Indira Leal: “A Venezuela la llevamos siempre en el corazón y donde quiera que estemos”

Trinidad Martel / Venezuela RED Informativa

Indira Leal es una mujer sencilla, que el tiempo no avasalla, es ella quien lo galopa. Su hoja curricular en el mundo del teatro, televisión y cine es extensa y envidiable. Estudió en el Lee Strasberg’s Theatre and Film Institute de Nueva York, un lugar por el que han pasado grandes actores del mundo del teatro y del cine norteamericano.

Ha recibido premios y nominaciones por su interpretación de más de 40 papeles principales, entre ellos Nora en “Casa de Muñecas”, Regina en “Ghost y Hedda” de Henrik Ibsen, por la que fue invitada al Peer Gynt Festival en Noruega y ser parte del documental “Inmortal Ibsen” de Erling Borgen, junto con Dereck Jacobi y Liv Ullman.

Ha participado en varias producciones de diferentes cadenas de televisión venezolanas que retratan una amplia gama de personajes. Fundó su propia escuela de formación para actores y modelos, para audiciones, que proporcionó mucho talento a varias agencias en Venezuela.

Actualmente es presidenta del Iberoamerican Art Foundation, directora de Cinema Venezuela, Breves y Cortos (festival de teatro breve y cortometrajes) y directora ejecutiva y artística del Venezuelan Art Festival (VAF) -eventos con sede en Nueva York y Miami-. Igualmente se desempeña como productora asociada de El Paseo Wynwood, destacándose con sus montajes de teatro y festivales. Estudió en la Escuela de Artes, mención Cine, en la UCV y Formación Teatral en Arte de Venezuela en la Fundación Rajatabla y en los talleres de RCTV.

Indira es del signo zodiacal escorpio (signo del elemento agua). Nació un 13 de noviembre y le encanta la comida italiana y la japonesa, pero nunca le dice no a un exquisito pabellón venezolano: Carne mechada, arroz blanco, plátano frito u horneado con las exquisitas caraotas negras preparadas con ají dulce, cilantro y demás aliños. 

Y su regalo de Niño Jesús favorito (a pocos días de llegar a la muy deshilachada Venezuela), siempre recuerda una videocámara que cuando se la dieron de niña quedó encantada. El hermoso y mágico juguete la maravilló al ver cómo las imágenes se movían ante sus curiosos ojos y ágil mente, suponemos que hicieron click hasta la actualidad. Un juguete que le habló y le dijo cuán lejos podía llegar.

-¿Cuándo decide irse de Venezuela? ¿Qué sintió cuando partió del Aeropuerto de Maiquetía? ¿Qué pensaba cuando veía hacia el mar y se iba alejando el avión de nuestra bella y muy golpeada patria?

-Me fui de Venezuela en 2009, pero continué visitando al país hasta 2012. Eran otros tiempos, pero ya el deterioro era palpable. Fui a despedir a mi madre antes de morir. Sentí un gran vacío. Desde entonces no he regresado, aunque me encantaría ir a abrazar a mi familia que vive allá. 

-Desde su óptica teatral o de cine, ¿cómo se llamaría una obra de la Venezuela de hoy?

-“El Ave Fénix”. Estoy segura de que saldremos de esto.

-¿Cómo siente a Venezuela desde el exterior, desde los aplausos y del halago que alguien como usted recibe desde una hermosa y vibrante tarima?

-A Venezuela la llevamos siempre en el corazón y donde quiera que estemos seremos representantes de nuestro país. El vínculo nunca se borra, está ahí, y cada vez uno se consigue más y más gente de Venezuela en todas partes. Ha sido duro, pero estamos aprendiendo a ser una comunidad de inmigrantes que nos debemos y tenemos que tender una mano para apoyarnos y así poder, desde donde estamos, colocar nuestro granito de arena, pues esa es la labor de los que estamos afuera y nos tocó este lado. 

La actriz y productora de obras teatrales considera que lo maravilloso de cualquier venezolano es poder ver desde donde quiera que esté, en el país o fuera del, “cuál es tu papel y qué puedes hacer. Ocuparse y ser efectivos, de nada nos sirve lamentarnos. Hay que construir. Desde acá. Yo, en particular, me he dedicado a realizar eventos como Cinema Venezuela, que es una muestra de cine venezolano, ya llevamos 5 años consecutivos como ventana al nuevo cine venezolano. Trayéndolo a nuestros compatriotas y a nuestros hermanos que conviven en esta ciudad multicultural”, afirma.

 -Han pasado muchas cosas en nuestro país en los últimos tiempos, ya ni siquiera desde los cimientos de la dictadura, sino desde la misma oposición. Pareciese que no están pensando en Venezuela, sino desde sus egos e intereses económicos. ¿Cómo cree que podemos recomponer a nuestro país, cuando miles de venezolanos soñaban que íbamos a recibir las navidades y el nuevo año en libertad y democracia? ¿Cómo se exorcizan a los “santos diablos” de los dos extremos políticos de la patria de Bolívar y Miranda?

-Tarde o temprano vamos a tener que exorcizar todos esos demonios. No ha sido fácil, sé que hay mucha gente que de corazón quiere salvar al país y que no ha descansado en su lucha, por muchos obstáculos que se presenten. No es fácil, no ha sido fácil, ni lo será, pero espero que pronto se tracen líneas claras hacia la libertad y que el pueblo sepa qué es lo que se estará haciendo, pues así, unidos, saldremos adelante. Creo que nadie tiene esa fórmula mágica, pero sí sabemos que el objetivo está claro. No hay que decaer.

