Johan Peña: “Venezuela solo será libre cuando las fuerzas de coalición entren al territorio a acabar con todos esos bichos”

Alfonsina Ríos / Venezuela RED Informativa

La profesión de policía, como todos suponemos, implica riesgos, aventuras, compromisos, en fin, expone la vida, pero no cualquiera puede ser policía, esto conlleva principios y valores elevados, por cuanto es un oficio en el que el hombre o la mujer que lo ejerza se mueve entre la línea de la justicia y el delito, hay muchas tentaciones que pueden empujar a cruzar el límite, que sólo se sustenta con una moral individual fortalecida y comprometida con la sociedad a la cual sirve.

La entrevista de hoy es realizada a un policía caraqueño con una vasta experiencia en el mundo de la investigación y la inteligencia policial, que por inesperados juegos del destino se ve involucrado por el oficialismo en un escandaloso crimen de estado, como él, políticos y expertos en criminalística han calificado al asesinato del fiscal con competencia nacional Danilo Anderson, hecho ocurrido el 18 de noviembre de 2004, en Caracas.

Ante la pregunta ¿cómo es para un policía sentirse acusado y perseguido?, el entrevistado expresa: “El valor de la ofensa para mí, como policía, depende de quien la emita y en un régimen violador de los DD.HH., como lo es el régimen chavista, este tipo de acciones, moralmente no me afecta, todo lo contrario… me enaltece como hombre que obedece las leyes”.

Un venezolano que tuvo que salir de su país para salvar su vida, al oír la advertencia de uno de sus compañeros de la antigua Policía Técnica Judicial (PTJ), quien le notificó que “había llegado una información a ese cuerpo policial y una lista donde se me mencionaba como uno de los autores materiales del asesinato”, comenta.

Un policía al que le quedó la imagen del “Solitario” Principito cuando leyó el hermoso libro del escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, quien “tenía un planeta que era solo para él, al cual muchas veces envidio” dijo.

A quien cuando niño le fascinaba las aventuras de Tom y Jerry, el Correcaminos, que jugaba “caimaneras” (beisbol entre amigos), como cualquier otro jovencito de su edad. Ya de adulto le gustaba recrearse subiendo al cerro El Ávila por el teleférico, trepar hasta el pico occidental y bajar hacia Altamira. Y la ventaja de ser piloto profesional le permitió recorrer toda Venezuela.

Un investigador que confiesa no haber leído las famosas novelas policiales de la escritora y dramaturga británica Agatha Christie y a quien, además, no le gusta ver películas de narcotraficantes por el mensaje negativo que llevan implícito. Pero sí fue un agente que dedicó parte de su vida y experiencia a luchar de manera frontal contra el narcotráfico, condecorado con la Orden Valor al Mérito en su Segunda Clase por las operaciones antidrogas y afirma que “en los casos en los que yo serví como investigador, siempre se cuidaron detalles para evitar inculpar a inocentes y todos los casos fueron procesados en flagrancia”.

Es hijo del coronel (r) del Ej. Luis Alberto Peña, quien fue abogado, autor de la Ley de Defensa Nacional, Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y columnista de El Universal de varios artículos sobre leyes y sobre la Ley de Jubilaciones de las FF.AA., de quien, dice “aprendí el valor para enfrentar a mis enemigos y defender al país de sus enemigos externos e internos, que es lo que me llevó a enfrentar y derrotar a los golpistas en el año 1992. De mi madre Esther María Rivero, quizá heredé la solidaridad y el gusto por la cocina”, nos contó nuestro entrevistado. Esta vez, estamos hablando del excomisario de la Disip Johan Peña, quien es enfático al señalar: “Tengo mi conciencia tranquila y camino con la frente en alto, y sé que soy un ejemplo para mis hijos. La dignidad tomó un mayor valor en mi vida. No tengo deudas con mi patria, porque siempre le serví bien”.

