Fumanchú

Editorial / Venezuela RED Informativa

Desde que el gobierno de la República Popular China dejó escapar del virus fabricado en el laboratorio del siniestro del doctor FUMANCHÚ, en la ciudad de Wuhan, se entendió correctamente que las ruedas de los sucesos que estaban cambiando aceleradamente al mundo, se dirigían a llevarse por delante al American First y a Donald J. Trump.

Lo que no resultaba fácil de sospechar era la extraordinaria velocidad en la cual la administración Biden/Harris iba a jugar el juego. De esa manera hemos sido testigos de excepción de como un minoritario y poderosísimo grupo de empresarios norteamericanos y alemanes extraterritoriales han acelerado la fractura de lo que fue, hasta hace muy poco tiempo, un gran imperio.

Por eso es que cada día que pasa la República Popular China, a cada evento que sucede, se muestra más fuerte. Cada traspié, cada caída, toda “torpeza” magistralmente ejecutada por Joe Biden es aprovechada con la solemne paciencia que caracteriza a los chinos.

Medio Oriente, Cuba, Venezuela y ahora la crisis afgana hacen evidente la suprema torpeza, o una extremada mala intención, para reducir a solo un país fuertemente armado, lo que hasta hace muy poco tiempo fue la primera superpotencia del Mundo.

¡Muy buen trabajo! En nombre de todos los enfermos sociales del planeta, los grupos terroristas, guerrilleros, narcotraficantes, coyotes, chavistas y globalistas, aplausos de pie.

Así, casi concluida la primera fase de toda esta charada, los grandes capitales plantados en China pronto saldrán a buscar otros espacios de negocios, aún más profundos. Vietnam, por ejemplo, ya les resultará pequeño. Descubrirán nuevos lugares, para desarrollar nuevas maquilas con los fabulosos capitales norteamericanos, alemanes y japoneses que están disponibles.

Entre tanto, lo que parece evidente por lo pronto, es que el Partido Comunista de los Trabajadores de China busca aumentar su influencia territorial y su incidencia militar en áreas no tradicionales para ellos.

Así pues que, luego de nuestra zambullida en la piscina geoestratégica mundial en México, Venezuela tiene que empezar a pensar muy seriamente en mejorar su fluidez y su ortografía en mandarín.

Recuerden de donde salió el enroque de Arreaza para Cancillería: ¡de la embajada bolivariana en Beijín!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dos × 5 =