Fechorías

Editorial / Venezuela RED Informativa

Mientras el dólar de la calle continúa pulverizando al extinto bolívar, los precios se mantienen creciendo en dólares.

La pesadilla se le pone más negra aún a cientos de miles de familias de Adentro de Venezuela que, hasta enero, contaban con el cuentagotas del trabajo duro en forma de transferencias de casi un cuarto de la población de nuestro país, que ha huido espantada por la Peste del Siglo XXI. Los que se fueron, en este momento ni tienen trabajo, ni pueden producir, ni mucho menos mandar algo a sus familias en Venezuela.

Ni controles de precios ni nuevos “arreglos” con el señor de Polar hacen posible que la gente acceda a los bienes básicos.

Si ya estábamos presos por estos malvivientes y por sus cómplices de la MUD, ahora Venezuela debe ser considerada como un enorme campo de exterminio al estilo nazi, con 33 millones de víctimas sometidas a cuotas mínimas de consumo de carbohidratos y algo de proteínas.

La Peste China, la recuperación de la capacidad económica de América y las elecciones presidenciales de noviembre en USA, nos han relegado a la cola de las prioridades de nuestros amigos del Norte.

Solo nos queda resistir y enfrentar desde las calles, sin apoyo alguno de una oposición desvergonzada, al mal y a la maldad de un gobierno que no tiene escrúpulo alguno para aferrarse al poder y continuar con su industria de fechorías.

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