Historia como analogía práctica

César Guillén / Venezuela RED Informativa

Diálogo entre nosotros, la gente común

Esta serie tiene un claro objetivo ilustrativo, no está hecha para expertos, ni intenta generar debate. Solo es información para la gente común que somos la mayoría, sobre los hechos que nos afectan, expuestos de una manera sencilla sobre el conocimiento de aspectos que debemos conocer para evitar el engaño y la reincidencia.

La geopolítica estratégica de Obama, ocultaba la mojigatería populista, que, en los últimos años, produjo un desbalance que fue aprovechado por la extrema izquierda y por el radicalismo islámico. La apertura política con La Habana, fue una responsabilidad de los demócratas con fines exclusivamente comerciales y no políticos, en tanto que, en su visita a La Habana, la santa vedette vaticana, absolvió de un plumazo como en la edad media, los pecados de la tiranía, sin nada a cambio, ni contrición religiosa ni política. La absolución en lo terrenal y lo espiritual.

En un momento las inversiones de países con crisis financieras se lucran por décadas sin importarles lo que allí sucede. De allí la visita del corrupto ex reyezuelo español para salvar sus inversiones. Una mano de obra cuasi esclava, que no puede sindicalizarse ni contratarse directamente sin la intervención del gobierno que se lleva el 95% de su salario. Los beneficios del menguado turismo son aprovechados por el entorno de los Castro. Solo el estado accede al comercio exterior.

El Foro de Sao Paulo en México 2019, anunció la creación de “una escuela de cuadros socialistas de la izquierda latinoamericana liderada por La Habana, para la defensa de las fuerzas progresistas”. Tal perorata esconde al “hombre nuevo” lleno de ambiciones. Solo la firmeza de Donald Trump, develó la estrategia que se cierne sobre Latinoamérica. Europa reconoció su error y muchos pacifistas pendejos y religiosos ahora callan cobardemente ante esa realidad.

Las estrategias antidemocráticas deben tenerse siempre presente para entender la situación que hoy afecta Latinoamérica. Un ejemplo fue la actitud inescrupulosa del Comunismo en las aventuras en el África de los años 70. En esos años, el presidente Gerald Ford no logró el apoyo del congreso para enviar recursos. Todavía bajo el síndrome de Vietnam, esta decisión estuvo influenciada por “la prudencia del comportamiento democrático”. Algo similar a lo que nos acontece actualmente.

El congreso norteamericano prohibió toda ayuda exterior durante el mandato del presidente Carter. Ese temor a la “condena internacional” permitió que los rusos y los cubanos, volcaran enormes recursos en hombres y equipos militares, a las fuerzas marxistas de: Angola; Mozambique; Congo y Etiopía bajo la bandera de “la liberación del yugo capitalista”. Mientras las democracias se ajustaban al apego de las leyes y al debate democrático, los comunistas sin permiso ni debate, enviaban 300 mil soldados cubanos a África. Los rusos aportaron toda la logística militar.

Gracias al comunismo, esa zona en la actualidad sigue desestabilizada y asolada por conflictos internos, hoy agravados por el terrorismo islámico. 50 años después, siguen el mismo libreto las viudas del comunismo, y por nuestra ineficacia en la conducción política y la ignorancia marginal, resurgen aquí en la América latina sin que haya el valor de explicar y divulgar lo contrario. ¿Por qué?

FEDEPETROL CARABOBO

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