era verdad). Era el mejor francotirador del país. Entonces, se adelantó la dictadura y lo mandó a perseguir hasta Colombia.

Sus restos fueron traídos con “respeto” y de inmediato a Venezuela y se lo entregaron a su viuda Lola Sandoval de Droz Blanco. No fue ultrajado, como lo hace la tiranía de Maduro con sus enemigos políticos luego de fallecidos. Después de torturar o asesinar con un tiro de gracia a sus enemigos políticos, se apoderan de los cuerpos y los entregan ¡cuando les da la real gana!

Para este momento, que escribimos esta nota, los restos del Capitán de Corbeta, Rafael Acosta Arévalo, no lo han podido ver ni su viuda, ni sus abogados.

El capitán Rafael Acosta Arévalo fue detenido el 21 de junio por hombres armados sin identificar y estuvo en paradero desconocido durante siete días. Dado que su familia y sus abogados no fueron informados de su paradero a pesar de repetidas solicitudes. Lo acusaron de planificar un Golpe de Estado y de querer asesinar a Nicolás Maduro Moros “El Tirano”.
El 28 de junio, fue llevado ante un tribunal militar por miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) junto a otros cuatro militares y dos exfuncionarios de seguridad acusados de confabularse para asesinar a Nicolás Maduro Moros. Según su abogado, el capitán Acosta Arévalo fue presentado ante el juez en silla de ruedas, fue incapaz de hablar y mostraba claros signos de haber sido torturado.

El juez lo mandó a un hospital militar, donde murió en la madrugada del 29 de junio. A pesar de numerosos requerimientos, ni su abogado ni sus familiares han tenido aún acceso a su cuerpo. Jamás, volvemos a recalcar NI en los tiempos de la Dictadura de Marcos Pérez Jiménez, como fue el caso del teniente (Ejército) León Droz Blanco, detuvieron, torturaron y asesinaron en sus calabozos a algún militar activo. NI tampoco “ultrajaban” los restos de sus enemigos políticos.

Los golpistas del 4 de febrero y del 27 de noviembre de 1992, nunca fueron maltratados, ni torturados y siempre se les respetó el DEBIDO PROCESO…Es de recordar, que todos los militares alzados de hace 27 años, les respetaron sus visitas familiares y de amigos. Tenían una alimentación balanceada. Tenían acceso a todos los periódicos y a la radio. Jugaban ¡dominó! con los otros alzados. Hay suficientes imágenes de Hugo Chávez y de todos los militares, cuando eran trasladados a los Tribunales Militares, con un excelente ánimo, sanos y robustos. Vestidos impecablemente con sus uniformes de militares.

Cuando observamos la manera tan horrible como torturan a sus enemigos políticos y cómo los matan de hambre, que los lanzan a dormir en el piso y a veces encadenados, sentimos IMPOTENCIA, DOLOR de ver tantos monstruos juntos en el Gobierno de Nicolás El Tirano y del diabólico de Diosdado Cabello.

Todos los que conforman el gobierno de facto de Maduro, decidieron tener amnesia conveniente y de olvidarse que los Derechos Humanos de todos ellos fueron respetados hace 27 años, y tratados con dignidad en el Gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez.

No nos imaginamos hoy, una situación igual como lo sucedido en Caracas hace 27 años. A todos los militares los hubiesen asesinado en el procedimiento. Hubiesen hecho lo que le hicieron a Oscar Pérez y a su grupo el lunes 15 de enero del 2018, que luego de haberse rendido públicamente, igual los asesinaron vilmente y de paso volaron con explosivos la casa de El Junquito en dónde se encontraban, para NO dejar evidencias. Y no contentos con todo esto, los cuerpos de todos fueron ultrajados luego de fallecidos y entregados a sus familiares ¡de noche!, luego de una lucha pública de varios días, porque el gobierno asesino de Nicolas y de Diosdado Cabello querían ILEGALMENTE cremar los cuerpos.

Michelle Bachelet, Alta Comisionada de los Derechos Humanos en la ONU, dijo ante este espantoso crimen del Capitán Acosta Arévalo: “También llamo a las autoridades venezolanas para que permitan a los otros seis militares y ex oficiales de seguridad detenidos junto al capitán Acosta Arévalo recibir visitas de sus abogados y familiares, que se aseguren que sean tratados con humanidad y dignidad, y que eviten que sufran torturas y otras formas de maltrato” … Se deben adoptar urgentemente medidas para prevenir la reincidencia de la tortura y otros malos tratos de personas bajo custodia del Estado”.

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