-¿Qué es lo que más le gusta de Noruega, precioso país nórdico que conoce tan bien debido al mundo del teatro y de la literatura?, y si fuese una Hada Madrina, ¿se lo obsequiaría a Venezuela, como alivio de tantas angustias?

-Ja ja ja…. No le haría eso a los noruegos que han forjado un país digno de ejemplo. Lo que deberíamos hacer los venezolanos es más bien seguir los buenos ejemplos para mejorar nuestro país. No hay varitas mágicas, la magia la harán las personas que con buena voluntad reconstruirán el país. Somos nosotros, los venezolanos, los que debemos reaccionar y construir un gran país, nadie lo va a hacer por nosotros.

-¿De volver la democracia a Venezuela, regresaría al país o no es fácil cuando ya se tiene una vida estable y organizada a muchas millas de distancia, de la patria que la vio nacer?

-Me encantaría poder tener un país adonde regresar, visitar o, si quiero, quedarme, como hacen los inmigrantes en general con un país “normal”, pero ni siquiera tengo un pasaporte vigente para regresar. La patria se lleva en el corazón, es frase hecha, pero yo sé que el país donde nací, crecí y me formé, ya no existe y no volverá a ser. Será otro, diferente, pero nada regresa, todo se transforma, simplemente es diferente. 

Indira, por su forma de actuar, ha demostrado ser una mujer de recio temple. Asegura que no vive de añoranzas “vivo de lo que puedo hacer ahora y de lo que puedo sembrar a futuro. Si se da la oportunidad de regresar y ayudar a reconstruir, pues allí estaré para hacerlo y no necesariamente debe pasar por vivir en el país, desde afuera también se construye, se hace, se logra. A mí me encantaría que las embajadas y consulados de Venezuela en todo el mundo, retomen su labor y la entiendan”.

-¿Está en contacto con quienes fueron tus amigos de siempre en Venezuela?

-Con mis amigos y con mi familia.

-Da mucha pena, ver cómo el mundo de la televisión venezolana, el teatro, el mundo del espectáculo y el arte en general se destruyó con este régimen.

-Sería injusto decir que no se hace buen teatro en Venezuela, allí están mis colegas echándole pichón y montando obras fabulosas. Espero que el público siga asistiendo y disfrutando de esos espectáculos. Por lo que he visto, hasta han montado “Los miserables” eso habla muy bien del quehacer cultural. Sé de muchas otras obras y grupos que siguen haciendo y sembrando. En cuanto a la TV, no puedo opinar, pues desde aquí no he tenido la oportunidad de ver nada de lo que se está haciendo. Puedo hablar del cine. Las películas que traemos a Cinema Venezuela me permiten decir que se ha mantenido una muy buena producción. Son películas de muy buen nivel, con buenos argumentos. Se están desarrollando géneros interesantes como el terror, la comedia, el romance, históricas, en fin, otros temas que no solo se refieren al reflejo de lo que está pasando socialmente en Venezuela, y eso es muy positivo. También se ha incrementado la producción de cortometrajes. En tiempos de crisis, el arte florece, puesto que la necesidad de comunicación del ser humano nunca se detiene.

 -¿Cómo cree que se podría rescatar esa Venezuela exitosa que una vez tuvimos en el ámbito de las tablas y los audiovisuales?

-Creo que esta la respondí en la respuesta anterior. Para mí seguimos siendo exitosos en ese ámbito. El solo hecho de tener tan buenas producciones lo demuestra. Hay cosas que no se recuperan, más bien se transforman y crecen, pero para atrás ni “pa coger impulso”, como dicen.

¿Qué es el éxito y el fracaso para usted?

-El fracaso no existe y el éxito lo mide cada quien dependiendo de sus valores. Para mí, éxito no es más que alcanzar las metas que te propones.

-¿Cuál es su mensaje de esperanza para miles y miles de venezolanos en estas navidades tan tristes y que pensábamos que iban a ser diferentes a los años anteriores, por lo menos desde 2013 hasta hoy? En dictadura y con hambre, las navidades son muy cuesta arriba de celebrar.

-Entiendo, pero si algo aún conservamos los venezolanos es el sentido de la familia, de la unión y de la solidaridad entre nosotros. No podemos disfrutar nada del presente si nos ponemos a recordar el pasado. Buscaremos siempre la fórmula para ser felices en familia. Todo se transforma. Entiendo que las cosas no están fáciles, lo comprendo a través de mis amigos y familiares que viven en Venezuela. Son momentos difíciles que sé que el gran espíritu del venezolano podrá superar. Tampoco es suficiente con mantener la esperanza de que las cosas van a cambiar por si solas. 

La presidenta de Iberoamerican Art Foundation está consciente de que para salir del régimen se necesita crear estrategias “entender en qué punto estamos parados y saber qué puedes transformar desde tu trinchera. Sé que muchos dirán que porque estoy afuera no veo lo que se vive allá, y sí, tienen razón, por eso procuro no opinar en cosas que si yo no puedo hacer, pues tampoco se lo voy a pedir al que esté allá, no es justo. Solo sé que el destino nos ha colocado en los espacios y tiempos por alguna razón, y eso es lo que hay que encontrar para ayudar o para seguir adelante, hay mucho que aprender y mucho que dar. Sé que floreceremos, pero no va a ser tan pronto como esperamos. Las navidades siempre serán diferente cada año, deben ser así. ¡Feliz Navidad a todos!”.

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