Cómo logró escapar del país

-¿Cuál fue el motivo de haber dejado el país? ¿Cómo se escapó? Y cuando llegó a Miami, ¿inmediatamente solicitó asilo político? ¿El gobierno chavista pidió que lo deportaran? ¿Cómo fue tratado por las autoridades norteamericanas?

-Para ese momento, era imposible que se tuviera conocimiento de los presuntos implicados en el hecho. Ante esta advertencia, el viernes 19 de noviembre comuniqué a mis compañeros mencionados en dicha lista que debíamos abandonar el país. Antonio López Castillo, Juan Carlos Sánchez y los Guevara consideraron que era innecesario salir huyendo, ya que ellos pensaron que era un exabrupto, porque no tenían ninguna vinculación con el hecho. Esta situación se agravó, cuando el sábado por la mañana, la esposa de Juan Guevara me llama para notificarme que Juan había sido secuestrado de manera violenta por una comisión de la PTJ conformada por unos 12 elementos. De inmediato mi hermano Luis Peña, Pedro Lander y dos compañeros más nos dirigimos hacia la frontera con Colombia. Una vez en San Cristóbal, con la ayuda de funcionarios de inteligencia de la DISIP con quienes mantenía yo nexos de amistad, nos ayudaron a cruzar la frontera. Desde Bogotá nos dirigimos a Curazao. Ahí, nos enteramos del asesinato de Antonio López, víctima de una emboscada por parte del grupo de exterminio de la PTJ, donde también fue asesinado por fuego amigo, un inspector de apellido Pavón y herido otro funcionario. Al mismo tiempo, recibimos la noticia del secuestro de Juan Carlos Sánchez, cuando éste llegaba a su residencia. Dos días después, aún estando nosotros en Curazao, dan la noticia de la muerte de Juan Carlos en un supuesto enfrentamiento en un hotel de Barquisimeto, desde donde, presuntamente, él pretendía escapar del país. El hecho cierto es que Juan Carlos muere asesinado en una sesión de tortura a la que estaba siendo sometido. Ese mismo día, Pedro Lander y yo viajamos a la ciudad de Miami, quedando mi hermano en Curazao a cargo de recibir a mi hijo Jonathan de apenas 17 años, quien tuvo que ser extraído de Caracas, ya que estaba siendo solicitado para interrogatorio, y conocíamos muy bien el significado de esa acción. Días después aparece el hijo de Pedro Lander, de la misma edad, asesinado de dos disparos en la cabeza. Testigos aseguran que vieron cuando funcionarios policiales lo secuestraban. No solicitamos el asilo a la llegada al aeropuerto, debido a que teníamos conocimiento de la detención de oficiales que habían sido apresados al solicitar asilo en el aeropuerto. Para mediados de diciembre, una vez contratado un abogado de inmigración, hicimos la solicitud de asilo. En medio de todo el escándalo por el asesinato del fiscal, donde ya eran evidentes los secuestros, torturas y asesinatos, y la aparición de testigos comprados por el régimen, así como la falsificación y alteración de actas policiales y testimonios, el fiscal Isaías Rodríguez anuncia la solicitud de extradición de los que ya nos encontrábamos fuera del país, hecho que nunca se concretó debido a las innumerables faltas cometidas en la elaboración del expediente. Luego explota el escándalo del “testigo estrella”, quien denuncia haber sido “contratado” para darle soporte a las mentiras del fiscal general, en una trama increíble, debido a que no le completaron el pago ofrecido de US$ 5,000,000.

El trato en USA

“Con relación al trato recibido por la Corte Federal de USA, fue clara la presencia e influencia del régimen chavista a través de la acción de la Fiscalía, ya que siempre manejó argumentos que habían sido esgrimidos en su oportunidad por el director del Sebin, Miguel Rodríguez Torres.

Otro punto con relación a mi juicio es la participación de la juez Lourdes Esquivel, que asignaron a mi caso, y quien había sido la abogada defensora del general venezolano Ramón Sánchez Paz, uno de los acusados en una de mis operaciones de infiltración, quien fue detenido en la ciudad de Miami con 25 kilos de cocaína pura y hallado culpable. Era difícil, entonces, esperar una sentencia justa por parte de esa juez.

