La etiología del Síndrome de Ignorancia Crónica

Santos Luzardo / Venezuela RED Informativa

El pueblo de Venezuela fue vencido sin disparar un tiro porque puso los destinos del país en manos de políticos inescrupulosos sin moral ni patriotismo, sin virtudes más que la retórica grandilocuente engañosa. Ese error del pueblo fue inducido por esos truanes de oficio con corbatas, o sin ellas, sumado a la comodidad generada de la opulencia petrolera, el clima tropical y la creencia en instituciones del Estado que manejaron esos políticos, incluida la institución militar que Betancourt comenzó a politizar y a socavar sus bases morales.

La manifiesta cultura de “caribería”, mentira, oportunismo, comodidad y desapego a los valores, constituyen el fenómeno del conjunto de síntomas y signos de la gran patología social que llamo: Síndrome de ignorancia crónica.

De esta afirmación deriva un axioma: ninguna enfermedad puede ser diagnosticada si no se conocen con exactitud sus manifestaciones fisiológicas. Si no se hace un buen diagnóstico no se puede asumir un protocolo curativo adecuado y si no se aplica el procedimiento curativo adecuado la patología va degenerando el cuerpo físico hasta hacerlo disfuncional y colapsa, sobreviene un paro cardiorespiratorio y el país muere como entidad funcional con características de República, Estado. El cuerpo humano no desaparece con la muerte como el país tampoco, pero ambos se convierten en despojo y ambos pierden la personalidad jurídica propia. El cuerpo humano le pertenecerá a los dolientes y el país a los invasores.

En ambos casos, por el cuerpo decidirán sus propietarios: por el humano lo incinerarán o enterrarán, al país cualquier cosa.

Esta similitud no es casualidad según la naturaleza de todo lo que tiene vida y es susceptible de enfermarse para morir o terminar su ciclo vital. Hago la mención por quienes creen que ocurrirá el milagro de la resurrección al mejor estilo de Lázaro. Creo que si alguna resurrección fuera posible sería al estilo de Jesucristo, es decir, por nuestros propios medios y si no hay los medios no habrá resurrección posible, habrá un árbol caído del que todos harán leña respecto al país y esclavitud respecto a los venezolanos, porque dijo El Libertador: “La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adopta por realidades las que son puras ilusiones…”.

Aprendemos o perecemos, vamos a la guerra o a la esclavitud, tenemos que abandonar la comodidad y a los demagogos y no seguir distraídos con cada engaño nos presentan como a los indios de la vieja colonia en esta nueva colonia.

De la Orden de los Caballeros de Fénix

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

8 + siete =