En Venezuela cuerpos de víctimas de covid-19 son cremados sin autopsias ni velorios

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Aunque las muertes en Venezuela no causadas por el covid-19 tienen garantía de un acto velatorio, quienes fallecen por el virus no cuentan con la misma opción, pues deben ser cremados por motivos de prevención ante la propagación.

El Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf), basado en los protocolos internacionales y en lo señalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), estableció que los casos con coronavirus no pueden ser autopsiados, sino que directamente son inhumados o cremados para evitar que los expertos del área sean contagiados.

La directora de Patología Forense Nacional, Leny Rojas, explicó que el personal que labora durante la cuarentena utiliza los equipos de bioseguridad como medida de protección para evitar un posible contagio cuando se traslada un cadáver con coronavirus. Entre tanto, el resto de los trabajadores deben usar obligatoriamente su tapabocas, guantes y gorros.

La pandemia arrebata el último adiós: La regla de cremación y no velorios, que se aplica también en varios países, no permite el contacto de familiares con el fallecido por última vez, por su protección.

En realidad, es muy triste tener que enterarse que un familiar murió y no poderlo ver luego de fallecido y pasar estas últimas horas a su lado por la pandemia. Es muy importante cumplir con la cuarentena social que se ha implementado para evitar contagios y finales indeseados como el relatado por una trabajadora del área de enfermería de un centro clínico privado del oeste de Caracas.

Mientras la pandemia azota al mundo, en países como Italia los pacientes al morir son enterrados con la misma bata de hospital y sin la presencia de un familiar.

En ese país donde más de 22 mil personas han fallecido, se decretó una ley de emergencia nacional que prohíbe los servicios fúnebres para evitar la propagación del virus, algo sin precedentes en una nación de tradición católica.

Otro caso que evidencia el drama de la pandemia, es el de la ciudad de Madrid, en España. Allí los cuerpos de los positivo para Covid-19 se mandan a incinerar de manera inmediata ya que, si bien el virus no se transmite post mortem, queda en la ropa.

Se han visto obligados a trasladar a los fallecidos a otras ciudades ya que no se dan abasto en infraestructura para el proceso de incineración. «Estamos llevando cuerpos de madrileños a otros puntos de España para que se incineren cuanto antes. Queremos que las familias no prolonguen durante varios días sus duelos. También han llegado a la capital trabajadores desde otros puntos para ayudar en lo que sea posible», narró Juan José López, vicepresidente de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, reseñado por medios locales.

En el caso de Estados Unidos, este país que tiene el primer lugar global de cifras de contagiados y registra en promedio más de 4 mil muertes por día, tal como lo evidencia el portal web Worldometers, donde se contabiliza la pandemia a escala mundial.

Las elevadas cifras mortalidad podrían beneficiar a los negocios funerarios y crematorios ya que el Gobierno estadounidense no ha establecido una política clara donde se prohíban o determinen los tiempos para los actos velatorios.

Barbara Kemmis, directora ejecutiva de la Cremation Association of North America, declaró a medios norteamericanos que aproximadamente el 55% de las personas en el país optan por la cremación, y otro 40% elige entierros tradicionales.

Los muertos sin familiares o miembros de las familias que no tienen cómo pagar un funeral, son enterrados en fosas comunes en el país norteamericano.

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