El asilo político nos fue negado, tanto a Pedro Lander como a mi persona, obligándome a negociar la aceptación de una sentencia firme NO APELABLE para que le otorgaran el asilo a mi hijo Jonathan y a mi hermano Luis Peña. A Pedro y a mí nos dieron el CAT, Convention Against Torture, lo cual implica a futuro una deportación a un tercer país. Una vez concluido el juicio se me colocó un grillete electrónico y fui sometido a un régimen estricto de control personal, bajo supervisión del ICE, algo que no se justificaba desde ningún punto de vista, ya que durante 12 años en este país jamás incurrí en falta alguna. Aún hoy día tengo que presentarme anualmente ante las oficinas del ICE y se me prohíbe salir del estado de la Florida.

Hipótesis que maneja sobre el caso Anderson

-A quince años del caso Anderson, ¿cuál es la hipótesis que maneja? ¿Cuál fue el motivo del móvil? ¿Quiénes cree que lo hicieron? ¿Y por qué lo involucran?

-En términos policiales hay un dicho que reza: “Tiempo que pasa, verdad que huye”. Esto es con relación al tiempo que ha transcurrido desde aquel 18 de noviembre de 2004, quizá los que nos vimos involucrados en este hecho mantenemos en nuestra memoria los detalles de un crimen de Estado. Para el momento que llega la prensa curiosa al lugar de los hechos, en Los Chaguaramos, Caracas, la presencia de José Vicente Rangel, vicepresidente del país para el momento, fue el primer funcionario público que hizo acto de presencia en el lugar. José Vicente estaba parado frente a la parte delantera del vehículo, en una especie de confirmación de un encargo. Poco tiempo después fue llegando todo el tren ejecutivo, ministros, diputados, gobernadores, funcionarios públicos. Esto se asemejaba a la obra de Lope de Vega “Fuente Ovejuna”: “¿Quién mató a Danilo Anderson?… Fuente Ovejuna”. Danilo llega con hambre al cargo de fiscal, aunque su especialidad eran asuntos ambientales, se involucra en todos los casos que tenían que ver con el desempeño del Estado, lo cual le daría prestigio y dividendos. Entonces, se dedicó a extorsionar a todos los que ellos llamaban la oligarquía venezolana, los cuales se sospechaba que participaron en los hechos del 11 de abril, cuando Chávez fue defenestrado del cargo como presidente por solo 3 días. La notoriedad alcanzada por Anderson lo lleva a ser una especie de actor de televisión. Un periodista de El Nacional lo entrevista y Danilo, de manera imprudente, manifiesta (sic): “Ahora que soy millonario, no quiero volver a ser pobre”. La pregunta saltaba al aire: ¿Cómo un funcionario público de rango bajo se hace millonario en menos de un año? Danilo extorsionaba a dueños de bancos, dueños de medios y empresarios en general, entre ellos a Ignacio Salvatierra y Gustavo Cisneros. Las quejas no se hacen esperar, llegan hasta la oficina de José Vicente Rangel, quien cita a su despacho en 22 ocasiones a Danilo: “Deje de sacarle dinero a esta gente, es suficiente”. Sin embargo el ambicioso funcionario continuará amenazando e intimidando a sus víctimas con aperturarles expedientes y encarcelarlos a cambio de elevadas sumas de dinero. Era obvio que la Plaza de Fuente Ovejuna continuaría abarrotándose de todos los personajes que temían ser encarcelados. En cuanto a la razón de involucrarnos en el hecho, está la denuncia del miserable de Julio Borges ante Rodríguez Torres, Rangel Silva y Jesse Chacón. Les muestra una lista donde aparecen varios funcionarios policiales de la Cuarta, unos activos, otros retirados, dedicados a identificar a todos los personajes tanto del régimen como opositores involucrados en hechos de corrupción desfalcando las arcas de la nación. Fue esa la lista que aquella fatídica mañana del 19 de noviembre de 2004 llega al despacho de Marcos Chávez, director del CICPC, mencionándonos por una llamada anónima como los autores materiales del asesinato de Danilo Anderson.

