Falleció en Miami a los 97 años la reconocida actriz Gladys Cáceres, pionera de la TV venezolana (+Videos)

Úrsula Montenegro / Venezuela RED Informativa

La actriz cubano-venezolana Gladys Cáceres, conocida por su destacada participación en la televisión, falleció este domingo a los 97 años de edad en la ciudad de Miami, Estados Unidos. Hace escasamente dos semanas había celebrado en el seno de su familia su cumpleaños.

El periodista Dereck Blanco dio a conocer la noticia en su cuenta de Twitter, en un sentido mensaje en el que recordó la trayectoria de Cáceres en la televisión cubana, mexicana y venezolana.

“Quizás la nuevas generaciones no la conocen, pero Gladys Cáceres hizo muchas novelas en RCTV y también en México. Hoy se fue a otro plano, descanse en paz”, escribió el comunicador social, sin precisar las causas del deceso.

La primera actriz se dio a conocer en Venezuela por su participación en la novela “Sacrificio de mujer” transmitida en Radio Caracas Televisión en 1972. La producción audiovisual le abrió las puertas a otros dramáticos como “Raquel” y “Ángel rebelde”, en la que interpretó a doña Consuelo Quiñones.

Cáceres incursionó en el teatro y fue estrella de programas de comedias y variedades del canal peruano América TV.

Uno de sus últimos trabajos en la televisión fue en la telenovela de Televisa “El amor no tiene precio”, donde dio vida a Hermosura.

Para la audiencia venezolana destacó por sus interpretación de Regina, hermana de Juan Vicente Gómez, en la aclamada “Gómez”, de José Ignacio Cabrujas.

“Como pedido personal de Cabrujas, yo debía hablar con el acento gocho del general Gómez, lo cual logré a través de un casete que me consiguió uno de mis hijos”, relató la actriz, quien debió asumir el papel en medio de un difícil momento, tras la muerte de su esposo pocos meses antes, a principios de los años 80.

Fue uno de los roles más difíciles de su carrera, por el que recibió los premios Estrella de Venezuela y el Guaicaipuro de Oro, y elogiosos comentarios de la prensa especializada.

Con extraordinarias dotes para el canto, el baile y la actuación, nació en La Maya, cerca de Santiago de Cuba, en 1924, donde se inició en el Teatro Universitario durante sus estudios de pedagogía en La Habana. Actuó con la compañía de teatro de Mario Martínez Casado, con la que salió de su país, y protagonizó “SOA (Sin otro apellido)”, en 1951, la primera película cubana hecha fuera de La Habana, producida y dirigida por Sergio Miró y Rodolfo Hernández Giro.

A los 22 años llega a Venezuela con la compañía de Martínez Casado en 1953, cuando comenzaba aquí la televisión, y se quedó, participando en numerosos dramáticos venezolanos de esos años, entre ellos “La balandra Isabel llegó esta tarde”, con actuaciones que la convirtieron en una de las más destacadas figuras dramáticas de la pantalla chica.

“Terminada la temporada de teatro, no quise regresar a Cuba, me quedé y empecé a trabajar en Televisa (primer nombre con el que salió al aire Venevisión). Decidí radicarme definitivamente en Caracas cuando contraje matrimonio con Vincenzo Pasariello, un italiano que no hablaba español, y yo no hablaba italiano: ¡cosas del amor! Él murió el 18 de enero de 1980. Tuvimos tres hijos: Nicolás, Duilio y Vicente”, confesó a Juan Cueto-Roig en el blog “Gaspar, el lugareño”.

Durante tres décadas la vimos en importantes papeles en producciones como “Sacrificio de mujer” (RCTV, 1972); “Leonela”, como la madre de la protagonista; “Bienvenida Esperanza”, “Azucena” y “La dama de rosa”, en RCTV en los años 80. En la década de los 90 estuvo en la desaparecida Marte TV en “La traidora”, “La loba herida” y “Sirena”, y ya en el presente siglo en “Amor descarado” (Telemundo), “Ángel rebelde” (Venevisión), “El amor no tiene precio” (Televisa) y “Gabriel, amor inmortal” (MegaTV).

En la década de los 80 también hizo “Mamá Dolores”, adaptación de “El derecho de nacer” para Radio Continente de Caracas, y “El diario de una camarera”, monólogo de Octave Mirbeau, dirigido por Romeo Costea.

Más que la televisión, el teatro fue su pasión, y entre sus actuaciones internacionales en las tablas figuran “Orinoco”, de Emilio Carballido, producido por la Alianza Francesa en París; “Soliloquio en negro tenaz” de José Gabriel Núñez en el Festival Latinoamericano de Monólogos de Puerto Rico, y “A 2.50 la Cuba Libre” de Ibrahim Guerra en Nueva York. “La emoción de hacer teatro en Nueva York es realmente indescriptible”, confesó.

Desde 1999 vivía en Miami, donde se mantuvo activa participando en obras breves como “La viuda de Gardel” y “Aunque me llamen loca”.

Consultada en su momento por Cueto-Roig sobre sus planes, declaró: “Trabajar en un escenario hasta que Dios diga ¡basta!”.

De acuerdo con un post de su hijo Vicente, publicado en Instagram, la talentosa actriz estuvo batallando con entereza un cáncer de páncreas, que la alejó de los escenarios. Falleció a los 97 años, con una lucidez única.

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