“Eso”

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

El Sr. Maduro es un simple personaje de relleno, de comparsa, dentro de la MAFIOCRACIA venezolana. No es sensato subirle de categoría. Es un delincuente mayor de una banda de forajidos institucionales, que usan un Estado como mampara para el crimen y cuanto negocio sucio exista.

¡Pero nada más! Dedicarle tiempo y pensamiento profundo a un ignorante de tan mal aspecto que produce pena ajena, equivale a perder tinta. Este fulano es una parodia postmoderna de los personajes de la picaresca castiza, que heredemos de nuestros abuelos españoles del Siglo de Oro de las letras del Imperio de Felipe II.

Hablamos de un Buscón escandaloso que esconde empanadas de carne mechada grasientas, entre carpetas vacías de un set de rueda de prensa en el Palacio de Miraflores para mordisquearlas y olvidar su hambre vieja, mientras dice estupideces como el imbécil que es. El Sr. Maduro ni es el verdadero problema del país, ni consiste en la solución del mismo. Como tampoco por su simple salida de la presidencia, pasan los cambios profundos que necesita Venezuela, para no continuar su marcha acelerada hacia algo cercano a su propia extinción. Si tú te deshaces del azote del barrio, siempre aparecen mil maleantes más disputándose el control de la banda.

Cambiarlo por otro para “avanzar” en el cese de no-se –sabe-que, sería un simple quítate tú pa’ poneme yo. Tú enrocas al Sr. Maduro por cualquiera de los delincuentes que le acompañan en la destrucción de la patria chiquita, y la cuenta continúa dando más de lo mismo. ¡Nada! Lograr que el Sr. Maduro se “aparte” del poder, como es la nueva consigna de las pulgas del Circo de la MUD, es una mamadera de gallo.

El Sr. Maduro NO es el poder en Venezuela. Es solo el gordo que está casado con la vieja fea que se autonombro como “la primera comandante”, que también hace de las suyas en la PUTRIVENEZUELA del siglo XXI. Es una capa más de la cebolla podrida que contamina hasta el fondo y en lo profundo, a todo un país.

El poder en Venezuela está “repartido” entre bandas de militares y civiles dedicados al negocio de la producción y exportación de drogas a nivel mundial. Con ramificaciones vitales en el corredor centroamericano hasta México, donde terminan en las calles de los Estados Unidos. Entre las islas del Caribe, las porquerías que flotan, desde donde la droga Made in Venezuela, remonta el Atlántico y terminan en la Canarias españolas. De ahí se abren al resto del continente europeo, para competir en mercados de adictos con la “mercancía” que los rusos mueven desde Afganistán y los corsos traen desde el África Sahariana.

Otra parte de la ecuación del mal en Venezuela está compuesta por los políticos y enchufados, los recientes y aquellos otros que presumen de tener pedigrí revolucionario, que explotan las otras áreas de los “negocios de Estado” que existen y que en cada momento inventan Extracción por medio de destrucción ambiental de magnitudes colosales de minerales preciosos, conductores y radiactivos. Putas y licor. Contrabando de gasolina y de cualquier otro producto que tenga algún valor social. Gas doméstico, repuestos de para carros, alimentos y una gama sin fin de cosas y cositas cuyo límite es la imaginación y las “ocurrencias” de algún vivo que monte en una “vuelta” y se la proponga a la pana que tiene dentro del gobierno, o en su defecto a algún amigo del amigo de alguien de la oposición, que “hace cosas” con los bolivarianos del siglo XXI.

El inventario de chuecos, ilícitos y negocios inmundos que se llevan a cabo en Venezuela a la sombre del Estado es tan grande y tan “ampliado”, como muchísimos son los personajes que se han enriquecido groseramente a través de ellos en todos estos 20 años.

Y eso, “eso”, todos los sabemos. Como lo sabe el Departamento de Justicia, la DEA, el Departamento del Tesoro, el FBI y el resto de la comunidad de inteligencia norteamericana desde hace añales. Por “eso” es que las medidas de presión de la Oficina Oval es que han funcionado. Todas están soportadas y documentadas con toneladas de pruebas, rastros, fotos, declaraciones y seguimiento de rutas de “mercancías”, dinero y activos lavados llevados a cabo a todo lo largo de tres administraciones que nos han observado de cerca desde la Casa Blanca.

Ni Adentro ni Afuera hay pendejos. ¡Que se hagan es otra cosa!

De manera que en una trama tan tupida como ésta, que apenas un idiota como yo expone en escasas 700 palabras, ¿realmente hay quien se crea que con solo “apartar” del cargo de la presidencia de la Compañía Anónima Gobierno Revolucionario de Venezuela a quien más enseña la cara, cesa alguna “cosa”?

¡Es realmente apostar con los dados cargados a la idiotez colectiva! “Esto”, Acá, es un gang increíblemente complejo del mal, el vicio y la búsqueda del poder perpetuo. Una operación diseñada construida con paciencia y salivita por al menos 20 años desde la Habana y los principales centros del mal del Planeta Tierra. Quien opine que lo que ocurre es que tipos como yo estamos fumaos o vemos comunistas debajo del colchón, tienen doble trabajo.

La realidad es que “esto” es un proyecto exitoso de un grupo infame de individuos, muchos con rostros y muchísimos siempre ocultos, para controlar al precio que sea, la puerta de entrada de la América del Sur. Las mayores reservas probadas y probables de energía del Mundo, y una cantidad indescifrable de recursos de naturaleza estratégica regados por un país sin ley. Al cuido de unas fuerzas armadas bolivarianas, chavistas, socialistas, revolucionarias y bla, bla, bla, que junto con forajidos de los ejércitos de asesinos y narcotraficantes colombianos y de y las más sanguinarias organizaciones terroristas del Oriente Medio, custodian, guardan y protegen uno de los más ricos botines logrados para lo chueco, en el siglo XXI.

La verdad es que yo no me creo en nada cualquier “propuesta” emanada por un fulano como Timoteo, ni por otro pillo como Manuel Rosales o alguno de los muñecos parlantes con que cuenta Leopoldo López guardado en su caja de juguetes, para salir de “esto” a la europea, civilizada y por las buenas ¿Ante el tamaño y las medidas del feo gordo que hoy representa para el Mundo Libre el “Asunto Venezuela”, alguien realmente se cree con un corte y pega de naturaleza electoral, salimos de este enredo?

En realidad, de “esto” solo se sale acabando con todos estos malvivientes del siglo XXI, sus asociados y extirpando de Venezuela a todos los individuos importados por la porquería que controla la totalidad de los recursos y seres humanos indefensos que aún vivimos en este país.

Y “eso” no se resuelve en un domingo de elecciones arregladas con o sin el Sr. Maduro en el tarjetón electoral. “Eso” va más allá.

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