Invisibilizar

Editorial / Venezuela RED Informativa

Tratar de INVISIBILIZAR la monumental diáspora venezolana no está fácil. Hacer desaparecer de toda la faz del planeta Tierra a más de 6 millones de personas que todo el tiempo está haciendo bulla, está complicado.

Los tratantes de almas, tanto de la oposición como del gobierno, tienen ahora otro serio problema entre manos. En especial la oposición venezolana, que lleva años explotando los yacimientos de ayudas y asistencia. Millones sobre millones de dólares que ellos han recibido, que se suponía tenían como destino a aquellos que han huido del país. La misma mala suerte que ha corrido la plata dirigida a aquellos que no tienen ni para una aspirina en Venezuela, a los cuales tampoco les llegó ni una sola pastilla de acetaminofén.

Con tanta robadera, mataron a la gallina de los huevos de las ayudas humanitarias. Mientras, a paso de vencedores, el gobierno bolivariano ha continuado sin parar haciendo de las “suyas”, con todo lo que se atraviesa.

Por eso, que una pandilla de malvivientes bien vestidos se haya alzado con la botija de los fondos de las ayudas de afuera, tampoco INVISIBILIZA a alguno de los tantos problemas que tenemos los venezolanos. Ese “caso” solo reduce significativamente los ingresos a quienes se han cogido la plata, eso les restringe la compra de los lujosos apartamentos, los chalets en Madrid, los pisos en Valencia y las casitas campestres en Carolina del Norte.

Igual no importan las mentiras que tratan de pasar al mundo con sus “encuestas”, que las pagan desde afuera y desde adentro, a sus geniales influencers que lo que dan es risa. Porque la “cosa” sigue estando bien jodida tanto para la Venezuela que se quedó, como para aquella otra que se fue.

Nuevamente es un imposible tratar de INVISIBILIZAR la realidad, o hacernos creer que, tanto para los que están afuera como para los que están atrapados adentro, sea cierto aquello de “En Socialismo se Vive Mejor”.

Por eso es que pedimos, de forma amable y encarecida a individuos como Borges, López, Tintori, Vecchio y al resto de los grandes “benefactores” de la diáspora venezolana, que dejen de joder en nombre de la gente que se fue. Lo mismo que al señor Maduro, los Hermanitos Rodríguez y al resto de la flora y fauna del gobierno bolivariano para que también se dejen de eso.

Que el mejor auxilio con que nuestra gente puede contar adentro y afuera de Venezuela de parte de todos ustedes es que tengamos el menor trato posible.

Mientras menos se “preocupen” por tanta gente dando tumbos afuera o pasando las de Caín adentro, a todos, seguro, nos va a ir mucho mejor. ¡Muchas gracias!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × dos =