La vida personal del excomisario

-Usted nació en Caracas, ¿cuál es el recuerdo más grato que conserva de la ciudad?

-Quizá una de las cosas que más recuerdo es la tranquilidad con la que podía estar en Las Mercedes desayunando en el Restaurant El Tolón, cuando ni siquiera existía el Centro Comercial de ese mismo nombre. Desayunar, antes de ir a mi oficina en DISIP, en el Gran Café de Sabana Grande, donde recibía a mis diferentes informantes para futuras operaciones antidrogas.

-Cuando era niño, ¿jugaba a policías y ladrones? ¿Cuáles eran sus juegos?

-Cuando era niño mis juegos eran el escondite, la ere y las clásicas caimaneras (juego con pelota de goma), también jugaba metras y volaba papagayos.

-En su infancia, ¿cuáles eran las comiquitas que más le gustaban o no las veía? Ahora, ¿le gusta el cine?, ¿qué tipo de películas le agradan?

-Comiquitas, Tom y Jerry, el Correcaminos, Félix El Gato y los Picapiedras. Del cine me gustan las películas de acción, de espionaje y una que otra romántica.

El excomisario nos habla también de su familia y dice que vive en Miami junto con su esposa, su madre y dos de sus tres hijos, pero que ellos han hecho su vida aparte. Comenta que su padre falleció en Caracas, en el año 2012 y, a su juicio, “una de las desgracias del exilio, enterrar a nuestros viejos a distancia”.

Cuenta que su hijo menor, quien no vive en Venezuela, tiene 15 años sin verlo: “ni darle un abrazo, gracias a la maldad del Servicio de Inmigración, que le ha negado la visa en varias oportunidades, ya que ellos consideran que estoy en una situación irregular. Con esto, creo que ya te he respondido la pregunta sobre qué pienso de este país”.

-¿Actualmente está escribiendo algún libro?

-Actualmente no, paré el libro esperando por mi retorno a Venezuela, para poder concluirlo con la recuperación de la Democracia.

-¿Tiene amigos en Miami? ¿Puede contar algunas anécdotas?

-Sí, tengo algunos amigos en Miami. En 2005 conocí a Orlando Urdaneta, quien me introdujo al mundo de la radio a través de Internet, donde llegué a tener un programa propio, de 12 a 2 pm, con una audiencia superior a las 400,000 personas alrededor del mundo. Otro buen amigo es Alberto Franceschi, a quien conocí por el año 2014, con quien he participado en varios de sus programas, abriéndole los ojos al pueblo venezolano y al mundo acerca de la realidad de la política venezolana.

-¿Qué lugares de Venezuela le agrandan o lo han impresionado por su paisaje, comida, o el trato de su gente? ¿Piensa regresar a Venezuela?

-Gracias a mi profesión de piloto pude conocer todo mi país. No hay un aeropuerto que no conozca, principalmente quedé atado de alma y cuerpo a Los Roques, allí viví por año y medio, mientras espaciaba un personaje del otro, después de una operación anti drogas. Los narcos ya habían puesto precio a mi cabeza. Tenía junto a mi compañero Armando Blanco un Cessna 310, había comprado un peñero llamado Chacopatero, nos dedicamos a la pesca y cada semana íbamos al mercado de Quinta Crespo a vender 500 kilos de pescados, la gente no me creía cuando le decía que vivía de la pesca. Dormía en chinchorro fuera de la casa, donde la brisa fresca me dejaba coger un sueño sabroso contando los miles de estrellas y dando gracias a mi Dios misericordioso por dejarme disfrutar de ese paraíso terrenal. El regreso a mi patria lamentablemente no depende de lo que yo haga o deje de hacer, le digo a mis hijos que ellos no tienen deuda alguna con Venezuela, porque yo las pagué ya todas y por adelantado. Como decíamos de muchachos en los juegos de calle: “Libre por todos”. Yo libré por ellos.

