La cara oculta de la Luna

Editorial / Venezuela RED Informativa

Con toda seguridad la administración Biden/Harris será mucho más que la “Jaula de las locas”. También será ecología y protección del medio ambiente.

Para que aclaremos. Será todo aquello que contraste frontalmente con todos y cada uno de los elementos que dieron forma y contendido a la Era Trump. Con todo aquello que hizo posible al American First.

La administración Biden/Harris será el simple reverso de la moneda, de los cuatro años anteriores. Por contraste: todo cuanto facilite el reposicionamiento de la formidable industria china, tras la misma cantidad de años que lleva ésta dando traspiés por culpa de Donald J. Trump, se llevará a cabo en este periodo de gobierno en Norteamérica.

Así, el elemento energético no podrá ser excluido de la agenda de ese gobierno. Las nuevas restricciones en el uso del fraking, técnica de explotación petrolera que recupera la producción tras “fracturar” la corteza terrestre, le pone una fecha cierta de término a la aventura norteamericana que recuperó su autonomía energética tras muchísimos años de dependencia del petróleo extranjero.

Y a “eso” habrá que sumarle un dossier de nuevas medidas que regularán el camino de los gigantes poliductos “Trump”, que incidirán en los costos de traslado del crudo proveniente de Alaska y del Norte del Canadá.

El mismo destino les atrapará con su ya anunciada reinserción dentro del Acuerdo de París. El instrumento de control climático más agresivo y castrante para la industria mundial. Éste le impondrá a EE.UU. una increíblemente grande cantidad de restricciones operativas que se traducirán en el aumento de costos insoportables de naturaleza ecológica, que “otros” productores ni se plantean enfrentar.

O sea, toda una amplísima gama de medidas de naturaleza fiscal, metodológicas y estructurales le serán cargadas a todas aquellas empresas productoras de bienes, que pretendan resolver su proceso de transformación dentro de la jurisdicción norteamericana.

Así, y solo para empezar, la paja de la búsqueda de conseguir el crecimiento económico y en especial el industrial, sin afectar el ambiente; se tragará a todas las iniciativas que dieron lugar y forma al Made in USA, al empleo, las exportaciones y a la recuperación económica de ese país.

Su desmantelamiento potenciará, sin ninguna duda, las ventajas industriales y comerciales del Hecho en China, sobre cualquier otra economía.

Sin embargo, podemos esperar que tales medidas, y otras muchas más que ya deben estar saliendo de la manga de la pluma Biden/Harris, harán que el inmundo proyecto de los inversionistas que pagaron por el colosal fraude electoral del 3 de noviembre pueda crear mediáticamente otro nuevo “acá no pasa nada”, en LA CARA OSCURA DE LA LUNA.

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