Europa

Mascaritas / Venezuela RED Informativa

“Esto” NO se está complicando más. Al contrario. Desde Afuera, la “cosa” cada día que pasa se pone más clara. Por fortuna, estos europeos de los acuerdos y diálogos, de las negociaciones y de la “tolerancia” con los dineros saqueados en Venezuela, que corren sabrositos por sus calles, en cuentas y en maletas en euros en efectivos, enseñan SU lado oscuro de la Luna. Estos europeos de la Sra. Federica Mogherini no tienen vergüenza, ni intención alguna de meter la coba. Realmente, ¡hay que ser cínicos! Los europeos perdieron las pocas formas que aún tenían. ¡Están desesperados!

Mira que llevarles la cuerda y arrullar a la nomenclatura a un gobierno campeón en permanencia ininterrumpida en el poder. Al gobierno del hemisferio occidental con el mayor prontuario en crímenes de Estado. Presos políticos y de conciencia. Financista y protector de cuanta forma de subversión, agitación y desestabilización haya podido existir a lo largo de más de 60 años en esta parte del planeta Tierra. Vinculado y encochinado hasta los huesos con el narcotráfico desde el Estado. Con el mismísimo Don Pablo Escobar. Con las redes de penetración y corredores de drogas más increíbles, montadas por ellos en toda Centroamérica, el Caribe y el Atlántico… y pare de contar. Un gobierno como el de la tiraría de los Castro, todavía disfrazado de “revolución” cubana. ¡Hay que tener bolas!

Los europeos sin recato ni asomo de pudor, le están enseñando al mundo entero hasta las pantaletas. Ha sido tan estrepitosa la caída de sus negocios, arreglos e inversiones turísticas, industriales y de puteria que ya habían desembolsado en la Cuba de la Maquila de la Sra. Clinton y el Partido Demócrata del Siglo XXI, que ya ni le paran al qué dirán.

Las últimas medidas de presión de la Oficina Oval sobre la Cuba invasora, finalmente pusieron el candado a su sueño del Disney World latinoamericano. Y se les vino abajo su mundo de complicidades con lo sucio, lo malo y lo feo de la América que habla en castellano.
Por eso es que acá, Adentro de Venezuela, 32 millones de hombres y mujeres les agradecemos a estos mafiosos de cuello blanco, que no nos sigan tomando por pendejos.

Porque sabemos en qué andan. Y con quienes andan… Y qué lado del zapato les aprieta.

A las grandes mayorías de venezolanos con la vida hecha una ruina, poco nos importa que Leopoldo López, su padre el eurodiputado, los vikingos y el mismísimo Rey de la Baraja hablen y hablen de paz, diálogos y entendimientos con la MAFIOCRACIA que explota y está acabando con nuestro país. Porque detrás de toda esa paja, solo están las cenizas de los negocios que se les han caído a los europeos en Cuba, por culpa de la estrategia norteamericana de arrodillar a la Habana, para que salga de Venezuela.

Obra y gracia de Míster Donald J. Trump. La descomunal presión. La reedición del contenido más duro de la Ley Helms-Burton, y la reversión de todas las “concesiones” infames que otorgó Barack Obama a los criminales de la Isla y a sus negocios, han sido demoledoras.

¡Si Caracas está pasando aceite, la Habana regresó a la era de las Cavernas!
¡Y eso es bueno! Las alertas de la nomenclatura cubana están encendidas desde hace meses. Están en estado de acción constante. Esas malas bestias llevan 6 décadas “haciendo” política de verdad y saben cómo siempre caer parados. No son “nuestros” militaruchos de barrio de “estábamos”, “íbanos” y “venianos” con que se llenó nuestro país y los centros del poder en Venezuela desde hace 20 años para acá…

Comparamos a malandros de veredas, con estadistas del mal. ¡Hay mucha diferencia!

Los cubanos llevan décadas de relaciones de negocios especiales y preferentes con los europeos. Los políticos de mala muerte de nuestra Venezuela, frente ellos, son unos aprendices de malos…

Badulaques semianalfabetos que se pegaron al tren del Difunto y a los bolihijosdeputas que sabían hablar inglés, estudiaron Afuera y conocían de finanzas. La crápula cubana ha puesto el alma y el corazón, sobre sus viejas y estrechas conexiones con Europa. Y hoy, como nunca antes, cierran filas con ellos. Socios en los negocios, les toca tratar de salvar las grandes pre inversiones y apuestas que ya pagaron por el futuro “formidable”, que ofreció el presidente Obama en su visita a la Isla.

Pero el hombre de negocios duro y verdaderamente norteamericano que vive en el cuerpo del actual presidente de los EE.UU., conoce perfectamente cuál es el músculo más sensible del cuerpo humano: ¡el bolsillo! ¡Y por ahí fue que golpeó!

La Sra. Mogherini se salta parte de toda esta historia, cuando le da por dárselas de “fiel de la balanza” entre el “imperio” y la Cuba libertaria. La verdad es que la diplomacia europea y nórdica se pone del lado asqueroso de la historia, por una enorme decepción… económica.

¡Esto es una novela rosa, con sabor a euros!

Mister Trump les tumbó los negocios en la isla de Cuba. Los mega prostíbulos, los complejos hoteleros, los centros comerciales, los casinos y las franquicias que generarían enormes ganancias gracias a la “apertura Obama”. Todo eso lo desvaneció el “asunto” Venezuela.

Los canadienses, otros que llevan años en la “vuelta” de Cuba a pesar de las malas caras de sus vecinos, saben perfectamente de lo que estoy escribiendo… ¡Dejémonos de guevonadas!

Aquí no hay preocupación alguna real por los Derechos Humanos de nadie. Ni por el hambre de la gente. Ni por la confiscación de las más elementales trazas de libertades individuales ni en Venezuela ni en el fondo, en lo profundo, del pobre pueblo raso cubano.

Acá, en este “asunto” de confrontación entre la Unión Europea y los EE.UU., lo que hay es un aparato inteligente de política exterior de la Cuba castrista, jalando a sus socios europeos para hacer control de daños. Para “recoger los pedazos” y tratar de echarle mano a los miles de millones de euros que la América de Donald J. Trump le está haciendo perder a la siempre enferma Europa, por el “asunto” Venezuela. ¡Y punto!

No está de demás, por cierto, aprovechar el espacio para cagarnos en el alma de la Sra. Mogherini y en la de la madre que la parió. En la de ella y en la de toda la panda de facinerosos de cuello blanco que lavan, toleran y facilitan el libre tránsito de los dineros y recursos que estos desgraciados del siglo XXI y sus cómplices se han robado en nuestro país, y que disfrutan a plena luz del día en las más lindas ciudades del mundo.

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