-¿Qué plato típico venezolano y postre añora de su país? ¿Qué música le gusta? ¿Cree en Dios?

-De añorar comidas, creo no extrañar alguna, aquí en Miami la comida venezolana abunda. Mi esposa y mi mamá me consienten en ese sentido, mi esposa hace unas tortas tres leches demasiado ricas, al igual que el quesillo. De la música el jazz, y la música ligera, cero changas, ni reguetón. Las óperas no las entiendo, así que no las escucho. ¿Que si creo en Dios?: Dios es mi guía en cada paso que doy, soy un hombre bendecido por Dios, he llevado una vida de altos riesgos, me tocó aterrizar de emergencia en la carretera de Barrancas de Barinas por una falla en los sistemas de inyección del combustible, aunado al cierre de todos los aeropuertos cercanos a Barinas por mal tiempo, nadie sufrió daño alguno, aunque el avión resultó en pérdida total. He tenido enfrentamientos armados en varias oportunidades, quedando las bajas del lado contrario y gracias a Dios nunca he recibido daño alguno. “Dios es mi Pastor nada me faltará”.

Su vida como policía

-¿Cuál fue la motivación para escoger la profesión de policía y luego trabajar específicamente en la Disip, un cuerpo de seguridad tan temido?

-Ingresé al Ministerio de Interior y Justicia, con el ministro José Manzo González, precursor de la lucha frontal antidrogas, al Centro de Información de Drogas (CID). Ahí realice la primera operación controlada de drogas con el apoyo de la DEA, a cargo de Roberto Candelaria. Luego en el año 1988, paso a la DISIP, a la Dirección contra el Narcotráfico y a la Dirección General de Inteligencia, con el comisario 21 a la cabeza. Gracias a los jefes de ese organismo policial, siendo el director por segunda vez el general Giménez Gainza y al apoyo incondicional que prestaban a los funcionarios involucrados en esta lucha frontal, es que la DISIP pasa a ser ese organismo temido como usted lo menciona. En 1990, realicé la operación de infiltración contra el primer Cartel de los Soles, dirigido por el general Ramón Guillén Dávila, jefe de la Jefatura Nacional Anti Drogas de la Guardia Nacional, lo que se conoció como el Caso Norte, el cual estaba asociado al Cartel de Cali de los hermanos Rodríguez Orejuela. Dos funcionarias de la DEA en la Embajada de USA en Caracas, la ataché Anabelle Green y la segunda a cargo, Hilda Serna, al igual que el funcionario de la CIA McFarlen, fueron detenidos y juzgados en Estados Unidos por cooperar con el Cartel de Cali. Ese año fui condecorado con la Orden de Valor al Mérito en su Segunda Clase. Es importante señalar que entre los años 1984 y 1993 se realizaron 8 operaciones exitosas de tráfico controlado hacia Estados Unidos, en conjunto con la DEA y US Customs.

-Actualmente Caracas se halla clasificada presuntamente como la primera o está dentro de las primeras ciudades más violentas del mundo, ¿a qué cree se debe eso?

-Básicamente la violencia en Venezuela, desde hace 20 años, se debe al estímulo que han recibido los delincuentes por parte de un estado forajido que se ha apoyado en estos grupos delictivos, denominados Colectivos, que los usa como escudo protector y han derivado en diferentes organizaciones de alta peligrosidad, de las cuales el régimen ha perdido el control y actúan impunemente. El gran número de armas de guerra en posesión de estos grupos han sido entregadas por el régimen para el sometimiento de una sociedad desamparada, víctima de secuestros, asaltos, extorsión y toda clase de delitos.

-El 4 de febrero de 1992, ¿era usted un funcionario de la Disip? ¿Cómo fue su comportamiento, qué acciones desplegó?

