Fastuosas propiedades de Álex Saab superaron los rumores

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

La Fiscalía de Colombia intervino en la noche del 22 de julio las propiedades de Alex Saab en Barranquilla y lo que encontró superó los rumores que circulaban en la ciudad costeña desde que su antiguo vecino se lanzara a la fama internacional. El recorrido por la mansión de 3740 metros cuadrados, cámara de vídeo en mano, demuestra con creces la vida suntuosa del “supuesto” testaferro de Nicolás Maduro, a quien el presidente colombiano, Iván Duque, también acusa de ser el principal blanqueador financiero del régimen bolivariano.

Los abogados de Saab y los enviados de Caracas luchan hoy con todos los recursos posibles en Cabo Verde para evitar su extradición a Estados Unidos, cuando ya la Fiscalía del país africano dio su visto bueno.

Un lujoso piano recibía a los invitados de Saab y daba paso a tres piscinas, spa con salas de masajes, duchas de mármol, bares, cancha de tenis de polvo de ladrillo, jacuzzis, cocinas gigantes y todo lo necesario para darse una gran vida a costa de los negocios con la revolución.

Todo ello valorado en 28.000 millones de pesos colombianos (7,6 millones de dólares) para un total de 34.000 millones de pesos (9,3 millones de dólares)) sumando dos casas, un departamento y tres cocheras de garage. La Sociedad de Activos Especiales se hizo cargo de su administración.

Todos los inmuebles decomisados fueron adquiridos por una empresa fachada, financiada con los negocios ilícitos de Saab con el gobierno bolivariano. La cercanía del ahora millonario, que regalaba pequeños llaveros a sus clientes en sus inicios empresariales, con la ex senadora izquierdista Piedad Córdoba (se presentaba como su sobrino en Caracas) lo convirtió en el contratista estrella de la revolución, lo que a la postre forjó un estrecho vínculo con Maduro.

Alex Saab aparece en todos los negocios oscuros del chavismo, desde la importación con sobreprecios enormes de alimentos hasta el contrabando de oro y la compra de combustible iraní en medio de la pandemia. Venezuela sufre la mayor crisis social, económica y política conocida en el continente, que forzó la huida de más de cinco millones de personas y provocó el derrumbe de sus servicios públicos y sanitarios.

La Fiscalía colombiana informó que rastreó los bienes de Saab en el país cafetero, pero que también estudia extender sus investigaciones a otros lugares con los que mantiene acuerdos de cooperación. En noviembre de 2019, la justicia italiana confiscó una propiedad a su actual pareja, la modelo italiana Camilla Fabri, de 25 años, con varias obras de arte en su interior, valorada en cinco millones de euros.

El negociante de origen libanés fue detenido en junio en Cabo Verde por orden de la Interpol y a instancias de Estados Unidos, que lo perseguía desde que fuera sancionado por el Departamento del Tesoro. Saab viajaba con destino a Moscú e Irán en uno de sus aviones privados.

Los fiscales de Miami airearon la vinculación del contratista con el intercambio de divisas, el lavado de dinero basado en el comercio y el transporte de bienes, además de sus vínculos con Hezbollah e Irán. El cálculo inicial del dinero desviado supera los 350 millones de dólares.

Nada más hacerse públicas las imágenes de la mansión de Saab, entre el estupor y la indignación, la oposición democrática aprovechó para criticar al régimen de Maduro, que no sólo lo defiende a capa de espada, sino que además lo definió como un “agente bolivariano” con status diplomático, algo incompatible al ser su principal contratista.

La revolución de Hugo Chávez y todos los pillos que lo acompañaron hasta el momento destruyeron a Venezuela durante estos 21 años de catastrófica gestión el mayor desfalco de la historia de Venezuela desde que se tiene memoria, con más de 500.000 millones de dólares desaparecidos según las denuncias de organismos internacionales, el Parlamento democrático y dos ex vicepresidentes del fallecido Chávez.

Pese a que la justicia caboverdeana ha desestimado hasta el momento las tres peticiones de libertad, incluidos dos habeas corpus presentados por la defensa de Saab, este no da su brazo a torcer, incluso contrató al ex juez español Baltasar Garzón. La oficina de quien fuera magistrado de la Audiencia Nacional y látigo de narcotraficantes y terroristas en España pretende llevar ante la justicia internacional las supuestas violaciones cometidas en su proceso.

De la mano del ex jefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, Garzón participó en reuniones virtuales del Grupo de Puebla, eje creado por dirigentes izquierdistas que gravita en torno de la figura del presidente argentino, Alberto Fernández.

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