Importancia política del movimiento de los trabajadores (II)

César Guillén Citterio / Venezuela RED Informativa

Desde antes de 2010 aproximadamente y hasta la fecha, con la reciente cumbre sindical de Valencia de 2020, a la que asistieron más de 100 dirigentes sindicales y gremiales de todo el país (antes de la pandemia), las luchas de los trabajadores han sido evidenciadas gráfica, documental y estadísticamente. Este esfuerzo debe ser tomado en cuenta ya más formal y abrirle los espacios a este combativo sector que no ha cesado su lucha y sus dirigentes asesinados, amenazados y encarcelados. Lo demuestra el informe de la OIT.

La propuesta fundamental consiste en que dirigentes y trabajadores de todos los sectores público y privado: Empleados y obreros, profesionales universitarios, desempleados, domésticos, emprendedores, pequeños agroempresarios y comerciantes, podamos nuclearlos en una fuerza política que nos represente directamente sin intermediarios y que permita que nuestros planteamientos sean debatidos con los actores involucrados y no por terceros.

Han existido en el curso de nuestra atribulada vida republicana quienes de buenas intenciones han valorado las luchas de los trabajadores, pero hasta ahora no lo han hecho con la fuerza necesaria, a pesar de que los trabajadores, sindicatos y gremios han multiplicado la protesta socio-laboral real y efectiva en las calles y por todos los medios disponibles en Venezuela, como lo demuestra las estadísticas del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS).

Esta tendencia, se ha desarrollado en la última década desde el 2011 hasta el 2020 con la realización de casi 60 mil protestas socio-laborales, de las cuales un 60% proviene de los diferentes sectores de trabajadores. El año 2019 el sector de los trabajadores lideró la cólera de la población contra la tiranía. De 16 mil movilizaciones contra el régimen, se destaca que un 50% fueron protagonizadas por el sector de los trabajadores. En el 2020 son conocidas las protestas de educadores, enfermeros y trabajadores.

El trabajo es el medio de realización personal del SER HUMANO. Es la expresión directa del esfuerzo físico e intelectual que tiene un valor creador, superior al capital, la tecnología y a la organización del estado. Él es la dimensión más dignificante del SER HUMANO, es la expresión de su libertad creadora y la clave de la problemática social, no las ideologías. El trabajo es la fuente primordial del desarrollo económico, social y cultural de los pueblos.

El hombre sea cual sea su nivel de responsabilidad y ocupación, debe tener los mismos derechos y deberes expresados social y jurídicamente con las mismas oportunidades y posibilidades políticas y sociales. En definitiva, la inmensa capacidad de protesta de los sectores laborales no tiene una expresión ni representación política que lo conduzca y concrete, en una acción más contundente.

Si bien es cierto que la lucha reivindicativa, requiere de la presencia de sindicatos, centrales sindicales y gremios profesionales, lo cual es nuestra tarea esencial, al mismo tiempo exige la representación política eficaz y directa en los espacios de los poderes públicos donde se toman las decisiones, para así reforzar nuestros derechos establecidos en los convenios internacionales y en nuestra constitución. Ésa es la meta.

MOVIMIENTO LABORISTA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × cuatro =