Gran reto de Guaidó a 6 meses del 23 de enero 2019: Un país que no desea que le vuelvan a repetir ¡Vamos bien!

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Claro que NO VAMOS BIEN, y eso lo repetimos miles de venezolanos a 6 meses después de haber asumido la Presidencia (interina) de Venezuela, Juan Guaidó, que obviamente no ha logrado el objetivo y el deseo de millones de ciudadanos objetivo de sacar a Nicolás Maduro del poder, pero SI consiguió el reconocimiento de la comunidad internacional y una popularidad entre los venezolanos que nunca antes había tenido.

El presidente de la Asamblea Nacional ha tenido varios momentos claves desde el mes de enero pasado. El 23 de enero, precisamente, fue uno de sus momentos cumbres debido a que, al declararse presidente encargado, el parlamentario consiguió fortalecer su liderazgo dentro de las fuerzas de oposición del país y llegó a contar con una popularidad del 60%, según datos de la firma Datanálisis, una de las más reconocidas en Venezuela.

Juan Guaidó infló de esperanzas a cientos de miles de venezolanos al proponer una ruta: “cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”. Un lema tan popular como su “vamos bien” que hoy ya casi ha desaparecido de su discurso, en medio de las diversas trabas que ha encontrado en el camino para alcanzar su objetivo y la gente en este momento se ¡pone bien brava!, si escucha la frase: ¡VAMOS BIEN!

Juan Guaidó logró el respaldo de Estados Unidos y de buena parte de la comunidad internacional, que hasta la fecha lo sigue reconociendo como presidente encargado de Venezuela, siendo Grecia el último país en incorporarse al grupo de los 55 que lo apoyan.

El reconocimiento de estos países ha significado un mecanismo de presión para Maduro, que continúa manteniendo el poder y el control territorial del país, pese a las sanciones y los múltiples emplazamientos externos a convocar a nuevas elecciones.

Muchos recordamos que un mes de la proclamación de Guaidó como Presidente (Interino) en la frontera con Colombia, la oposición luchó ¡de verdad! para que ingresaran al territorio venezolano, muchas toneladas de Ayuda Humanitaria que se acumularon en Colombia y Brasil, y que Guaidó solicitó a sus aliados para enfrentar la crisis venezolana.

Se fracasó en el objetivo propuesto para ese día, en el que miles de venezolanos teníamos altas expectativas, pero solo logró el apoyo de más de 1000 (mil) militares que no representan ni el 1 % de la población castrense de Venezuela.

Luego casi dos meses luego, Maduro aceptó la crisis que negó hasta principios del 2019, al anunciar un acuerdo con la Cruz Roja para el ingreso de ayuda humanitaria al país. El apoyo militar es uno de los asuntos que más le ha costado a Guaidó, pues el Gobierno de Maduro es respaldado por este sector, al menos por los altos jerarcas que él mismo designa. Y como señala el historiador venezolano Agustín Blanco Muñoz, son los dueños del Arco Minero y el poder económico que tienen es tan ilimitado, que van a seguir sosteniendo a la Dictadura de Maduro y todo lo que este gobierno o sistema político mafioso representa, que no es solo un hombre, porque si no es el, es Diosdado o el que sea. Y el destino de los venezolanos y la destrucción de Venezuela, pocos les importa: La avaricia es infinita y es mucho lo que está en juego.

El gran error de Guaidó ha sido de apostar por el sector militar del país o de que se pongan al lado de la Constitución: ¡NO va a pasar! Se lo volvieron a demostrar el pasado 30 de abril, una de las fechas claves en que miles y miles de venezolanos ¡se imaginaron que era el final del gobierno! y que las Fuerzas Armadas iban a dar un paso adelante con una respuesta contundente. Desde esa fecha, hasta el presente ¡hay una decepción en el ambiente!. La gente está obstinada de  los diálogos paradisíacos en la Isla de Barbados o en el Reino de las Hadas: NORUEGA.

Ese día Guaidó despertó al país con el anuncio de un levantamiento militar que llenó de ilusiones a sus simpatizantes al creer que Maduro sería sacado del poder, pero tal hazaña culminó sin éxito, con solamente el apoyo de un pequeño grupo de militares y con la liberación de Leopoldo López, condenado a 14 años de arresto por la violencia desatada en las protestas de 2014.

Guaidó dijo que López, quien se encuentra actualmente asilado en la Embajada de España en Caracas, había sido liberado tras un indulto que acataron funcionarios del Servicio Inteligencia (Sebin). Muchos opinamos que, para estar en la Embajada de España, se hubiese quedado cómodamente en su bonita casa al lado de sus hijos.

La emoción y la popularidad por Juan Guaidó ¡si ha mermado!, y las esperanzas de salir de esta Dictadura a corto plazo, también se fueron por los caminos de la tristeza o de sentirse la gente algo o muy desesperanzadas.

El proceso que inició hace seis meses parece haber entrado en un estancamiento. En este momento, se encuentra negociando con el Gobierno de Maduro en una mesa en Barbados, auspiciada por Noruega, que representa un intento más de ese mecanismo al que la oposición ha tenido que acceder en al menos cuatro oportunidades desde 2014.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: