Hasta el gato

Editorial / Venezuela RED Informativa

¡Dos más dos siguen siendo cuatro! Carlos Vecchio, el embajador ante EE.UU. del gobierno de la transición que no transita hacia ningún lado, marca territorio con su esfuerzo de lobby. Se termina de convertir en galletica de soda, rompiéndose en felicitaciones hacia el equipo de Joe Biden, que ya está de estreno con su doctrina “nueva” en política exterior. Vecchio celebra por adelantado la “preocupación por el pronto arreglo de las partes en disputa en Venezuela”.

La próxima administración en América, seguramente ya entra “acordada” y más que cuadrada desde hace muchísimo tiempo, para mediar entre los principales grupos del crimen organizado el reparto de nuestro país.

Así las cosas, el propio señor Maduro expresa anteayer con toda tranquilidad: “Están próximos a ser liberados los pagos represados de varias de las series de los Bonos PDVSA, incautados por la extinta administración de Donald Trump”. ¡Bendito sea Dios!

Finalmente, un importante grupo de parásitos nacionales y extranjeros podrán echarle el guante a los intereses y quizás hasta a los principales de los bonos nacionales suspendidos. Igual que “colaborar” con la reanimación de esos instrumentos en los mercados secundarios de deuda. Reaparecen como un sueño dorado, los siempre recordados “Bonos de Sangre” con los cuales la tesorería de la república financió el disparatado gasto público venezolano, sobre todo después de la caída de los precios del petróleo, desde el año 2011.

Total: ¡no todas son malas noticias!

A la alegría bien justificada de boliburgueses y zánganos gobierneros por la pronta recuperación de una bolota de plata de origen mal habida, que con la Administración Trump daban por perdida. Al contento por el optimismo de Vecchio y sus rufianes, hay que agregar además la increíble velocidad de la aún no estrenada Administración Biden, por “resolver” el asunto Venezuela en “santa paz”.

Confesamos públicamente nuestro candor, inocencia y total estupidez demostrada en estos temas cuando apostamos a la certeza de que la megatrampa electoral que aplastó la posibilidad de la reelección de Donald Trump fuera descubierta, aceptada y finalmente visibilizada en Norteamérica y en el resto del mundo. ¡Nos equivocamos! No podía ocurrir de ninguna otra manera que como la que sucedió. Hasta la oposición venezolana montada en el reverso de la moneda del chavismo, ya había asegurado sus preferencias con la formula Harris/Biden.

Por eso es que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que, en este episodio sucio y feo que acaba de vivir la Democracia Occidental, HASTA EL GATO estuvo involucrado. ¡La mejor de las suertes América! Al igual que nosotros acá, ¡ustedes la van a necesitar!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × tres =