Francia

Editorial / Venezuela RED Informativa

Charles De Gaulle no se presentó jamás ni a un referéndum, ni a unas municipales, ni a ninguna suerte de comicios con los invasores nazis que atormentaban a FRANCIA.

Desde el momento que llegó a Inglaterra, tras la capitulación, no dejó un solo día de fastidiar, sabotear y entorpecer la “normalidad” de los invasores de su país; ni de presionar a los aliados para acabar con la dominación alemana. Sin arreglos. Sin “acuerdos” de ninguna naturaleza. Sin embajadores virtuales que le hicieran la vuelta desde algún portal web de cualquier ciudad.

Cuando las fuerzas conjuntas hicieron tierra en Normandía, tras consolidar el sistema de puertos, el alto mando aliado pensó seriamente en saltarse la liberación de París. Seguir de largo hasta Berlín y, sin pérdida de recursos ni de más tiempo, acabar con el Tercer Reich en su madriguera.

En ese momento, el alto mando de las fuerzas expedicionarias europeas chocaron con un gigante. De Gaulle pataleó, amenazó, presionó, lloró a todos aquellos que tenían el poder, para que los ejércitos aliados emprendieran la liberación de París, el símbolo más importante de su país.

Así, tras la recuperación de toda FRANCIA, al mariscal Philippe Pétain, una especie de Juan Guaidó, pero que hablaba en francés, por haber colaborado con los alemanes fue juzgado y finalmente condenado a la horca.

Su crimen: haber pactado con los invasores de FRANCIA un modus vivendi que le costó a esa nación miles de individuos deportados, muertos, torturados y asesinados, así como la predación de sus recursos para el uso de la maquinaria de guerra germana.

Cualquier coincidencia con Venezuela no es casual. Simplemente: ¡siempre es lo mismo! FRANCIA pasó por su “mala hora”, así como nuestro país lleva más de dos décadas metido en este hueco.

No hay que dársela del Libro Gordo de Petete. ¡A grandes males, grandes soluciones!

Los franceses lograron, a pesar de sus traidores, hacer de la vida de sus captores un infierno. Claro, NO tenían a la MUD, pero igual lo hicieron. Es un asunto de “hacer lo correcto”. ¿O no?

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