-En el año 1992, sí era funcionario de la DISIP y me correspondió ir junto a otros funcionarios a retomar el Palacio de Miraflores, que se encontraba en manos de los militares insurgentes, hasta la rendición del cobarde de Hugo Chávez, quien no combatió en ningún momento. El 27 de noviembre de nuevo, fueron derrotados los militares.

-En el referéndum de 2004, ¿cuál fue la participación de su grupo?

-En 2004 desarrollamos labores de inteligencia para identificar agentes del G2 cubano presentes en Venezuela y determinar la magnitud de sus acciones.

-Usted, que ha dedicado parte de su vida a la lucha antinarcóticos, ¿qué piensa del régimen chavista?

-El régimen chavista convirtió al país en una plataforma del tráfico de drogas, no solo sirve de puente o se almacenan, ya se siembra y se elabora en laboratorios con alta tecnología. La corrupción llegó a todos los estamentos de los servicios de seguridad, así como en las fuerzas militares. El militarismo de Chávez colocó a todos los oficiales en puestos donde les resultó demasiado fácil corromperse. Diosdado Cabello y su hermano son animales de alto consumo, nada les basta o complace. Su maquinaria se apoderó de todas las fuentes de riqueza naturales: oro, diamantes, coltán, petróleo… y como nada queda fuera de su alcance, controla el narcotráfico. Los que ingenuamente o (a propósito) piensan que por medio de elecciones “justas” vamos a salir de esta tragedia están bien lejos de la realidad. Estos bichos saben cuál futuro los espera al final del túnel.

-¿Cómo ve el informe de la Alta Comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet? Específicamente sobre el comportamiento de los cuerpos de seguridad e inteligencia en Venezuela.

-La señora Bachelet tenía que tomar conciencia y dejar la estulticia con la que medía nuestra situación a un lado. Esta vez fue más directa y realista, no permitiendo que de nuevo Maduro la tomara por boba. Los organismos de seguridad deben ser depurados, ahora bien, no todos sus elementos deben ser desactivados, porque muchos de ellos pueden ser útiles.

-¿Alguna vez se imaginó que en su país se diera la mayor migración en la historia de Latinoamérica? ¿Qué representa esto para la región? ¿Qué piensa de los brotes de xenofobia?

-Creo que a nadie le pasó por la mente que esto ocurriría en Venezuela. Pero sí a los que idearon todo este sufrimiento. Todo ha sido previsto, ideado al detalle. Hambre, inseguridad, falta de medicamentos, el descalabro monetario, la corrupción de todos los organismos del Estado, el desmantelamiento industrial, el colapso de PDVSA. Acabaron con el país y con la esperanza de un muy alto porcentaje de la población. El éxodo, claro está, va a generar graves problemas al resto del continente, que no estaban preparados para esta avalancha humana. En cuanto a la xenofobia, esto ha estado presente por siglos en América Latina, desde la Independencia. Perú era un Virreinato, eso los colocaba por encima de los países que solo eran una Capitanía General. “Quién le diría a Bolívar que queríamos liberarnos de la monarquía española”, así pensaba todo el mundo cuando el Libertador toma el Alto Perú para hacer otro país, que en su honor pasaría a ser Bolivia. Esos rencores prevalecen en los tuétanos de las personas poco informadas sobre su historia. Venezuela, en cambio, por su posición geográfica privilegiada posee otra idiosincrasia que nos ha hecho más de brazos abiertos, cosa que nos impulsó a mezclar nuestra raza. En Venezuela tenemos ese fenómeno de mujeres súper bellas y quizás eso sea parte de la envidia que muchos nos tienen. Y esto es en serio.

-Se dice que su país está “tomado” por el gobierno cubano e injerencias de otras fuerzas extranjeras, ¿esto cambiaría con elecciones libres y un nuevo CNE como lo plantean Juan Guaidó, la AN y su diálogo?

-La presencia de fuerzas militares y de servicios de inteligencia de Cuba, Rusia, guerrillas del ELN, FARC nunca permitirá que la democracia retorne al país, son muchos los intereses que los obligan a mantener a Maduro en el poder. Es una estupidez enorme pensar lo contrario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 3 =